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"Dejen testificar a Bolton": hasta los pasteles exigen oír a testigos en el juicio político a Trump

La panadería 'Butter & Scotch' de Brooklyn se ha sumado al debate nacional con la entrega ayer miércoles de pasteles o tartas a los 53 legisladores republicanos que controlan el Senado.
Una panadería de Brooklyn ha confeccionado pasteles con mensajes a favor de la inclusión de testigos en el juicio político contra Trump
Una panadería de Brooklyn, "Butter & Scotch", ha confeccionado pasteles con mensajes a favor de la inclusión de testigos en el juicio político contra Trump

Por María Peña

WASHINGTON.—  Una panadería en Brooklyn, ya famosa en círculos feministas, ha enviado al Senado decenas de 'pasteles del impeachment', que confeccionó para exigir la inclusión de testigos en el juicio político contra el presidente, Donald Trump.

El mandatario está acusado de abuso de poder y obstrucción al Congreso, y el juicio político –que entró este jueves en su décimo día– ha servido de inspiración a caricaturistas, comediantes y cantineros, que con su ingenio y talentos mantienen el pulso del drama televisivo en Washington.

Es que irónicamente, Trump –otrora anfitrión de 'The Apprentice', un programa con altos ratings de reality TV– es protagonista de un juicio político que a diario ofrece una fuerte dosis de televisión de realidad y genera titulares internacionales.

La panadería 'Butter & Scotch', un negocio en manos de feministas en el sector neoyorquino de Brooklyn, se ha sumado al debate nacional cuando intentó entregar ayer miércoles los pasteles o tartas a los 53 legisladores republicanos que controlan el Senado.

Su jocoso mensaje, con distintas variaciones, es que el juicio "está crudo sin testigos". 

Los republicanos han mantenido un frente unido en defensa de Trump, argumentando que no cometió delito alguno que merezca su destitución, e intentan bloquear a los testigos que exige la oposición, entre los que se encuentra el exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton.

Al llegar al Senado, los empleados de la pastelería sólo pudieron entregar pasteles a los senadores Rob Portman y Cindy Hyde-Smith, debido a que la policía del Capitolio recibió posteriores instrucciones de no dejarlos pasar. 

El senador republicano por Texas, Ted Cruz, que se ha convertido en un férreo defensor de Trump, rechazó el dulce regalo. Su oficina no ha hecho comentarios al respecto. 

El creador de la iniciativa fue Colin Bishopp, un activista y cineasta ecológico que recaudó en cuestión de tres días $7,007 en la página web de "GoFundMe", y encargó a la panadería la misión de entregar los 'pasteles del impeachment' a los senadores republicanos.

"Los republicanos en el Senado se niegan a permitir testigos en el juicio político contra el presidente Trump, así es que enviémosles el testimonio de John Bolton en un pastel", explicó Bishopp en un breve mensaje.

"Tal vez eso les hará más fácil tragar la verdad", ironizó.

En declaraciones a Noticias Telemundo, Keavy Landreth –co-propietaria de 'Butter & Scotch' – explicó este jueves que su panadería siempre ha estado implicada en la política, y en Nueva York se les conoce por sus ingeniosos mensajes "así es que fue un emparejamiento perfecto".

Aunque no lograron entregar todos los pasteles, la idea tuvo gran recibimiento popular, ya que "los teléfonos no dejaron de sonar, la gente nos dio las gracias por lo que estamos haciendo, y quieren saber cómo apoyarnos o tomar acción", señaló.

"De verdad fue algo abrumador, maravilloso, ahora mismo tengo más de un centenar de correos electrónicos que debo contestar, casi todos de mujeres. Desde luego ha habido insultos, mensajes de rechazo, mensajes misóginos y homofóbicos –todos de hombres– pero minúsculos en comparación con todos los positivos", enfatizó.

Mensajes con sabor a justicia

Enfundados en sus uniformes blancos, los pasteleros de 'Butter & Scotch', entre éstos Stephanie Gallardo, glasearon cada pastel con mensajes alusivos al juicio político.

Uno de los mensajes, escritos con letras de molde en rosa, rezaba: "Ustedes están en el salón donde esto ocurre, permitan el testimonio de Bolton".

En Instagram, donde el esfuerzo recibió el respaldo de la actriz Barbra Streisand, otros pasteles mostraban mensajes como "la verdad es deliciosa: dejen que Bolton testifique", y "no dejen sin postre a la democracia".

Bishopp explicó que entregar los pasteles al Senado no ha sido tan fácil como degustarlos, porque el esfuerzo acarreó costos adicionales, incluyendo gastos de alquiler de una cocina, y viaje y alojamiento del decorador.

Además, en la era digital, no podía faltar la contratación de un fotógrafo y un camarógrafo para documentar esta labor.

Trump insiste en que no cometió ningún delito y en que su llamada al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, en julio pasado, sólo pedía que se investigara la corrupción en el sector energético de ese país.

Para los demócratas, sin embargo, no cabe duda de que Trump condicionó una ayuda militar a Ucrania a cambio de que anunciara una investigación contra el exvicepresidente, Joe Biden, y su hijo, Hunter, para facilitar su reelección en noviembre próximo.

Bolton, que fue despedido por Trump, alega en el borrador de su biografía que el mandatario sí tuvo la intención de retener la ayuda hasta lograr el anuncio de esa investigación.

En las últimas semanas, las encuestas de opinión han captado un repunte en el apoyo de los votantes a favor de escuchar a Bolton y otros testigos.

El juicio político, apenas el tercero en la historia de Estados Unidos,  ha sacado a grupos progresistas a protestas dentro y en los alrededores del Capitolio, y también las calles de Nueva York.

En algunos bares de Washington, una ciudad política por antonomasia, los meseros han bautizado cócteles con nombres alusivos al juicio, como “Subpoena Colada“, “El impeachment”, “Quit Bro, Go”, y el “Insane in the Ukraine”.

Por su parte, los programas de populares comediantes, como Trevor Noah y Stephen Colbert, también documentan –a través de la sátira– el laberíntico proceso en el Senado.

La idea de Bishopp ha surtido el efecto deseado: no sólo ha atraído publicidad a las feministas de la panadería sino que ha despertado el interés de los votantes en el juicio.

Una donante, que se identificó como Jamie Strong, aportó $15 para la causa porque, según explicó, cree “en el dulce sabor de la verdad y la justicia”.