Trump prevé invocar ley que le permite restringir el ingreso a EEUU por la frontera sur por la pandemia del coronavirus

La cancillería mexicana afirma que, de recibir una “solicitud formal”, el Gobierno “analizará sus alcances y actuará de manera soberana, en defensa de sus intereses” y considerando “la salud pública y los derechos humanos”
La patrulla fronteriza vigila la frontera sur en Arizona.
La patrulla fronteriza vigila la frontera sur en Arizona. AP

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Por María Peña

WASHINGTON.-- El presidente, Donald Trump, ha afirmado este miércoles que prevé invocar parte de una ley federal que le permite frenar el paso de inmigrantes indocumentados en la frontera sur, para contener la propagación del coronavirus. 

Durante una rueda de prensa, Trump detalló un plan de un billón de dólares y otras medidas para responder al creciente número de casos confirmados del coronavirus en Estados Unidos. 

Trump confirmó informes de prensa de que invocará parte de una ley federal para restringir aún más el paso por la frontera sur. 

"Sí... probablemente hoy", dijo el mandatario, aunque la Casa Blanca no ha emitido detalles al respecto. 

Trump se refería a un estatuto que, en aras de resguardar la salud pública, le permite al cirujano general suspender el ingreso de bienes y personas a EEUU para frenar la propagación de enfermedades contagiosas. La suspensión duraría "el tiempo que considere necesario", según el documento. 

En concreto, la política en ciernes permitiría que los agentes fronterizos obliguen a todos los migrantes indocumentados a regresar a México, sin importar si tienen o no casos de asilo. La medida no aplicaría para ciudadanos, residentes legales, o personas con visas temporales, y tampoco afectaría el comercio. 

Es decir, las autoridades no arrestarían a inmigrantes indocumentados, ni los procesarían, o trasladarían a centros de detención, según explicó a Noticias Telemundo una fuente de la Admnistración. 

Ni Trump ni su Administración han explicado formalmente a la prensa los detalles de la nueva política, que nuevamente crearía fricciones con el gobierno de México.

La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Heather Swift, dijo que Trump "está 100% enfocado en la protección del pueblo estadounidense del coronavirus, y todas las opciones están sobre la mesa". 

Antes de la rueda de prensa, Trump anunció en Twitter que llegó a un acuerdo con el gobierno de Canadá para cerrar la frontera común al norte de EEUU para viajes no esenciales.

No está claro cuánto tiempo permanecerá cerrada esa frontera de 5,500 millas, pero Trump explicó que las nuevas restricciones no aplican al intecambio comercial entre ambos países. 

Mientras, la Administración Trump ha continuado el retorno de solicitantes de asilo a México bajo el programa "Quédate en México",  pero la nueva medida está pensada para cualquier migrante arrestado en la frontera, tenga o no solicitud de asilo. 

Una fuente allegada a la Administración, que pidió el anonimato, explicó a Noticias Telemundo que, en la actualidad, cuando un inmigrante no sujeto a ese programa logra cruzar ilegalmente la frontera, éste pasa a custodia federal y queda sujeto a una revisión preliminar de su caso.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México aseguró la noche del martes que “no ha recibido una solicitud formal por parte del Gobierno de Estados Unidos” sobre la posibilidad de recibir a migrantes rechazados por ese país debido a la emergencia provocada por el coronavirus, un plan que la administración de Donald Trump está sopesando, según reportes. 

“En caso de que se materialice dicha propuesta, una vez que la recibamos formalmente, el Gobierno de México analizará sus alcances y actuará de manera soberana, en defensa de sus intereses, considerando, entre otros, la salud pública y los derechos humanos”, reza una nota difundida por la cancillería mexicana.

“El Gobierno de México sigue estrictamente los protocolos delineados por la Organización Mundial de la Salud para delimitar los impactos negativos del COVID-19 [la enfermedad que provoca el coronavirus] y colabora con las autoridades internacionales para mitigar el contagio de esta pandemia”, agrega el comunicado de prensa.

El presidente nexicano, Andrés Manuel López Obrador, agregó hoy que van a averiguar de qué se trata pero que, por lo pronto, se tiene "una muy buena relación con el Gobierno de Estados Unidos" y con su embajador en México, Christopher Landau.

Mientras tanto, el secretario de Estado, Mike Pompeo, habló ayer con el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, para "discutir la contención y mitigación del brote del Covid-19", informó hoy la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus. 

Pompeo le comunicó a Ebrard su interés en "prevenir una mayor transmisión comunitaria, y elaborar una respuesta eficaz y coordinada" contra el Covid-19, agregó. 

"Estados Unidos continúa trabajando estrechamente con México sobre un amplio rango de asuntos de política exterior, entre éstos la seguridad de nuestra frontera compartida", puntualizó Ortagus.

Su declaración no abarcó en absoluto un plan filtrado ayer al diario The New York Times, en el sentido de que los agentes fronterizos tienen instrucciones de frenar el paso en la frontera sur a los solicitantes de asilo y los demás inmigrantes indocumentados.

La medida fronteriza, que entraría en efecto de inmediato una vez anunciada formalmente, no aplicará a ciudadanos ni residentes legales de Estados Unidos, ni a extranjeros con visas legales

Según fuentes de la administración Trump, el nuevo reglamento tiene el objetivo de frenar la propagación del coronavirus en los centros de detención a lo largo de la frontera sur. 

Por su parte, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés), dijo hoy en un comunicado que la agencia está “ajustando temporalmente” su política de operaciones policiales a partir de hoy, para poner énfasis en “actividades relacionadas con la seguridad pública y la preservación de la vida”.

Así, los agentes de ICE darán prioridad a personas que representen un riesgo a la seguridad pública, o estén sujetas a detención obligatoria debido a sus antecedentes criminales.

Para quienes no caigan en esas categorías, ICE aplicará “discreción” en torno a operaciones policiales “hasta después de la crisis, o utilizará alternativas a la detención”, agregó.

ICE tampoco realizará operativos en hospitales, consultorios médicos u otras instalaciones médicas, “excepto en las circunstancias más extraordinarias”, de manera que nadie debe evitar un tratamiento médico si lo necesita, dijo la agencia.

La noticia del plan de Trump, que aún no ha entrado en vigor,  coincidió con la confirmación de que el coronavirus se ha propagado a todos los 50 estados del país, con más de 6,200 casos de contagios reportados y al menos 113 muertos.

En México se ha reportado la detección de al menos 93 casos positivos.

 Editado por Francesco Rodella.