Sanders vs. Biden: el primer cara a cara en la era del coronavirus

¿Soluciones ya o una revolución a largo plazo? Esa fue la cuestión en un debate sin audiencia en el que los dos candidatos lograron adentrarse a profundidad en los temas como no lo habían podido hacer antes.

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Por Juliana Jiménez J. 

Sin audiencia y detrás de dos podios a 6 pies (2 metros) de distancia, Joe Biden y Bernie Sanders se enfrentaron en la noche de este domingo en el primer debate de la era del coronavirus.

Así fue el minuto a minuto del debate

Es el tema que tiene en vilo al mundo entero - una pandemia que ha puesto a sistemas médicos en docenas de países al borde del colapso. Por supuesto, fue la materia que dominó el debate.

Otro asunto todavía en el aire es de los vicepresidentes que nombrarían en caso resultar elegidos para enfrentarse a Donald Trump en las presidenciales de noviembre de este año. Biden dio la sorpresa y aprovechó el debate demócrata para anunciar que nombrará a una mujer como vicepresidenta si sale ganador: "Hay varias mujeres cualificadas para ser presidentas mañana mismo", afirmó. 

Los moderadores preguntaron a Sanders si él nombraría a una mujer, ante lo que el senador evitó comprometerse y se limitó a decir: "Con toda probabilidad, lo haré". "Para mí, no se trata solo de nominar a una mujer, sino de asegurarnos de que tengamos una mujer progresista", precisó Sanders.

En la historia de EE.UU. solo dos mujeres han sido nominadas como vicepresidentas: en el Partido Demócrata, Geraldine Ferraro lo logró en 1984; y, por parte de los republicanos, Sarah Palin, lo hizo en 2008. En ningún caso, las aspirantes llegaron a la Casa Blanca.

Aunque Sanders lleva las de perder en el conteo de delegados, no cedió sin antes dar la pelea. Defendió su propuesta insignia de Medicare para todos, y proveerle acceso a la salud a todos los ciudadanos del país, como la respuesta adecuada la crisis. En la era del coronavirus esto cobra especial relevancia y una urgencia que el país no conocía. 

La actual pandemia no tiene precedentes en la historia moderna. Se han registrado unos 170,000 casos y 6,500 muertes en el mundo.

Estados Unidos registra hasta ahora por lo menos 3,400 casos confirmados, pero este número es sin duda varias veces más grande porque muchos no muestra síntomas y porque el gobierno ha fallado en hacer pruebas de manera masiva.

El domingo, las muertes en el país saltaron de 60 a 65 en solo 4 horas.

Biden, el delantero en la carrera, dijo que de ser presidente activaría al ejercito para construir hospitales y así aliviar la carga al sistema médico por la pandemia.

Hospitales abrumados a punto de reventar son el escenario que se vieron en China, Italia, Irán y ahora en España y Francia, y que se quiere evitar en Estados Unidos.

Agregó que manejaría la epidemia de manera similar a como la administración del expresidente Barack Obama, en la que Biden fue vicepresidente, manejó la epidemia del ébola.

Sin embargo, las dos situaciones son muy distintas. 

El ébola se esparció por varios países del oeste de África en 2014 y una persona lo contrajo en Texas. Unas 30,000 personas contrajeron la enfermedad y unas 11,000 murieron sobre todo en Liberia, Guinea, Sierra Leone, Nigeria y Mali. No se pueden comparar las dos crisis. 

Por lo que sí puede alardear Biden, pues lo hizo muy bien ese gobierno según dicen los expertos, fue aprender de aquella crisis y en respuesta construir un departamento dentro de la Casa Blanca para responder a una pandemia.

Contaba con expertos médicos y epidemiólogos y se dedicaba a tratar de encontrar de dónde surgiría la próxima a crisis. 

El presidente Donald Trump, sin embargo, lo desintegró y despidió a sus funcionarios en 2018, dejando al país a ciegas para responder a la crisis actual, según han comunicado funcionarios públicos de carrera. 

Sanders incluso comparó la manera en que el gobierno chino ocultó información sobre los primeros brotes de coronavirus en ese país a cómo el gobierno de Trump ha censurado y ocultado información y datos sobre la actual situación de la epidemia en Estados Unidos. 

¿Soluciones ya o una revolución a largo plazo? Esa es la cuestión

Para ambos candidatos una de las prioridades al tratar con la epidemia del coronavirus no es solo la salud, de quién se enferma, quién es atendido, quiénes están más en riesgo y cómo se manejan los recursos médicos. 

