ICE sigue arrestando pese al coronavirus. Las cortes migratorias suspenden citas. Y enfermar no es carga pública

"Pedirnos que paremos eso básicamente es dar otra oportunidad a los criminales para cometer más crímenes", explica ICE. Sus centros de detención siguen abiertos pese a la epidemia.

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La epidemia de coronavirus suma miles de casos y decenas de muertos en Estados Unidos, y ha afectado también algunas políticas migratorias del Gobierno. Estos son los cambios más relevantes:

Siguen los operativos de ICE

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) mantiene sus operativos incluso en estados duramente afectados por la epidemia como California, y pese a la exigencia de activistas y decenas de organizaciones civiles para detener una actividad que puede poner en riesgo la salud individual y colectiva.

A primera hora del lunes, un grupo de agentes se reunía en una cafetería de Los Ángeles para iniciar su jornada habitual, pese a las órdenes del gobernador californiano para mantener la distancia entre personas, y el cierre de bares, restaurantes y otros comercios en un intento de frenar la propagación del virus.

Los agentes se saludaron sin estrechar las manos, tocando los codos, según relata el diario Los Angeles Times. En sus vehículos tenían mascarillas N95, como las que las autoridades sanitarias han pedido no usar porque no previenen el contagio y su abuso puede dificultar que accedan a ellas médicos y enfermeras que sí las necesitan perentoriamente.

“Estamos intentando proteger al público sacando a los extranjeros criminales de las calles y de nuestras comunidades”, aseguró al citado diario el responsable de deportaciones de ICE en Los Ángeles, David Marin, “pedirnos que paremos eso básicamente es dar otra oportunidad a los criminales para cometer más crímenes, para crear nuevas víctimas”.

Junto a ese grupo de agentes, había otros de la Patrulla Fronteriza, dentro del despliegue de unidades especiales de esta agencia por las calles de ciudades santuario para apoyar los operativos de ICE.

“No podíamos contar con esto, ¿verdad? El coronavirus y las precauciones que todo el mundo está tomando”, añade Marin; las escuelas han cerrado, y la población se ha refugiado en muchos casos en sus viviendas, por lo que los arrestos pueden ser más difíciles: si no abren la puerta, sólo podrían entrar con orden de un juez. “Tenemos que seguir con el mismo plan que teníamos”, añade.

A las cinco de la mañana llegan a la puerta de la casa de Pedro Castillo, condenado en 2015 por manejar borracho, causar heridas y luego huir. Saben que el hombre, de 56 años, debe ir a trabajar, recolectando metal; cuando ven movimiento fuera, van a por él: le preguntan si está enfermo y dice que no, le preguntan si ha sido arrestado antes y dice que sí, y luego un agente con guantes negros le esposa y le mete en su vehículo.

Castillo había salido a comprar comida, asustado por la falta de abastecimiento en las tiendas. “Soy el padre de familia”, explica llorando al diario, “si me encierran ¿qué pasa con la renta y la comida?”.

ICE sí se ha comprometido a no hacer operativos en hospitales y centros médicos.

Las cortes migratorias siguen abiertas

La mayoría de tribunales del país están suspendiendo su actividad por la epidemia, incluida la Corte Suprema (que no cerraba desde la gripe de 1918), pero las cortes migratorias (que dependen del Departamento de Justicia) se mantienen por ahora abiertas. Por ahora sólo ha cerrado la de Seattle (Washington). Todas han cancelado sin embargo sus master hearing, es decir, sus audiencias preliminares para iniciar los casos de deportación.  

La Asociación Nacional de Jueces de Inmigración, las Federación de Funcionarios del Gobierno y la Asociación Abogados Migratorios solicitaron el domingo al Gobierno el cierre de las cortes migratorias, denunciando que la respuesta del Departamento de Justicia hasta entonces había sido “insuficiente y no basada en información científica transparente”.

Enfermar por el virus no supone carga pública

La nueva regla de carga pública, que limita las posibilidades de obtener la residencia permanente a los migrantes que precisen o puedan precisar ayudas sociales, no se aplicará a aquellos contagiados por coronavirus o que manifiesten síntomas y busquen atención médica, según informó el viernes el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, en inglés).

La agencia añadió que el mismo criterio será válido cuando esté disponible una vacuna. Así pues, USCIS “no considerará las pruebas, el tratamiento ni la atención preventiva" relacionada con esta enfermedad para determinar la idoneidad de cualquier solicitante de visado o green card.

Los centros de detención de ICE, ante la justicia

ICE mantiene bajo custodia hasta 40,000 migrantes a los que pretende deportar, en centros que preocupan a activistas y organizaciones sociales ante la expansión de la epidemia y, sobre todo, después de que el propio Gobierno recomendase a los ciudadanos no mantener reuniones con más de 10 personas ni siquiera en casa.

Un portavoz de la agencia indicó el jueves al diario The Washington Post que han puesto en marcha medidas de prevención desde enero, y que por ahora se han realizado cuatro pruebas y todas han dado negativo.

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