El debate más agresivo: ataques contra Bloomberg, Warren lo da todo y Klobuchar intenta justificar su olvido

Los precandidatos demócratas se enfrentaron el miércoles por la noche en Las Vegas en el encuentro más combativo hasta el momento. Este es el resumen de los momentos más llamativos de la noche.

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Por Juliana Jiménez

LAS VEGAS, Nevada.— “Le ha dicho a las mujeres lesbianas con cara de caballo… y no, no estoy hablando de Donald Trump”. La senadora Elizabeth Warren hablaba de su compañero demócrata en el escenario, Michael Bloomberg.

Risas, ruidos de shock, sorpresa e indignación: la noche apenas comenzaba y ni la audiencia ni el salón de prensa en el debate demócrata presidencial en Las Vegas, Nevada, se la creían. Este sin duda iba a ser el enfrentamiento más agresivo e intenso de los que han celebrado los demócratas para escoger su candidato a la presidencia.

Así lo contamos minuto a minuto

De entrada, el que aguantó ronda tras ronda de golpes fue el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, un recién llegado al escenario de debate, y a la carrera presidencial en general. Era la pera de boxeo perfecta para candidatos como Elizabeth Warren y Bernie Sanders, progresistas y enemigos declarados de los multimillonarios como Bloomberg, cuya existencia Sanders ha dicho es "inmoral".

El exalcalde, también magnate de bienes raíces y dueño de una cadena de noticias multiplataforma, se ha disparado en las encuestas en las últimas dos semanas. Esto en gran parte por las decenas de millones de dólares que ha gastado en anuncios de televisión, radio, prensa impresa, y hasta cuentas de memes en Instagram.

Aunque hasta ahora había podido llevar su mensaje a la gente presentándose como un moderado exitoso que “puede derrotar a Trump”, no había probado si sería capaz de defenderse de las ráfagas de críticas como las que le llovieron esta noche.

“Bloomberg implementó en Nueva York la política de ‘detener y requisar’. Eso afectó a los afroestadounidenses y los latinos de una manera escandalosa, esa no es la forma en que vamos a aumentar la participación electoral”, apuntó Sanders.

El senador por Vermont, delantero en las encuestas y en la última primaria de New Hampshire, llamó la atención a que el bagaje de Bloomberg no lo hace “elegible”, el calificativo clave que todos quieren ganarse.

Políticas de Bloomberg como Stop-and-Frisk, o ‘Detener y requisar’ en español, llevaron a la detención de hasta 5 millones de jóvenes en Nueva York durante su mandato de 2003 a 2013, 90% de ellos latinos y negros. Un 70% de ellos luego fueron encontrados inocentes. Ellos viven hasta el día de hoy con las consecuencias de esos encuentros traumáticos, violentos, abusivos con la policía.

Bloomberg dijo en el escenario que él se dio cuenta que había causado mucho daño, que lo “avergonzaba”, y que al final de su alcaldía redujo la práctica 95%. Lo que no dijo es que fue una corte federal la que lo obligó a hacerlo, luego de que cientos de personas demandaran a la ciudad por abuso y uso excesivo de la fuerza.

En 2013, ‘Stop-and-Frisk’ fue declarado inconstitucional.

Pero en 2015 (como lo comprueba un audio ahora viral), y luego hace tan solo un año, Bloomberg lo seguía defendiendo, diciendo que tuvo que enviar a la policía a los barrios de minorías porque “allí está todo el crimen”.

Antonio Villaraigosa, co-presidente nacional de la campaña de Bloomberg, le dijo a Noticias Telemundo que el exalcalde “es uno de los pocos candidatos que ha admitido que se ha equivocado”.

Cuando se le preguntó qué podía prometer ahora Bloomberg, de llegar a ser presidente, para reparar los cientos de miles de injusticias cometidas, Villarraigosa nombró algunas propuestas acabar con el sistema de fianzas con dinero en efectivo, que efectivamente dejan encarcelados a quienes no tienen dinero para pagar su salida, y premia a los más ricos con su libertad.

“Él tiene un récord de cumplimiento”, continuó Villarraigosa. “Promete un camino a la ciudadanía para los millones de indocumentados”.

“Un saludo al presidente López Obrador”

La senadora Amy Klobuchar protagonizó uno de los momentos más tensos del debate cuando la moderadora y presentadora de Noticias Telemundo Vanessa Hauc le preguntó si no era importante para el próximo presidente de Estados Unidos saber quién era el presidente de México, país fronterizo y uno de sus socios comerciales más importantes .

