AMLO presiona a empresarios a comprar boletos del avión presidencial para asegurar el éxito de la rifa

El Gobierno cita a un centenar de ejecutivos a una cena en la que, entre sospechas de chantaje o tráfico de favores, se comprometió la venta de la mitad de cachitos del sorteo.

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Por Noticias Telemundo

El Gobierno mexicano citó en la noche del miércoles a un centenar de empresarios para una cena de tamales en el Palacio Nacional. Al llegar, se encontraron en cada lugar de las mesas un papel en el que se les exhortaba a desembolsar al menos 20 millones de pesos (un millón de dólares) para comprar boletos del sorteo impulsado por el presidente, Andrés Manuel López Obrador (apodado AMLO), en relación la venta del avión presidencia.

El formato decía: “Manifiesto mi compromiso a participar de manera voluntaria”, según fue compartido en redes sociales:

AMLO explicó en la rueda de prensa celebrada este jueves que 75 ejecutivos de las principales compañías del país habían acordado “libremente” aportar dinero. Así, dijo, queda asegurada la venta de la mitad de los seis millones de boletos (también llamados cachitos) de la rifa del avión (que en realidad no será rifado).

“Estoy muy contento y les agradezco mucho a los empresarios”, declaró el presidente. Su idea es que los miles de boletos comprados tras la cena sean repartidos entre los empleados como bonos.

El compromiso de los empresarios ha sido equiparado sin embargo por algunos analistas con el chantaje (por parte del Gobierno) o la compra de influencias (por parte de los empresarios).

“Una verdadera vergüenza si los empresarios se prestan a esta vil extorsión”, opinó el exembajador y ahora consultor político Andrés Rozental.

El presidente de México presenta el diseño del boleto, o cachito, para la rifa relacionada al avión presidencial en una conferencia el 7 de febrero de 2020.Presidencia de México vía AP

“Se trata de un pase de charola”, sentenció el comentarista Ezra Shabot, en referencia a la colecta implícitamente forzosa que hacían anteriores Gobiernos en eventos, “esn mecanismo que, a todas luces, no resulta transparente”.

“Todo por quedar bien con el señor presidente”, recriminó Luis Carlos Ugalde, académico que dirigió la autoridad electoral de 2003 a 2007.

Afirman voluntariedad

Obrador había repetido anteriormente que muchos de los directores de empresas forman una “mafia del poder” que se opone a su Gobierno, o son “neoliberales” muy acostumbrados al “favoritismo” de presidentes anteriores.

Tras la cena, algunos empresarios quisieron recalcar que tomaron la decisión voluntariamente “para apoyar al país”, aunque también se sembraron dudas: "Traemos tres proyectos ahorita con el Gobierno, entonces es un proyecto más para mejorar la situación”, declaró por ejemplo Bosco de la Vega, presidente del Consejo Nacional Agropecuario.

El magnate financiero Carlos Bremer indicó que “cada quién hizo el compromiso que él quería”, pero después bromeó sobre lo que estarían dispuestos a hacer los empresarios para mantener una buena relación con el Gobierno: “Vamos a estar hasta en las esquinas vendiendo cachitos”.

Andrés Manuel López Obrador en un evento de agosto 2019 con empresarios como Carlos Slim (segundo de derecha a izquierda) y el encargado el consejo empresarial Carlos Salazar (derecha). Slim fue de los presentes en la cena del 12 de febrero de 2020.Reuters

Equipo médico y confusión sobre fondos

El sorteo ha pasado en las últimas semanas de ser una postulación insólita de López Obrador para deshacerse del avión presidencial, que heredó y considera un lujo innecesario, a ser una apuesta fundamental del Gobierno para, con el dinero recaudado, comprar material médico.

La intención original era rifar el avión para deshacerse así de la aeronave, que había sido imposible vender. Después se aclaró que el avión no sería el premio: en su lugar, cien ganadores obtendrían 20 millones de pesos cada uno, y el aparato intentaría venderse de nuevo.

Ese dinero saldrá de los fondos que el Gobierno ha recaudado en sus subastas de bienes confiscados. A su vez, lo que se gane por la venta de los boletos de la rifa será presuntamente destinado a comprar equipo médico que escasea en centros de salud pública, como tomógrafos, ambulancias o máquinas de rayos X.

Es decir, para conseguir dinero con el cual adquirir equipo médico se va a rifar dinero que el Gobierno ya tiene.

El surtido y financiamiento de los hospitales normalmente corresponde al presupuesto del Gobierno, que sale de los impuestos de mexicanos. A mediados del año pasado, López Obrador redujo en casi la mitad el presupuesto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el órgano encargado de conseguir equipo médico, fármacos y demás.

En respuesta, renunció su entonces director, Germán Martínez, por medio de una carta en la que advirtió sobre los recortes al recalcar que el abasto de medicamentos ya pendía “de un hilo”. En últimos meses han aumentado los reportes y protestas de niños con cáncer o personas con VIH que no pueden conseguir su tratamiento por desabasto.

Ahora AMLO invita a los ciudadanos a, además de pagar impuestos, abonar 500 pesos (25 dólares) para, con esta rifa, comprar material que debería salir del dinero recaudado con los impuestos.

El salario mínimo promedio en México es de 123 pesos por jornada.

Los boletos de la rifa que quedan después del compromiso de los empresarios saldrán a la venta el 5 de marzo; el sorteo será el 15 de septiembre.

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