Así afectará a los migrantes la regla que busca prohibir el asilo a quienes han cometido delitos menores

"Sería terrible", según dicen los expertos en inmigración. Delitos comunes como conducir ebrio o reingresar ilegalmente al país podrán hacer a los solicitantes de asilo no elegibles. Y es radical: no habrá modo de apelar el caso.
Familia hondureña pide asilo
Fotografía de archivo de una familia hondureña, que huyó de la violencia y la pobreza, después de que les negaran la entrada a la ciudad de Brownsville, Texas, el 23 de junio de 2018.Getty Images / Getty Images

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/ Fuente: TELEMUNDO

El gobierno de Donald Trump anunció una nueva regla el miércoles que prohibirá el asilo a los inmigrantes que hayan sido condenados, incluso por delitos menores como conducir en estado de ebriedad (DUI), lo que ha sido calificado por expertos y activistas como un golpe demoledor al sistema que protege a miles de migrantes que huyen de sus países.

La medida anunciada de manera conjunta por el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional deberá pasar por un periodo de comentarios de 70 días antes de entrar en vigor. Sin embargo, expertos consultados por Noticias Telemundo concuerdan en que es muy probable que sea aprobada.

“Quieren mandar un mensaje muy fuerte de limitar la habilidad de un individuo de tramitar el asilo o de ser elegible”, dijo la abogada de Inmigración Alma Rosa Nieto durante una entrevista telefónica.

“Sería terrible para nuestra comunidad, porque va a limitar mucho quien puede aplicar y quien ya no será elegible para el asilo”, advierte.

Además de las restricciones que ya se imponen a nivel federal, como amenazas a la seguridad o actividad terrorista, la medida enumera siete áreas penales, incluidos varios delitos menores, que impedirán a los migrantes pedir asilo.

Entre los delitos más graves destacan faltas federales y estatales, cargos por violencia doméstica (aunque no haya sentencia), tráfico de personas y de drogas o pertenecer a una pandilla.

Pero tampoco serán elegibles quienes hayan cometido faltas menos severas, como conducir bajo la influencia del alcohol o drogas (DUI), presentar una identificación falsa, reingresar ilegalmente al país tras ser deportado o el uso ilegal de ayudas públicas.

Bajo la legislación vigente, los extranjeros físicamente presentes en Estados Unidos tienen derecho a solicitar asilo, sin importar su estatus migratorio. Pero su capacidad para hacerlo se ha restringido con las medidas antiimigratorias de la administración Trump, algo que la nueva norma podría acentuar aún más.

“En la INA (Ley de Inmigración y Nacionalidad) el Congreso prohibió que ciertas categorías de extranjeros reciban asilo (…) [y] delegó al fiscal general y al secretario de Seguridad Nacional la autoridad para establecer restricciones adicionales en la elegibilidad del asilo”, se lee en el documento que anuncia el cambio.

También se propone eliminar el requisito de que los jueces de inmigración reconsideren las negativas discrecionales de asilo.

¿Qué significa esto? En este momento, los jueces de las cortes de apelación pueden revisar una solicitud que ha sido rechazada por un juez en uso de su capacidad de discreción. La nueva medida ataría sus manos, haciendo que sea prácticamente imposible pelear los casos en una segunda instancia judicial, según explica la abogada.

Además, se pretende ignorar la habilidad de un juez para perdonar o reducir un delito. Algo que a juicio de la administración Trump “incrementará la efectividad de las cortes de Inmigración”.

Si alguna vez has tenido un DUI o sentencia de violencia doméstica y años o décadas después fue reclasificado a una categoría de delito menor, ahora las autoridades seguirán tomando en cuenta la gravedad del delito original, advierte Nieto.

“Son factores inmediatos que van a poder usar para negarle el asilo a muchos migrantes”, concluyó la experta en inmigración.

"Trump quiere que nadie pueda pedir asilo"

La regla, que podría entrar en vigor a finales de febrero o principios de marzo, ha sido duramente criticada por activistas defensores de los derechos humanos.

Para Fernando García, fundador y director ejecutivo de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos, se trata de un asalto frontal contra el derecho al asilo.

“Trump tiene la intención de destruir la política de asilo de Estados Unidos, no piensa renovarla, mejorarla, quiere que nadie pueda pedir asilo, viola la ley internacional y viola la Constitución”, dijo el activista.

“Nosotros hemos dicho que, aunque hayas cometido un error en el pasado: que te hayan deportado, que te agarraron tomando, un DUI, que son delitos muy comunes; no amerita que una persona pierda el derecho a recibir protección cuando peligra su vida”, agregó García.

Para él, la administración Trump ha emprendido “un ataque masivo contra los migrantes latinos y los que entran por la frontera sur”. Sin embargo, coincide con Nieto en que la medida será peleada y debatida en las cortes con toda seguridad.

“Ha habido resistencia y esta medida no será la excepción”, dijo García.

Otras medidas para frenar la inmigración

Este es un esfuerzo más de la administración Trump por frenar la llegada de inmigrantes y restringir el acceso al asilo.

Más de 50,000 solicitantes de asilo, la mayoría familias provenientes de Centroamérica, han sido enviados a esperar al otro lado de la frontera sur, frecuentemente en ciudades donde los migrantes son un botín de los grupos criminales, bajo el programa conocido como ‘Quédate en México’.

 Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han desafiado en las cortes la medida que hace inelegibles para el asilo a quienes pasaron antes por otro país en su camino a Estados Unidos. Y un juez federal impidó que la medida se aplicara de manera retroactiva a miles de migrantes que ya esperaban en México para solicitarlo.

Sin embargo, la Corte Suprema permitió a Trump negar la protección a los migrantes que pasaron por México mientras continúa la disputa legal en las cortes.

Otras medidas han involucrado limitar el número de solicitudes que se reciben por día; prohibir los permisos de trabajo para quienes esperan la resolución de sus casos; deportar a niños migrantes que lleguen a la frontera sin sus padres, aunque los menores no acompañados tienen ciertos beneficios y protecciones bajo las leyes federales.

Desde su pico en mayo con más de 140,000 arrestos, la detención de inmigrantes en la frontera ha descendido más del 70%, según cifras de Protección Fronteriza y Aduanas.

“No hay duda de que ya hay un impacto. El mensaje ha sido no vengas al país, porque no te protegeremos. Ahora, ya hay familias, comunidades enteras en riesgo”, dijo García.