Klobuchar admitió que fue un error, aunque momentáneo y poco representativo de sí, el olvidar el nombre de Andrés Manuel López Obrador durante una entrevista reciente con Noticias Telemundo.

El exalcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg, no desaprovechó esta oportunidad en bandeja de plata: la criticó por este olvido, (él sí recordó el nombre de AMLO en aquella entrevista).

"¿Me está llamando tonta?", le disparó Klobuchar de vuelta, agitada como no se le había visto hasta ahora. Aunque en otros momentos también le había caído encima, aquí la senadora Warren sin embargo salió a su defensa. Fue un error intrascendente y una distracción de los verdaderos problemas, dijo.

Pero los enfrentamientos entre Buttigieg y Klobuchar llegaron esta noche a su punto más álgido en esta rivalidad que lleva meses cocinándose. Ambos se batallan el puesto del moderado práctico pero optimista, un unificador.

Eso no fue todo. El momento más caliente sobre las propuestas de inmigración llegó cuando Hauc le preguntó a Klobuchar sobre su plan para resolver la situación de más de 800,000 dreamers que llegaron de niños de manea ilegal a Estados Unidos.

“Mi plan es derrotar a Trump. Esa es la mejor forma de proteger a los ‘dreamers’", dijo. Y agregó que “los ‘dreamers’ son nuestro futuro". Pero Buttigieg le echó en cara que ella fue una de las senadoras que votó para confirmar jueces de inmigración nominados por Trump que luego han dictaminado en contra de los inmigrantes, causando entre otras cosas la separación de familias en la frontera.

Warren contraataca: era ahora o nunca

Esta fue la noche en que la senadora por Massachusetts estuvo más a la ofensiva que nunca: ella está luchando por mantener a flote su campaña, que se ha estado hundiendo en las últimas semanas al tiempo que ha subido sorpresivamente la de Buttigieg. El exalcalde le llevó una minúscula ventaja, menos de 0.1%, a Bernie Sanders en los caucus de Iowa. 

Elizabeth Warren echó por tierra los planes de salud de sus contrincantes. Getty Images

Warren sacó a relucir lo que la había hecho brillar inicialmente: sus apuntes informados, cortantes y llenos de chispa que llevan a algunos a creer que se enfrentaría bien en un posible cara a cara con Trump. 

Ridiculizó los planes de salud de todos: dijo que a Buttigieg le habían escrito su plan unos analistas adinerados en una presentación de Power Point, dijo que Klobuchar solo tenía dos párrafos escritos en una “nota de post-it” y dijo que Sanders no ha sabido explicar los detalles de dónde sacaría el dinero para su propuesta de ‘Medicare para todos’.

“La atención médica es una crisis en este país. Mi enfoque para esto es que necesitamos la mayor cantidad de ayuda para la mayor cantidad de personas lo más rápido posible. Y reunir tantos seguidores como podamos”, dijo.

Frente al brillo de Warren y las peleas de los otros, Biden, otro antiguo delantero, quedó opacado. No cometió ningún error descalificador, pero tampoco se destacó. Lo que sí llamó la atención fue que dos mujeres se colaron en la sala del debate para interrumpirlo durante sus palabra finales.

Una de ellas era Erika Andiola, activista pro-inmigrante y exmiembro de la campaña de Sanders en 2016 que dijo que protestaron contra Biden por los 3 millones de deportaciones durante el gobierno del expresidente Barack Obama. 

El senador por Vermont en cambio conservó su impulso de delantero. 

Warren lo criticó (aunque no demasiado, eso ya le salió caro) por su “falta de realismo” en su plan de salud, Buttigieg por los comentarios tóxicos de sus seguidores en redes sociales (eso demuestra algo sobre él, dijo, y Sanders se distanció de ellos), y Bloomberg lo tachó de socialista y hasta de "comunista" (un "golpe bajo", le respondió Sanders).

Pero tal vez porque Bloomberg estuvo allí para recibir la mayoría de los golpes, Sanders salió casi ileso, conservando la inercia desde sus victorias en el caucus de Iowa y las primarias de New Hampshire.

Después de hoy, el senador por Vermont se perfila como el favorito para el caucus de este 22 de febrero aquí en Nevada, estado que por primera vez le dará a los latinos protagonismo electoral: 28% del estado es hispano y 400,000 de ellos están registrados para votar. Eso favorece a quien más goza del apoyo de esta comunidad, justamente el senador Sanders.  

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