La defensa de Trump insiste en que se deben desechar los cargos en su contra. La pregunta sigue siendo si habrá o no testigos

Este martes concluyó el tercer y último día de argumentos para la defensa del presidente, que solo usó 12 de las 24 horas que tenía disponibles. Ahora sigue un período de preguntas y respuestas, y luego, la polémica votación sobre si incluir testigos y quiénes serían.

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/ Fuente: TELEMUNDO

Por María Peña

WASHINGTON.— La defensa en el juicio político contra el presidente Donald Trump concluyó este martes con un llamado a que el Senado deseche los cargos, mientras la bancada republicana persigue votos para bloquear que se oigan testigos en el juicio.

En el tercer y último día de argumentos, el equipo de la defensa quiso plantar la idea de que los demócratas no han respaldado bien su caso, y que sólo quieren privar a Trump de votos en los comicios presidenciales de noviembre próximo.

Por ello, en vez de refutar los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso, la defensa remachó dos argumentos amplificados por los republicanos: que la intención del juicio político es deshacer los resultados electorales de 2016, que interfiere con los comicios de 2020, y que no hacen falta más testigos.

Jay Sekulow, el abogado personal del presidente Trump, en el juicio político en Washington, el 24 de enero de 2020.AP/J. Scott Applewhite / AP/J. Scott Applewhite

“Todo lo que necesitan en este caso es la Constitución y su sentido común. En sus corazones saben cuál es la respuesta correcta, cuál es la respuesta correcta para el pueblo estadounidense”, dijo el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone.

Al igual que ayer, la defensa no mencionó que el exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, afirma en un borrador de su biografía que Trump le comunicó en agosto de 2019 que quería continuar reteniendo la ayuda militar a Ucrania hasta que ese gobierno anunciara una investigación contra sus rivales políticos.

Una encuesta de la Universidad de Quinnipiac indicó este martes que el 75% de los votantes inscritos apoyan traer testigos a declarar al juicio contra Trump, incluyendo al 95% de los demócratas, el 49% de los republicanos, y el 75% de los independientes.

Una defensa desde Twitter

En paralelo al juicio, Trump ha mantenido su propia cadena de mensajes en Twitter para enumerar y defender sus logros en los últimos tres años pese a la “farsa” a la que, según él, lo han sometido los demócratas.

“¡Es sorprendente lo que he hecho, la mayor cantidad de cualquier presidente en los primeros tres años (de lejos), teniendo en cuenta que durante tres años he estado bajo investigaciones políticas falsas y la Farse del Juicio Político! ¡MANTENGAN GRANDE A AMÉRICA!”

La Casa Blanca ha programado eventos esta semana para destacar esos logros, incluyendo una presentación conjunta hoy de Trump con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para la pacificación del Medio Oriente.

Netanyahu dijo que se trata del “acuerdo del siglo” y que los judíos “jamás nunca habían tenido un mejor amigo en la Casa Blanca. Sin embargo, el liderazgo palestino rechazó el acuerdo antes de que concluyera el evento.

Mañana, Trump firmará el nuevo acuerdo comercial entre EE.UU., México y Canadá, ratificado recientemente por el Congreso.

Lejos de un acuerdo sobre los testigos

El juicio político podría concluir el próximo viernes, con un voto para exonerar o destituir a Trump, pero todo dependerá de si ambas partes resuelven el drama sobre si lograrán o no un acuerdo para citar a testigos.

Por ahora, los republicanos no parecen tener los votos suficientes para bloquear a más testigos, según admitió el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell.

Los demócratas insisten en que necesitan escuchar el testimonio de varios funcionarios antiguos y actuales de la Administración Trump, entre éstos Bolton, y el jefe del Gabinete, Mick Mulvaney.

Bolton causó revuelo con la revelación, el domingo pasado, de que Trump le comunicó directamente en agosto pasado que quería continuar reteniendo la ayuda militar de unos 400 millones de dólares para Ucrania, hasta que ese país anunciara una investigación contra el exvicepresidente, Joe Biden, y su hijo, Hunter.

