Los 5 ataques a Bernie Sanders que intentan frenar su liderazgo en la contienda demócrata

El senador se mantiene a la cabeza de las encuestas entre los votantes demócratas, mientras sus rivales intentan desacreditarlo por sus posturas. ¿Por qué arremeten contra él? ¿Qué están haciendo él y su campaña para defenderse?

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Por María Peña

WASHINGTON.— El senador independiente por Vermont, Bernie Sanders, perdió su contienda presidencial en 2016 y, de nueva cuenta, afronta ataques de rivales y miembros de la maquinaria demócrata, que lo consideran un “socialista radical”, divisorio, o incapaz de vencer al presidente, Donald Trump, en noviembre próximo.

Pese a los ataques, Sanders, de 78 años, se perfila como el favorito entre votantes demócratas.

El debate del martes por la noche en Charleston (Carolina del Sur) se caracterizó por el caos, el débil papel de los moderadores –que no controlaron el diálogo, ni los tiempos, y tampoco hicieron preguntas de seguimiento– y la ausencia de preguntas en torno a asuntos como inmigración y el cambio climático.

Pero también dejó en claro que la meta de sus seis rivales en la contienda por la nominación presidencial demócrata, es bajarlo del pedestal donde, según las encuestas, lo han colocado los votantes.

Sanders, por lo general, ha minimizado las críticas, o ha defendido enérgicamente sus propuestas de gobierno.

A continuación, un resumen de los principales ataques y controversias en torno a Sanders, y su respuesta.

  • "Es un socialista radical" 

El socialismo, en una sociedad de consumo, es prácticamente una palabra prohibida que se asocia con el comunismo y un fallido modelo económico que conduce a carencias y racionamiento de productos, como ha ocurrido en la antigua Unión Soviética o en ciertos países subdesarrollados.

Anoche, durante el debate, varios de los candidatos, entre ellos la senadora Amy Klobuchar y el exalcalde de South Bend (Indiana) Pete Buttigieg, sugirieron que el país rechaza el concepto de un “socialismo democrático”, y que los votantes, horrorizados por las opciones, preferirán a Trump como el menor de los males.

Trump y sus aliados republicanos también han recurrido a la etiqueta de “comunismo” o “socialismo” para infundir temor entre la opinión pública.

A la defensiva, Sanders ha insistido en que sus ideas no son tan “radicales” como las pintan sus detractores porque, mientras crece la brecha entre ricos y pobres, la mayoría de los estadounidenses aprueba ampliar la cobertura de Medicare para todos, un salario mínimo digno, y mejores oportunidades educativas.

De hecho, una encuesta de Reuters/Ipsos de agosto pasado, indicó que el 70% de los estadounidenses apoya la ampliación del sistema de Medicare, que da cobertura médica a adultos mayores, jubilados y discapacitados.

“Vamos a crear una economía para todos, no solo para los acaudalados contribuyentes de campaña”, ha dicho Sanders, quien goza de gran apoyo entre los jóvenes y las minorías.

Su populismo económico ha encontrado eco entre la clase obrera, tomando en cuenta que, según un informe de la Reserva Federal de 2019, casi el 40% de los estadounidenses no tiene ahorros de al menos $400 para cubrir un gasto de emergencia. Un 27% tendría que endeudarse o vender alguna pertenencia, y un 12% no podría cubrir ese gasto del todo.

  • "Costosos programas, sin plan para financiarlos" 

Sus detractores le reprochan que quiere eliminar el seguro médico privado –parte de la cultura corporativa en Estados Unidos— y que promueve diversos programas sociales sin tener un plan claro sobre cómo financiarlos.

Algunos lo han apodado “el hombre de los $60 billones”, por el monto máximo que, según cálculos, podrían costar sus propuestas de gobierno en un plazo de una década.

El precandidato demócrata Bernie Sanders este viernes 21 de febrero en Santa Ana, California.AFP via Getty Images

Ese monto significaría una duplicación de la burocracia federal, algo sin precedente en tiempos de paz en este país.

