“¡No te preocupes, no va a suceder!”. Así ha frenado Trump una propuesta de reforma migratoria en el Congreso

Según sus autores, el proyecto de ley “corrige las injusticias raciales y antiinmigrantes”. Pero el presidente aseguró que nada de eso ocurriría.
Un inmigrante detenido en la prisión de Stewart, en Lumpkin, Georgia.
Un inmigrante detenido en la prisión de Stewart, en Lumpkin, Georgia.

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/ Fuente: TELEMUNDO

“¡No te preocupes, no va a suceder!”, Así ha respondido el presidente, Donald Trump, en la red social Twitter a un artículo de opinión de un comentarista ultraconservador de la cadena Fox, Tucker Carlson.

En su tribuna, Carlson criticaba ferozmente una propuesta de reforma migratoria presentada en diciembre ante la Cámara de Representantes y que no ha tenido mucho eco en los medios de comunicación pese a la relevancia social de sus promotoras.

La medida ha sido bautizada Nuevo camino adelante y está respaldada por 43 congresistas demócratas, entre ellos Alexandria Ocasio-Cortez, Jesús García, Rashida Tlaib, Ilhan Omar y Verónica Escobar.

“El proyecto de ley corrige las injusticias raciales y antiinmigrantes incluidas en nuestras leyes de inmigración, muchas de las cuales han permitido el asalto inhumano de la Administración [del presidente, Donald] Trump a los no ciudadanos en los Estados Unidos y en nuestra frontera sur”, aseguró García durante su presentación.

“Nuestro actual sistema de tratar a los inmigrantes como desechables, no redimibles y sujetos a deportación después de que hayan completado sus condenas no comenzó con Trump. Generaciones enteras de nuevos estadounidenses saben que los sistemas penales legales y de inmigración están plagados de policías sesgados, políticas de detención y vigilancia excesivamente celosas, y altas tasas de encarcelamiento”, dijo la representante Pramila Jayapal.

Entre otras medidas, el proyecto establece que las agencias migratorias deben tener una causa probable para detener a un extranjero, y han de determinar antes de 48 horas si se trata de un indocumentado. En caso de ser llevado ante una corte, “habrá una presunción refutable de que debe ser liberado”, y el Gobierno habrá de entregar pruebas “claras y convincentes” para establecer lo contrario.

“El hecho de que un extranjero tenga una condena previa o un cargo penal pendiente no puede ser el único factor para justificar su detención” por parte de las autoridades migratorias, añade el texto. 

El proyecto llama a “descriminalizar la inmigración” y propone la derogación de dos artículos que establecen penas criminales para quienes, habiendo sido deportados previamente, intenten regresar a Estados Unidos.

La propuesta establece además el “derecho a volver a casa” para aquellos inmigrantes que fueron deportados o dejaron Estados Unidos de manera voluntaria y que ahora demuestren que no han sido declarados inadmisibles o que han sido elegidos para solicitar la remoción de una orden de deportación.

El proyecto se encuentra ahora en el subcomité de Inmigración y Ciudadanía, y debería aún ser aprobado por el pleno de la Cámara de Representantes (que tiene mayoría demócrata). Luego habría de ser validado por el Senado, y firmado por Trump, aunque estos dos últimos pasos son prácticamente impensables.