Estados Unidos frenará de inmediato la entrada de solicitantes de asilo ante la pandemia de coronavirus

Los agentes fronterizos tienen instrucciones de frenar el paso en la frontera sur a los solicitantes de asilo y los demás inmigrantes indocumentados, según reportes. La medida entrará en efecto de inmediato y no aplicará a ciudadanos ni residentes legales, ni a extranjeros con visas legales. 

Suscríbete al Email de Noticias Telemundo

Todos los días, las últimas noticias directamente en tu correo electrónico
SUSCRÍBETE

Por María Peña

WASHINGTON.- La Administración Trump comenzará de inmediato a frenar la entrada a Estados Unidos de todo solicitante de asilo que intente ingresar entre lo puntos de entrada al país, en el marco de su continuo combate contra la propagación del coronavirus. 

Citando fuentes anónimas de la Administración, el diario The New York Times dijo que los agentes fronterizos tienen instrucciones de frenar el paso en la frontera sur a los solicitantes de asilo y los demás inmigrantes indocumentados.

La medida, que entrará en efecto de inmediato una vez anunciada formalmente, no aplicará a ciudadanos ni residentes legales de Estados Unidos, ni a extranjeros con visas legales. 

Aunque los puertos de entrada continuarán sus operaciones normales, los agentes tampoco permitirán el paso a europeos que quedaron sujetos a las restricciones de viaje adoptadas cuando el presidente, Donald Trump, declaró una emergencia  nacional el viernes pasado.

Según fuentes de la Administración Trump, el nuevo reglamento será emitido en un plazo de 48 horas, y tiene el objetivo de frenar la propagación del coronavirus en los centros de detención a lo largo de la frontera sur. 

La Administración Trump ha continuado el retorno de solicitantes de asilo a México bajo el programa "Quédate en México",  pero la nueva medida está pensada para cualquier migrante arrestado en la frontera, tenga o no solicitud de asilo. 

Una fuente allegada a la Administración, que pidió el anonimato, explicó a Noticias Telemundo que, en la actualidad, cuando un inmigrante no sujeto a ese programa logra cruzar ilegalmente la frontera, éste pasa a custodia federal y queda sujeto a una revisión preliminar de su caso.

Con esta nueva medida, las autoridades no detendrán a los migrantes sino que los devolverán de inmediato a México.  Es decir, no quedarían detenidos pero tampoco tendrían derecho al debido proceso ni a defender sus casos en un tribunal. 

El año pasado, ante la inminente llegada de "caravanas de inmigrantes" desde Centroamérica, Trump sugirió que podría sellar la frontera sur de Estados Unidos para frenar el paso de inmigrantes indocumentados y, ante la pandemia del coronavirus,  esa idea vuelve a estar sobre el tapete, según la cadena NBC.

Una parte del código federal estipula que, si el cirujano general de Estados Unidos determina que existe un "grave riesgo" de que una enfermedad contagiosa entre al país desde el exterior, puede suspender la entrada de bienes y personas para impedir ese peligro "durante el tiempo que considere necesario".

La Administración también prevé anunciar la suspensión de viajes no esenciales entre Estados Unidos y Canadá -especiamente por motivos de turismo-, aunque esa  medida no afectaría al intercambio comercial ni a ciudadanos canadienses. 

Sin embargo, no está claro si México aceptará a migrantes no sujetos al programa "Quédate en México", que desde el año pasado obliga a los solicitantes de asilo a aguardar en ese país las citas para las audiencias ante un tribunal de Inmigración en Estados Unidos y la eventual resolución de sus casos. 

La notificación coincidió con la confirmación de que el coronavirus se ha propagado a todos los 50 estados del país, tras el primer caso registrado en West Virginia. 

También se produjo mientras grupos cívicos han denunciado que el  Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) mantiene sus operativos policiales en estados duramente afectados por la epidemia como California.

Previo al anuncio, Yael Schacher, asesor sénior de Refugees International, criticó que, en medio de la crisis actual, las autoridades mantuviesen en pie las audiencias en los tribunales para solicitantes de asilo bajo el programa de "Quédate en México". 

Eso, según Schacher, había dado pie a situaciones de hacinamiento en tribunales de Inmigración en ciudades fronterizas como San Diego (California), El Paso, Laredo y Brownsville, todas en Texas, sin que hubiese precauciones para proteger a los migrantes de un posible contagio. 

"El acceso a los abogados ya estaba limitado para personas sometidas a esta política, y ahora básicamente es imposible debido a que los abogados temen riesgo al contagio", agregó.

Schacher consideró urgente que las autoridades suspendan las audiencias mientras dure la crisis del coronavirus, y que los solicitantes de asilo puedan permanecer en Estados Unidos a la espera de la resolución de sus casos.

Su regreso a México bajo el programa facilitaría la propagación del virus en hacinados albergues y campamentos fronterizos que carecen de condiciones óptimas, advirtió Schacher. 

Por otra parte, centenares de activistas y líderes académicos han presionado a la Administración que cese sus operativos contra los inmigrantes indocumentados,  por considerar éstos pueden agravar el contagio del coronavirus y la salud pública si los migrantes evaden los hospitales en busca de atención médica.

Una fuente de ICE, que pidió el anonimato,  afirmó la semana pasada que las autoridades no realizarán operativos policiales en hospitales ni demás instalaciones médicas, salvo en circunstancias extraordinarias. 

También precisó que, bajo las nuevas medidas para combatir el coronavirus, la agencia ha suspendido temporalmente las visitas a los centros de detención. 

Lea también: 

ICE: “No hacemos operativos en instalaciones médicas”

Estados Unidos se prepara para desplegar policías militares en la frontera con México este fin de semana