Para los demócratas, el testimonio bajo juramento de Bolton ayudaría a esclarecer la campaña de presión de Trump para que el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, anunciara esa investigación.

La senadora demócrata por Hawaii, Mazie Hirono, explicó que la clave es tener testigos y documentos “relevantes”, y que los Biden no aportarían testimonio sobre las acciones de Trump en Ucrania.

La congresista demócrata por Texas, Sylvia García, una de las ‘fiscales’ principales en el juicio calificó de “ridícula” la acusación republicana de que su partido sólo quiere alterar los resultados electorales de 2016 y los de este año, al privar a Trump de la contienda.

 Trump “abusó de su poder cuando hizo la llamada a Ucrania, pidiéndoles ayuda en las elecciones para hacer trampa”, observó García, la única latina en el equipo de siete fiscales.

García, una exjueza de Texas, señaló que, en un juicio normal, un juez permite testigos si surgen pruebas adicionales.

Un muro republicano en defensa de Trump

La bancada republicana, que ha mantenido un frente unido en torno a Trump, salió con aire triunfante de una reunión de una hora a puerta cerrada, confiando en que el juicio concluirá sin demoras el viernes.

“El consenso es que ya hemos oído suficiente y es hora de acercarnos al veredicto final”, dijo el senador republicano de Wyoming, John Barrasso.

Si hay un acuerdo sobre testigos, los republicanos prevén exigir el testimonio de Hunter Biden, argumentando que Trump buscaba la ayuda de Ucrania para combatir la supuesta corrupción del hijo del exvicepresidente.

Entre los posibles escenarios, si el Senado alcanza un acuerdo, tentativamente el jueves próximo, entonces pasaría a un debate de hasta cuatro horas para decidir a cuántos y quiénes convocar como testigos, y aprobar las reglas del interrogatorio.

El senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, señaló que los demócratas debieron completar su investigación antes de enviar los cargos al Senado, pero no convocaron testigos porque, en su opinión, tenían prisa por aprobar el juicio político antes de Navidad.

“Si llamamos testigos, no será sólo uno”, apuntó.

“@LindseyGrahamSC dice que no hay necesidad de testigos adicionales, pero si se llega a un acuerdo, siente que "no habrá un solo testigo". Los republicanos están tratando de mantenerse firmes en este tema

 Según Graham, los hechos favorecen a la defensa, pero omitió decir que Trump bloqueó el testimonio de miembros de la Administración el año pasado.

Mientras, el senador republicano por Texas, John Cornyn, advirtió que el juicio político pone en riesgo la oficina de la presidencia, y acusó a los demócratas de “provocar una crisis nacional”.

“Esto es un impeachment partidista… están equivocados, porque este juicio negaría el efecto de las elecciones en 2016 y descalificaría al presidente de la boleta de votación en 2020. Es la interferencia electoral más significativa que jamás hemos visto en nuestra historia”, argumentó.

 Los cargos, sin embargo, se ciñen a la presión que hizo Trump para lograr una investigación que perjudicara a Biden, su posible rival en la contienda este año.

Por ahora, según Cornyn, las negociaciones siguen en punto muerto.

Si se incluyen más testigos, el voto definitivo sobre el futuro político de Trump entonces quedaría para la próxima semana, cuando comience formalmente el proceso de primarias de ambos partidos.

Preguntas y respuestas

Aunque cada lado tenía hasta 24 horas para presentar sus argumentos, el equipo de la defensa sólo usó alrededor de 12 horas desde el sábado pasado, convencidos de tener un caso sólido para absolver a Trump.

La sesión de este martes terminó poco antes de las 3 pm hora local. Después, McConnell explicó que, por acuerdo bipartidista, mañana retomarán la sesión con la fase de 16 horas de preguntas y respuestas.

En esa sesión, alternada entre ambas partes, cada lado tendrá hasta ocho horas para contestar a preguntas de los senadores, que tendrán que entregarlas por escrito al presidente de la Corte Suprema, John Roberts, quien preside el juicio político.

McConnell aseguró que el proceso será similar al que los republicanos utilizaron en el impeachment del expresidente demócrata Bill Clinton. La diferencia sería que ese juicio sí tuvo testigos adicionales.

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