Los cuatro fiscales del caso Roger Stone renuncian tras conocer que el Departamento de Justicia busca reducir su sentencia

Después de que Trump tuiteara en la madrugada que la recomendación de sentencia de hasta 9 años contra su exasesor era "vergonzosa" e "injusta", el Departamento de Justicia anunció su cambio de opinión favorable a Stone.
Roger Stone
Roger Stone llega a la corte de distrito de Washington el 21 de febrero de 2019.Getty Images

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Con información de Dartunorro Clark y Michael Kosnar

Los cuatro fiscales que llevaban el caso penal de Roger Stone renunciaron abruptamente este martes, después de que el Departamento de Justicia dijera que planeaba reducir la sentencia recomendada para el antiguo asociado de Trump.

El presidente además retiró la noche del martes la candidatura para un cargo en el Departamento del Tesoro de la abogada gubernamental Jessie Liu que supervisó el caso contra Stone.

El Departamento de Justicia había dado marcha atrás en su recomendación de sentencia de siete a nueve años contra Stone, un exasesor del presidente, Donald Trump, después de que este calificara como "vergonzosa" y tildara de “error judicial” la recomendación inicial.

"El departamento considera que la recomendación es extrema y excesiva y aclarará su posición más tarde hoy", confirmó un alto funcionario del Departamento a NBC News.

Después de los informes de la inminente recomendación de sentencia más suave, el fiscal principal Aaron Zelinsky se retiró del caso. Una nota a pie de página en su presentación ante el tribunal señaló que "el abogado que suscribe ha renunciado con efecto inmediato".

Zelinsky, quien formó parte del equipo del ex asesor especial Robert Mueller que investigó la interferencia rusa en las elecciones de 2016, no renuncia al Departamento de Justicia, sino que abandona la Oficina del Fiscal Federal de Washington, D.C. y regresa a su antiguo trabajo con el Fiscal Federal en Maryland.

Otro de los fiscales, Jonathan Kravis, también renunció, tanto del caso como de su trabajo como asistente de la fiscalía. Kravis presentó el martes una notificación ante el juez diciendo que "ya no representa al gobierno en este asunto". 

Más tarde el fiscal Adam Jed también se retiró al caso. Y pocos minutos después el fiscal Michael Mirando, el último de los cuatro que llevaba el caso, se unió a sus compañeros y anunció su salida. 

Trump había criticado en Twitter la recomendación inicial del Departamento.

“Esta es una situación horrible y muy injusta”, escribió Trump en su cuenta de Twitter, “los verdaderos delitos estaban en el otro lado, y que no les pasa nada. ¡No se puede permitir este error judicial!”

Los fiscales dijeron que la recomendación estaba en línea con la sentencia indicada por la ley federal.

“Roger Stone obstruyó la investigación del Congreso sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016, mintió bajo juramento y manipuló a un testigo", se lee en el memorando de 26 páginas. “Cuando sus delitos fueron revelados por la acusación, Stone mostró su desprecio por este tribunal y por el estado de derecho".

Luego en otra aparente venganza, Trump retiró la noche del martes la nominación de Jessie Liu a la subsecretaría de terrorismo y crímenes financieros del Departamento de Tesorería, reportó la cadena CNN. Liu estuvo al frente de la Oficina de la Fiscalía que supervisó el caso contra Stone y su sentencia.

En noviembre Stone fue declarado culpable de declaraciones falsas, obstrucción y manipulación de testigos.

El ex asesor, quien se ha calificado a sí mismo como “tramposo sucio”, es bien conocido en los círculos conservadores desde tiempos de la campaña del presidente Richard Nixon.

Vinculado a Trump durante más de tres décadas, también se desempeñó desde el principio como su asesor durante la campaña presidencial de 2016 y ahora considera que este caso en su contra se ha abierto por motivos políticos.

El consultor político y cabildero fue arrestado y acusado hace poco más de un año. Se trata del sexto asistente o asesor del presidente Trump que fue declarado culpable de los cargos presentados como parte de la investigación del fiscal especial Robert Mueller.

Su juicio en Washington duró casi dos semanas y contó con referencias a "El padrino Parte II", amenazas de secuestro, quejas de intoxicación alimentaria y una orden de mordaza. Durante dos días, el jurado deliberó antes de emitir su veredicto.

No es la primera vez que alguien vinculado a Trump en un caso derivado de la investigación de Mueller ve cómo su sentencia termina siendo reducida. En marzo pasado, Paul Manafort, quien fuera director de campaña de Trump, fue sentenciado a 47 meses de prisión por un juez federal en Virginia por cargos de fraude financiero.

Se trata de una cifra considerablemente menor que lo establecido por las pautas federales, que van de los 19 años y medio a los 24 años. El juez T.S. Ellis, a cargo del caso, llegó a tildar estas pautas de “excesivas”.

Stone estaba dispuesto a colaborar

A finales de enero de 2019, Roger Stone se mostró dispuesto a colaborar con la investigación emprendida por Robert Mueller sobre la llamada trama rusa.

"Esa es una cuestión que tendría que determinar tras hablar con mis abogados”, declaró en una entrevista con la cadena televisiva ABC News. “Si hay negligencia por parte de otra gente en la campaña de la que yo no estaba al tanto —y que ahora mismo desconozco—, si la hubiera, yo ciertamente testificaría de forma honesta", sostuvo.

"También testificaría de forma honesta sobre cualquier otro tema, incluida cualquier comunicación con el presidente”, adelantó este hombre de 66 años. “Es cierto que hablábamos por teléfono, pero esas comunicaciones eran de naturaleza política, son benignas, y ciertamente no hay ninguna conspiración con Rusia”, sentenció.

Stone fungió como un enlace entre la campaña de Trump y WikiLeaks, la organización que difundió correos electrónicos robados al Comité Nacional Demócrata y que eran considerados como “perjudiciales” para la campaña de Hillary Clinton, quien finalmente resultó derrotada en la contienda electoral en noviembre de 2016.

Fue declarado culpable en noviembre de mentir sobre esos contactos con Wikileaks, manipular testigos y mentirle al Congreso, en el último de los procesos judiciales relacionados con la trama rusa.