Ambos también están muy conscientes de cómo esta pandemia está afectando a los trabajadores por todo el país y acelerando una recesión súbita que será devastadora. 

Ambos hablaron de sus propuestas para brindarle alivio económico a las personas que no van a poder trabajar si deben quedarse en casa enfermos o en cuarentena, como los meseros, cocineros, quienes trabajan en supermercados o en eventos grandes, las industrias turísticas y de comida y de servicios. 

La otra crisis urgente: la emergencia climática

Como en otros temas, Sanders pide cambios radicales y Biden pide cambios graduales, en este caso para mitigar los efectos catastróficos del cambio climático.

El exvicepresidente dijo que forzaría a los países que no se atengan a las restricciones del Acuerdo Climático de París a pagar multas altas. A esto, Sanders se rió.

Eso no es suficiente si el sistema entero está construido para premiar a las compañías que más contaminan, dijo, como la petrolera y la agrícola, y si la sociedad no construye nuevos trabajos alrededor de las industrias de la energía renovable.

Algunos, como los inmigrantes indocumentados, sufrirán un impacto mucho más pesado y duradero a tanto la emergencia climática como a la pandemia, porque ya de por sí viven en circunstancias extremas.

‘No deportarlos’ por un lado, ‘Medicare para ellos también’ por el otro

Biden prometió que no deportaría a nadie que fuera a hacerse un examen de coronavirus o buscar tratamiento por esto. 

En esta foto proporcionada por la Oficina del Inspector General, se observa el hacinamiento de las familias en la Estación McAllen de la Patrulla Fronteriza el 10 de junio de 2019 en McAllen, Texas.Oficina del Inspector General / Departamento de Seguridad Nacional - Getty Images

Sanders fue más lejos y dijo que su propuesta de brindar un seguro de salud público y acceso a tratamiento sería también para los indocumentados, algo que pocos de sus antiguos contrincantes le copiaron.

Los millones de deportaciones del gobierno de Obama aún le pesan a Biden, quien no ha podido conseguir el voto de los latinos. Esta noche dijo que solo los indocumentados que cometan crímenes serían deportados.

"¿El resto se queda?", le preguntó la moderadora Ilia Calderón de la cadena Univision. 

"Debemos darles la bienvenida a los inmigrantes", respondió. 

Calderon sustituyó al presentador principal de Univision Jorge Ramos, ya que este, por precaución no asistió. Dijo en un video en sus redes sociales que una persona con la que estuvo en contacto a su vez estuvo en contacto con alguien que salió positivo en el examen de COVID19.

Un debate más silencioso, profundo y solitario

Este debate, por ser el primero entre solo dos candidatos, logró entrar en mucho más detalle y profundidad que los anteriores, donde no era inusual ver a siete personas hablando a la vez.

Sanders y Biden hablaron de las leyes de bancarrota que se aprobaron en 2005, por la que Biden y la mayoría del Congreso votó pero Sanders se opusó. El senador por Vermont usó como ejemplo de su liderazgo ideológico el oponerse a leyes como estas, aún cuando no son populares.

Pero Biden ha cambiado de opinión al respecto recientemente.

Su campaña confirmó el sábado que revisó el plan de bancarrota de la senadora y excontendiente demócrata Elizabeth Warren, por el que los dos se enfrentaron en el Congreso, y aseguró que está respaldando su propuesta.

Es un cambio significativo, ya que la propuesta desharía en gran medida ese proyecto de ley.

El COVID19 en la campaña

El debate cerró como comenzó, con el tema del coronavirus.

¿Qué hacen los candidatos, mayores de 75 años, para protegerse del coronavirus? Lo mismo que hacemos todos: 

  • Lavarse las manos con jabón por 20 segundos
  • No darse la mano con nadie (Biden y Sanders no lo hicieron al empezar el debate)
  • Cargar gel antibacterial y usarlo seguidamente
  • No celebrar más mitines masivos
  • Hacer que sus empleados de campaña todos trabajen desde casa

Para Sanders la pandemia saca a relucir la injusticia de la desigualdad social y cómo una sociedad injusta exacerba cualquier nueva crisis. Por esto, todos, pero en particular los más vulnerables, sufren más. 

Sobre todo, lo que más ha empeorado la crisis es el incompetente liderazgo del presidente Donald Trump, dijeron los dos. 

Para Biden, lo esencial para superar esta emergencia sanitaria es estar más en comunicación con los científicos, que debemos trabajar con una sola meta en mente y unirnos como nación y comunidad global.