La crisis migratoria de Venezuela será la peor de la historia para 2020. ¿Por qué sus refugiados reciben menos ayuda financiera que el resto?

La comunidad internacional gastó 7,400 millones de dólares en ayuda para refugiados sirios en los primeros 4 años de la crisis siria, mientras solo se destinaron 580 millones para los refugiados venezolanos.

La crisis de los refugiados venezolanos es la que menos apoyo financiero ha tenido en la historia moderna, según un análisis del grupo investigativo Brookings Institution publicado esta semana.

Unos 4.7 millones de venezolanos —el 16% de la población del país— han huido del territorio nacional desde que la economía sufriera una contracción del 65% en 2013, la mayor en 45 años para un período sin guerra.

Venezuela solo es superada por Siria en términos de cuántas personas desplazadas viven fuera de su país de origen. Pero las estimaciones de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR, por sus siglas enm inglés) muestran que si las tendencias actuales continúan, podría haber hasta 6.5 millones de venezolanos viviendo fuera de su país para 2020, lo que superaría con creces la velocidad de desplazamiento que se observa en Siria, donde 6.7 millones de personas han sido expulsadas ​​de su país natal.

Sin embargo, la ayuda financiera para paliar esta crisis que afecta a millones de venezolanos y al menos a 17 países donde han buscado refugio —los tres que más refugiados tienen son Colombia, Ecuador y Perú— realmente se ha quedado rezagada.

Una crisis “evitable”

La comunidad internacional destinó US$7,400 millones en ayuda a los refugiados sirios durante los primeros cuatro años de la crisis en el país de Medio Oriente. En contraste, el gasto en la crisis de los refugiados venezolanos ha sido solo de US$580 millones en el mismo período de tiempo, según Brookings.

Si se analiza basado en la ayuda per cápita, la comunidad internacional ha gastado US$1,500 para ayudar a cada refugiado sirio, frente a US$25 para cada refugiado venezolano.

Migrantes venezolanos llegan a Perú a través de la frontera para solicitar refugio, en junio de 2019.AFP via Getty Images / AFP via Getty Images

Migrantes venezolanos llegan a Perú a través de la frontera para solicitar refugio. Foto: (Getty Images).

Los expertos de Brookings aseguran que la comunidad internacional ha ayudado menos a los venezolanos bajo el pretexto de que la crisis del país sudamericano es regional y no global, argumentando que el colapso económico venezolano no fue desencadenado por fuerzas externas o disturbios internos sino “fabricado por aquellos en el poder y, por tanto, totalmente evitable".

Al mismo tiempo, organizaciones como Hispanic in Philanthropy trabajan en iniciativas de crowdfunding para ayudar a los refugiados venezolanos alrededor del mundo, mientras levantan la voz sobre el tema de la crisis.

Países como Estados Unidos han dudado en calificarla como un asunto global, "porque todavía no está afectando directamente a ese país", dijo a NBC News Nancy Santiago Negrón, vicepresidenta de alianzas estratégicas y comunicaciones de Hispanic in Philanthropy.

Pero eso podría cambiar rápidamente, ya que es casi seguro que el número de refugiados venezolanos en todo el mundo alcanzará los 5 millones para enero, dijo Santiago Negrón.

 Una crisis humanitaria envuelta en una crisis política

Venezuela ya superó a China al convertirse en el país de origen número 1 para quienes solicitan asilo en Estados Unidos, con casi 30,000 venezolanos que solicitaron este beneficio ante USCIS en 2018.

Según cifras recientes, casi un tercio de todas las peticiones presentados ante esta instancia son generadas por venezolanos.

La ayuda financiera para la crisis de refugiados es crucial no solo para necesidades humanitarias inmediatas, sino también para crear esfuerzos exitosos de integración de estas personas en sus comunidades de acogida. El financiamiento internacional también puede ayudar a fortalecer la infraestructura local, dícese hospitales, escuelas, carreteras, electricidad.

Sin embargo, a los analistas les preocupa que la falta de fondos internacionales para apoyar los esfuerzos de integración de los países de acogida pueda ser contraproducente a una escala mayor. Países como Ecuador, Perú y Chile ya han impuesto barreras de entrada para los venezolanos, lo que podría causar que la crisis de refugiados se extienda a otras regiones.

Santiago Negrón dijo que países como Brasil y Trinidad y Tobago ya están teniendo que lidiar con la creciente crisis.

Colombia, el país que más venezolanos ha acogido hasta el momento, lanzó más de US$230 millones en líneas de crédito para infraestructura e inversión privada en áreas con alta densidad de refugiados.

El Secretario de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., Alex Azar, distribuye comida a una mujer migrante venezolana en el Centro de Asistencia para Migrantes en Cúcuta, Colombia, el 26 de agosto de 2019.Getty Images / Getty Images

El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo también han ofrecido financiamiento a los gobiernos anfitriones para ayudar a apoyar la tensión adicional en las obras públicas.

Pero dada la escala del desplazamiento venezolano, estos esfuerzos podrían no ser suficientes, lo que significa que se necesitará mucho más financiamiento para mitigar la crisis a escala global.

"Conocemos a muchas personas y empresas listas para ayudar o intervenir, pero el desafío ha sido que la gente vea esto como una crisis humanitaria envuelta en una crisis política", dice Santiago Negrón. "Sabemos que las personas quieren ayudar a otros seres humanos, pero no necesariamente quieren quedar involucrarse en la política".

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