El desastre de la app Shadow cuestiona el sistema de caucus y que Iowa inicie las primarias

La carrera electoral comenzó desastrosamente por culpa de una herramienta informática con nombre de villano de película y que ha sembrado dudas sobre ciberseguridad.

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Por Juliana Jiménez

DES MOINES, Iowa.—A medida que avanzaba la noche del lunes y los resultados de la votación no llegaban, los clamados se hacían más fuertes: acaben con el caucus de Iowa. Acaben con todos los caucus, en general. ¿Cómo es que el Gobierno estatal y el Partido Demócrata dependieron de una app para contabilizar una de las votaciones más importantes de la contienda presidencial? ¿Cómo pudieron salir tantas cosas tan mal?

Los llamados a abolir el sistema de votación al estilo caucus (o asamblea) y para que Iowa no sea el primer estado en votar en la etapa de primaria no son nuevos, pero nunca habían sido tan fuertes.

“Una vergüenza para el partido” y “un fracaso para los demócratas” fueron algunos de los lamentos y denuncias. El senador Bernie Sanders y Julián Castro, antes precandidato y ahora representante de la campaña de la senadora Elizabeth Warren, hicieron públicas sus quejas. El ex vicepresidente Joe Biden incluso llegó a poner en duda, como muchos otros en las redes, la “integridad” de los resultados.

También llegaron las burlas del presidente, Donald Trump por este "desastre sin paliativos". 

El Partido Demócrata apuntó, entre otras cosas, al hecho de que por primera vez debían reportar conteos de votos exactos y a la aplicación que usaron por primera vez para contabilizarlos.  

Fallas por definición

La votación estilo caucus ha sido criticada como poco precisa y poco democrática desde hace décadas. Solo se usa en Iowa, Nevada, Dakota del Norte, Guam, Samoa Americana, Wyoming y las Islas Vírgenes. Pero el caucus de Iowa es particular porque es el primero en la nación y por lo tanto el que establece la narrativa para el resto de la campaña. 

A diferencia de las primarias, aquí los votos no se entregan de manera secreta en una urna. La gente se reúne, discute y luego se agrupa por candidato. Esto lo expone a que los votantes sean víctimas de presión del grupo y eso influya en su voto.

En una primera ronda se determinan los candidatos viables, los que tengan más del 15% de la votación. En la segunda ronda quienes hayan votado por los no viables pueden transferir sus votos a los que sí pasaron. La gente trata de convencer a otros de que se unan a su bando, y naturalmente se desatan discusiones acaloradas.

Este año las cosas fueron aún más complicadas: reglas nuevas pedían que se reportaran los conteos exactos de cada candidato, cuando antes era suficiente solo reportar qué candidato tenía la mayoría de votos en la segunda ronda, y ese era el que se llevaba los delegados que le correspondían en ese caucus. Esos delegados luego votan para escoger el nominado del partido en la convención del condado.

Esto se prestó para confusión e inconsistencias pequeñas que fueron sumando.

Noticias Telemundo estuvo presente en el primer caucus bilingüe en la historia del estado. Allí no fue difícil saber quién fue el ganador: Sanders se llevó 171 de los 187 votos, lo que era aparente por el tumultuoso grupo que se formó para mostrarle su apoyo.

Pero al final, cuando estaban contando las tarjetas de votación, las cuales también eran nuevas, los organizadores se dieron cuenta de que algunas personas se fueron sin entregar su tarjeta, otras escribieron el nombre de sus candidatos pero no el suyo, y algunas tarjetas tuvieron que ser invalidadas.

Noticias Telemundo también recibió reportes de que en otro lugar de votación donde había unas 400 personas, la confusión fue tanto entre votantes como administradores: tras la primera ronda para encontrar los candidatos viables la gente comenzó a irse antes de que sus votos finales pudieran ser contados. Los organizadores trataron de contar los votos dos veces, y le dijeron a la gente que si no estaban allí para el segundo recuento, su voto no sería registrado. Ya para entonces se habían ido unas 100 personas.

Es un proceso riesgoso de por sí, pero aún si los otros estados quisieran dejar atrás el proceso de caucus ya sería demasiado tarde: el próximo en Nevada es este 22 de febrero.

