Las mexicanas se organizan tras el paro de mujeres: estas son sus exigencias ante la crisis de feminicidios

Las marchas del domingo y la huelga del lunes son solo el primer paso para exigir políticas públicas eficaces ante la inactividad del Gobierno federal, según académicas y activistas.

Por Marina E. Franco

CIUDAD DE MÉXICO.- El día después de megamarchas en varias ciudades y de un paro nacional que mostraron su fuerza, las mujeres mexicanas no se quedaron sentadas: pusieron manos a la obra para ver cómo mantener el ímpetu.

“Sí tenemos los ánimos muy arriba y no queremos que se apaguen”, dijo a Noticias Telemundo Arussi Unda, portavoz del grupo Las Brujas del Mar, que promovió el llamado #UnDíaSinNosotras para el 9 de marzo. “Estamos preparando conferencias, talleres, conversatorios en empresas y en universidades para visibilizar los problemas y desarrollar protocolos". Además, agregó: "Ahora sí nos están buscando algunos funcionarios; ya veremos qué tan sinceros son”.

Movimientos feministas habían intentado convocar paros similares en el pasado, pero nunca habían tenido una adhesión tan notoria. Este 9 de marzo ellas desaparecieron de las calles, de los sistemas de transporte, de las empresas de prácticamente todo México.

El punto era que se padeciera la ausencia a lo largo del país, como tal vez no la han padecido ciertos sectores de la sociedad cada vez que hay una mexicana víctima de feminicidio o que es desaparecida. La intención era demostrar el papel tan importante de las mujeres para la economía y la vida diaria del país, al igual que evidenciar qué pasaría si no se toman acciones contundentes para prevenir que les arrebaten la vida a más mexicanas, después de una serie de feminicidios especialmente cruentos.

Aun así, en los últimos dos días, el domingo de la marcha y el lunes del paro, fueron asesinadas 21 mujeres, según datos oficiales. Entre ellas, María Magdalena Ferrer, una joven embarazada en Veracruz; y Nadia Rodríguez Saro en Guanajuato, que antes de ser asesinada había pedido en la red social Facebook: “Si algún día soy yo, quiero ser la última”.

María Magdalena y Nadia son parte de una escalofriante cifra de 10 mujeres que son asesinadas diariamente en México, según datos oficiales. Y prácticamente todos esos crímenes se quedan impunes: el 99.7% de las violaciones y abusos sexuales reportados no han sido castigados, mientras que la tasa de condenas para investigaciones de feminicidios es de apenas 20%. Hay además otros problemas sistémicos, como una brecha salarial con la que las mujeres dedican más de 20 horas no pagadas al cuidado y al hogar mientras reciben 23% menos en las labores que sí son remuneradas.

Vista aérea de una intervención artística en la plaza central de Ciudad de México donde activistas, entre ellas Ixchel Cisneros, escribieron los nombres de algunas mujeres que han sido víctimas de feminicidio.AP

Para Ixchel Cisneros, activista, acciones como el paro deben servir para recordar que “la cifra siempre tiene nombre, que son mujeres que igual hasta se llaman como tú o como alguien de tu familia y no deben ser olvidadas”.

Cisneros agregó, durante un conversatorio con otras activistas, periodistas y académicas, que ahora más que nunca se debe mantener la unidad que ha resultado de que “estén matando y violentando” a las mexicanas y a mujeres de otras nacionalidades residentes en México.

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Especialmente de cara a un Gobierno que no ha sido receptivo a las demandas de políticas públicas eficaces. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha alternado en los últimos meses entre decir que no quiere que el feminicidio “sea el tema”, afirmar sin evidencia que su gobierno “es el más feminista” de la historia mexicana, y esquivar preguntas precisas sobre si ya tiene una estrategia de erradicación y prevención de la violencia hacia las mujeres.

"Con el poder que él tiene podría estar haciendo muchas más cosas que las que está haciendo, e incluso está desmantelando algunos logros previos", lamentó en el conversatorio la diputada Martha Tagle, en referencia a los cortes presupuestales a guarderías públicas o las propuestas para reducirles fondos a albergues para mujeres que han sufrido violencia doméstica.

Aunque hay otras autoridades y ramas del gobierno que desde ya pueden tomar acciones, destacó Ana Pecova, directora de Equis Justicia, grupo que promueve reformas con perspectiva de género para reducir la impunidad.

“La marcha fue un gran momento de solidaridad, de poner temas en la agenda, pero no es suficiente. Ahora siguen cosas muy puntuales de políticas y acciones”, indicó. 

Empezando por revisar los organismos de protección que ya existen, como fiscalías o centros de justicia, donde hacen falta capacitaciones, además de que "no tienen recursos y es muy difícil que lleven a cabo las investigaciones necesarias", dijo Pecova.

"Hay mucho potencial no aprovechado, sobre todo en los centros de justicia, porque sí se necesita que haya doctores y psicólogos además de policías y jueces, pero muy pocas mujeres llegan a los centros, especialmente dado que están solamente en centros urbanos", indicó la experta.

Una oficina en Ciudad Juárez, México, durante el paro de mujeres del 9M. Ciudad Juárez es de los sitios donde históricamente hay más feminicidio en el país.Reuters

Para Pecova, también es importante que los juzgados y ministerios públicos vuelvan accesibles las sentencias. Equis Justicia lleva años exigiendo que se den a conocer las condenas y deliberaciones. A diferencia de Estados Unidos, donde casi todos los documentos de una corte son archivados y los puede ver el público, en México eso sucede solo en casos excepcionales.

"Hemos documentado casos en los que se tardan hasta 28 meses en otorgar una orden de protección o se sabe hasta después que el juez tenía prejuicios y sesgos que volvieron más lentos temas de urgencia", dijo Pecova.

Recientemente se han dado a conocer malas actuaciones judiciales ya que es demasiado tarde. Algo así le sucedió a Abril Pérez Sagaón: denunció a su exmarido por tentativa de homicidio, pero dos jueces avalaron que él no tenía que estar en prisión preventiva y semanas después de liberarlo, Pérez Sagaón fue asesinada. Su exesposo, Juan Carlos García, tenía considerables conexiones económicas porque era exdirector de Amazon en México. Actualmente es investigado como el autor intelectual.

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Varias de las académicas y expertas creen que la enorme ola de gente que se ha manifestado en los últimos días ayudará a que se aceleren y mejoren estos procesos con prontitud, que sí haya un antes y después.

"Me da esperanza que abrimos puertas hasta para establecer rutas de prevención que sirvan previo a un caso más, y todo con un despertar colectivo que va a facilitar que se dé la discusión sobre políticas públicas", celebró Unda, de Las Brujas del Mar.

Aunque ella misma advirtió: "El tiempo dirá cómo resulta esto; esperemos que no sea necesario otro paro, pero a lo mejor y sí".

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