Crecen las presiones entre republicanos para que el Senado admita testigos en el juicio político a Trump

El libro del exasesor de Seguridad Nacional John Bolton ha revelado que Trump presuntamente quiso seguir reteniendo una ayuda militar a Ucrania con fines políticos.

Suscríbete al Email de Noticias Telemundo

Todos los días, las últimas noticias directamente en tu correo electrónico
SUSCRÍBETE
/ Fuente: TELEMUNDO

Por María Peña

WASHINGTON.— La defensa del presidente, Donald Trump, ha iniciado este lunes su segundo día de argumentos con la tarea de controlar la narrativa en el juicio político en el Senado, mientras crecen las presiones para forzar el testimonio del exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton.

Bolton, quien fue despedido por Trump el año pasado, ha revelado en el borrador de su libro que el mandatario le comunicó en agosto pasado que quería continuar reteniendo un paquete de ayuda militar a Ucrania por unos 400 millones de dólares hasta que ese país anunciara una investigación contra sus rivales políticos.

El informe publicado anoche por el diario The New York Times ha caído como una “noticia-bomba” en el sexto día del juicio político en el Senado, donde crecen las presionas para exigir el testimonio de Bolton.

La Casa Blanca bloqueó el año pasado el testimonio de Bolton y otros miembros de la Administración Trump, así como la entrega de documentos, durante la investigación de la Cámara de Representantes sobre su presunta campaña de presión a Ucrania.

Los alegatos de Bolton han puesto a la defensiva a la Casa Blanca y sus aliados republicanos en el Capitolio en Washington, después de que el sábado pasado la defensa se regodeara de destruir en dos horas el caso que la acusación construyó en 22  la semana pasada.

El abogado personal de Trump, Jay Sekulow, abrió el segundo día de argumentos defendiendo la llamada del pasado 25 de julio en la que Trump le pidió un “favor” al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy.

La llamada está en el centro del proceso de impeachment porque, según la acusación, Trump presionó a Zelenskiy a que anunciara una investigación contra el exvicepresidente, Joe Biden, y su hijo, Hunter, para facilitar su reelección.

La Cámara de Representantes aprobó el juicio político el pasado 18 de diciembre, apoyando gran parte de su caso en esa llamada.

Pero Sekulow insistió hoy en que, en los últimos tres años, los demócratas han mostrado “un patrón y práctica” para torpedear la capacidad de Trump para gobernar.

Otro abogado de la defensa, Ken Starr, aseguró que el impeachment sí revierte la voluntad del pueblo en los comicios -algo que se ha convertido en  uno de los argumentos de los republicanos-, y por ahora "no hay un consenso nacional" ni apoyo bipartidista a los cargos contra Trump. 

Un tercer abogado, Alan Dershowitz, argumentó que el abuso de poder es una "herramienta política" que pueden usar los políticos para vencer a rivales, y no una infracción que se castigue con la destitución. 

Cero mención de Bolton

La defensa dedicó buena parte de la jornada a atacar a los Biden -comenzando por la abogada Pam Bondi-, denunciaron la "era de los impeachments" -algo inexistente, porque es un fenómeno rara vez usado en EE.UU.-, e hicieron caso omiso a las revelaciones en el libro de Bolton. 

Aunque las revelaciones de Bolton dominaron buena parte de los programas de análisis político, el debate en las redes sociales, y las discusiones en los corredores del Congreso,  la defensa no las mencionó en absoluto. 

Pese a que los Biden nunca han estado bajo investigación, la estrategia de la defensa hoy fue destacar el papel de Hunter en Burisma, una empresa energética en Ucrania, y justificar que Trump pidiese una investigación por presunta corrupción.

Por otra parte, los senadores discutieron a puerta cerrada la posibilidad de permitir un "trueque de testigos", en el que cada lado pueda interrogar a un número equitativo de testigos, pero tampoco parece que hay acuerdo.

Los republicanos exigen el testimonio de Hunter Biden, y los demócratas, entre éstos el senador demócrata por Virginia, Tim Kaine, replican que sólo se debe convocar a testigos con información de primera mano, como Bolton. 

Horas antes, en sendas ruedas de prensa, tanto demócratas como republicanos daban una lectura diametralmente distinta al nuevo episodio con Bolton: los demócratas aseguran que es hora de citar más testigos, mientras que los republicanos replican que “no hay nada nuevo”.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, reiteró la exigencia de su bancada de lograr testimonios bajo juramento de personas con conocimiento de primera mano sobre la campaña de presión a Ucrania, como Bolton, y el jefe de Gabinete, Mick Mulvaney.

Los demócratas y el electorado, lo que quieren es la verdad, sin importar las repercusiones políticas, y los republicanos que se opongan a más testigos serían cómplices de un "encubrimiento", dijo Schumer.

Por su parte, el senador republicano por  Indiana, Mike Braun, afirmó que el libro de Bolton "en realidad no cambia nada en cuanto al proceso",  y vaticinó que, al final, Trump saldrá reinvidicado. 

Su colega republicano de Wyoming, John Barrasso, criticó las "filtraciones selectivas" del libro de Bolton, y afirmó que "los hechos del caso siguen iguales: no hay nada nuevo acá" respecto a lo que argumenta la acusación. 

En declaraciones a Noticias Telemundo, el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, afirmó que, ante esta "condición extraordinaria",  "urge más" que los republicanos permitan el testimonio de Bolton para permitir un "juicio transparente" y no "un encubrimiento".

El Senado prevé votar sobre si aceptará o no más testigos después de que la defensa concluya sus argumentos mañana, y se realicen 16 horas de preguntas a ambas partes en el juicio político. Los senadores someterán sus preguntas por escrito. 

No está claro si un término medio sería que Bolton ofrezca su testimonio en sesión a puerta cerrada. 

Algunos de los senadores republicanos considerados clave para lograr los testigos, entre éstos Mitt Romney y Susan Collins, dejaron entrever que apoyarían el testimonio de Bolton, pero es necesario esperar a que la defensa concluya su presentación.

 Como parte de una operación de control de daños, Trump y sus aliados sugieren que Bolton miente para vender su libro. A su juicio, el meollo del caso es que son los demócratas quienes buscan deshacer los resultados de los comicios de 2016, e influir en los del próximo 3 de noviembre.

Así las cosas, si los republicanos pretendían agilizar el juicio político y votar para exonerar a Trump a más tardar el viernes próximo, esa dinámica ha cambiado tras la revelación de Bolton.

La disputa sobre los testigos ha comenzado a hacer grietas entre los republicanos, que hasta ahora han mostrado un frente unido en defensa de Trump.

La senadora republicana por Georgia, Kelly Loeffler, acusó a Romney de querer “apaciguar a la izquierda” y permitir testigos que puedan “calumniar” a Trump.

“No puede haber un juicio significativo sin testigos… me complace que los senadores están reevaluando” la situación, dijo el legislador demócrata por California, Adam Schiff, quien encabeza el equipo de siete fiscales.

Lea también: 

Abogado defensor de Trump le calificó de "desestabilizador e impredecible" en un libro de 2016