Shadow: una app misteriosa que levanta sospechas

“Nadie sabe quién es el dueño de la aplicación y hay preocupaciones sobre su seguridad”, había reportado hacía una semana el diario The Wall Street Journal. La predicción resultó fatídica.

La app fue gran parte del problema, no solo porque presentó errores, sino que muchos capitanes de recintos ni sabían cómo usarla. Algunos ni siquiera la descargaron.

Luego, quienes tuvieron problemas con la app e intentaron reportar sus resultados usando una línea telefónica los pusieron en espera, a veces por más de una hora.

La aplicación fue diseñada por veteranos de la campaña de la excandidata presidencial Hillary Clinton y el Partido Demócrata de Iowa la había adoptado para no repetir los mismos errores de los caucus de 2016, cuando Clinton sobrepasó a Bernie Sanders por un pequeño margen con enormes consecuencias.

Según reporta el diario LA Times, “la firma detrás de la aplicación es Shadow, afiliada de una organización demócrata sin fines de lucro fundada en 2017 para ‘educar, inspirar, registrar y movilizar votantes”, según su sitio web.

Shadow, Inc. antes se llamaba Groundbase, que fue fundada por Gerard Niemira y Krista Davis, parte del equipo de tecnología de la campaña de Clinton en 2016.

Llama la atención que la campaña del exalcalde Pete Buttigieg contribuyó un total de 42,500 dólares a Shadow, según registros de la Comisión de Elecciones Federal, que lleva la cuenta de las contribuciones de y para las campañas presidenciales. Pete for America, Inc. hizo dos donaciones en julio de 2019, descritas como “derechos de software y subscripciones”.

Un portavoz de la campaña le dijo al LA Times que el pago fue por un servicio utilizado para enviar mensajes de texto a los votantes. Las campañas de Joe Biden y de Kirsten Gillibrand, que se retiró de la carrera el año pasado, también hicieron pagos menores a Shadow.

Buttigieg ahora lidera la votación por apenas 1.6%, según los últimos resultados publicados por el Partido Demócrata cerca a la medianoche del martes, con 71% de los votos contados. Lo sigue de cerca Bernie Sanders con 25.2%.

El exalcalde de South Bend, Indiana, fue el primero en hablarle a sus seguidores a la noche del lunes con lo más cercano a un discurso de victoria posible, cuando en vez de resultados solo había interrogantes e incertidumbre.

El director ejecutivo de Shadow dijo en un comunicado en su página web: “Lamentamos sinceramente la demora en la notificación de los resultados ... Como lo confirmó el Partido Demócrata de Iowa, los datos subyacentes y el proceso de recopilación a través de la aplicación de Shadow fueron sólidos y precisos, pero nuestro proceso para transmitir los datos (...) no lo fue. Es importante destacar que este problema no afectó los datos subyacentes de los resultados del caucus”.

“Está claro que la aplicación en cuestión no funcionó adecuadamente”, dijo en un tuit el presidente del Partido Demócrata, Tom Pérez, “no se utilizará en Nevada ni en ningún otro lugar durante el proceso de elección primaria. El proveedor de tecnología debe responsabilizarse de manera absolutamente transparente de lo que salió mal”.

Quitarle a Iowa el primer lugar

Iowa ha sido el primer estado en votar desde los años 70, pero ni en ese entonces, ni mucho menos ahora, es representativo del resto de la nación.

Aquí 5% de la población es hispana, a comparación de 17% a nivel nacional. Solo 3.8% aquí son negros, según el Centro de Datos de Iowa, versus 13% en todo el país.

Ser el primero en la nación le da una importancia desproporcionada cuando se tiene en cuenta la cantidad de delegados que representa: solo 49 para los demócratas de un total de 4,051, y 39 para los republicanos, de un total de 2,472.

Los demócratas en Iowa además han sido criticados por celebrar sus caucus de noche, cuando es más difícil para los padres o para quienes trabajan de noche.

Ya sea por cómo o cuándo se celebran los caucus, o gracias a quién (o qué) manejó la votación y los resultados, el de este lunes fue un fracaso electoral que pasará a la historia. Cómo trata el Partido Demócrata de que no se repita está por verse.