Sanders ha dicho que financiará sus siete principales programas mediante un incremento en los impuestos a los más ricos y a las corporaciones, una reducción de ciertos gastos públicos, y una reforma tributaria, entre otras opciones.

La crítica encuentra eco entre los republicanos, que desde siempre han culpado a los demócratas de subir los impuestos para financiar programas.

  • "Apoya a regímenes autoritarios" 

Sanders ha generado controversias al elogiar los resultados del régimen castrista en Cuba, como la campaña de alfabetización; el combate a la pobreza del Partido Comunista en China, y expresar cierto nivel de simpatía con el gobierno de Nicaragua.

Sanders, que en la década de 1960 participó en el movimiento de los derechos civiles de los afroamericanos, ha querido justificar cada una de sus posiciones, con el argumento de que esos gobiernos en su momento implementaron políticas públicas que mitigaron el analfabetismo o la pobreza extrema.

“De vez en cuando sería bueno ser honesto sobre la política exterior estadounidense, y eso incluye el hecho de que Estados Unidos ha derrocado gobiernos en todo el mundo, en Chile, en Guatemala, en Irán”, señaló Sanders.

Pese a ser judío, Sanders también ha acusado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu de ser un “racista reaccionario”, y ha volcado su apoyo al pueblo palestino.

  • "Perjudicará a otros candidatos demócratas" 

Algunos rivales han advertido que, debido a sus posturas “radicales”, Sanders perjudicará a otros candidatos demócratas que se postulan a escaños locales y estatales, si consigue la nominación.

Buttigieg, en particular, ha sonado la alarma sobre la posibilidad de que Sanders contribuya a que los demócratas pierdan el control de la Cámara de Representantes y no tengan oportunidad de recuperar el del Senado.

Sanders “cree en una inflexible revolución ideológica que deja de lado a la mayoría de los demócratas, y ni decir a la mayoría de los estadounidenses”, dijo Buttigieg poco después de que Sanders ganara las primarias en Nevada la semana pasada. La misma advertencia repitió anoche en Charleston.

Bernie Sanders, precandidato demócrata, durante su intervención en el debate del 25 de febrero de 2020.AFP vía Getty Images / AFP vía Getty Images

Todos los rivales de Sanders, en particular Buttigieg, Klobuchar, el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y el exvicepresidente, Joe Biden, intentan presentarse como la opción “moderada”.

Sanders replica que este no es el momento de crear más divisiones dentro del partido sino de cerrar filas para vencer a Trump en noviembre.

  • Un controvertido ensayo sobre fantasías sexuales 

En días recientes, Sanders generó otra controversia después de que resurgiera un ensayo que el senador escribió en 1972 para el periódico Vermont Freeman y que destapó originalmente la revista Mother Jones en 2015.

El ensayo abordaba principalmente sus opiniones sobre las divisiones y papeles sociales de los géneros.

Sanders argumentó en el artículo que, a su juicio, los papeles tradicionales en la sociedad de entonces creaban confusión y una dinámica problemática en la vida sexual de las personas. Pero el artículo, titulado “Hombre y mujer”, ha causado controversia por el uso de una pareja ficticia para comentar sobre las fantasías sexuales de ambos géneros.

El hombre, indicó el artículo, “llega a casa y se masturba con su típica fantasía” pensando en una mujer abusada, de rodillas y maniatada, mientras que la mujer “goza el sexo con su hombre-- mientras fantasea que es violada simultáneamente por tres hombres”.

Su artículo de 1972, claro está, ha generado un rechazo total en las redes sociales, donde muchos usuarios lo interpretaron como sus propias fantasías sexuales de dominio sobre mujeres vulnerables.

El artículo también había circulado en 2015, cuando Sanders lanzó su primera contienda presidencial.

En esa ocasión, el portavoz de su campaña, Michael Briggs, dijo a la cadena CNN que fue un ensayo desafortunado en el que Sanders pretendía atacar los estereotipos de género de la década de 1970.

Pese a que asesores de Bloomberg indicaron que el exalcalde mencionaría la controversia en el debate de anoche, no lo hizo.

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