Un asteroide puede destruir la Tierra. La NASA quiere estrellar una nave para desviarlo

"La madre naturaleza decidirá cuándo ocurre", dice este astrónomo. Dos misiones compiten por evitarlo. Y aprender a salvar a la humanidad.
Imagen del crater de un meteoro en Canadá. A la derecha, recreación de una roca espacial.
Imagen del crater de un meteoro en Canadá. A la derecha, recreación de una roca espacial. NASA / NASA

Un asteroide puede destruir la Tierra, y usted puede ayudar a evitarlo.

El astrónomo británico Alan Fitzsimmon considera que es sólo cuestión de tiempo que el planeta sufra una colisión “grave” de una roca espacial: “Puede que no en el curso de nuestra vida, pero la madre naturaleza controla cuándo ocurrirá”, ha asegurado a la cadena BBC.

¿Sería posible desviar su trayectoria?

La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzará en 2024 una nave espacial, bautizada como Hera (el nombre de la reina de los dioses griegos, esposa de Zeus) para probar si chocando contra un asteroide a gran velocidad se le puede desviar del camino.

La Administración Espacial (NASA) tiene una misión similar: estrellarse a 6.6 kilómetros por segundo contra un asteroide de 160 metros de diámetro para probar que se puede variar su órbita. Su nave despegará en 2021 con el objetivo de entrar en contacto con la roca espacial en octubre de 2022.

Estos experimentos permitirán estudiar la viabilidad del método, pero los asteroides elegidos no suponen un peligro para la Tierra. El problema es que, por ahora, no se sabe cuál puede serlo. Es por ello que Fitzsimmons pide ayuda a todos los astrónomos aficionados para que vigilen el cielo; al fin y al cabo, muchas de las rocas que podrían suponer una amenaza han sido descubiertas así.

El pasado mes de julio, un asteroide capaz de destruir una ciudad entera cruzó “incómodamente cerca” de la Tierra, causando especial inquietud a los científicos porque “apareció de la nada”: no estaba ni siquiera entre las rocas monitorizadas por la NASA por su peligrosa proximidad con nuestro planeta.

Me dejó pasmado”, explicó el astrónomo Alan Duffy, “estaba realmente conmocionado”.

La roca, de 330 pies de diámetro, pasó a unas 45.000 millas de la Tierra (la Luna está a 240.000 millas). “Es probablemente el mayor asteroide en pasar tan cerca de la Tierra en muchos años”, indicó el experto Michael Brown.

La NASA aspira a tener controlado hasta el 90% de los asteroides de más de una milla y media de diámetro, y esta roca era mucho menor, lo que la convierte en menos destructiva (no es tan grande como la que desencadenó la extinción de los dinosaurios) pero también menos fácil de detectar.

En caso de haber chocado con nuestro planeta, habría sido como una explosión nuclear de unos 10 megatones, es decir, cientos de veces más potente que la bomba que destruyó la ciudad japonesa de Hiroshima durante la II Guerra Mundial.

“Ojalá pudiera decirles que estos sucesos son excepcionales, únicos, pero no lo son”, explicó en mayo el responsable de la NASA, Jim Bridenstine, “estos eventos no son raros”.

Según la NASA, ocurren una vez cada 60 años, pero sólo en el último siglo se registraron tres grandes impactos contra la Tierra. En 2013 cayó una roca de 55 pies de diámetro en Rusia.

Se estrelló con “30 veces más energía que la bomba atómica de Hiroshima”, e hirió a 1.500 personas. Horas después se detectó otra aún mayor que pasó cerca pero no impactó contra el planeta.

Esto no es Hollywood, esto no tiene que ver con una película”, avisó la NASA, estas rocas “son lo suficientemente grandes como para destruir un estado de EE.UU.” o “un país europeo entero”.

En cualquier caso, las probabilidades no son relativamente altas. Así, por ejemplo, hay sólo 1 entre 11,000 de que un meteoro de 1,100 pies de diámetro que se calcula pasará el 3 de octubre a 260,000 millas de la Tierra acabe chocando con nuestro planeta.

En comparación, la probabilidad de ganar la lotería Powerball es de 1 entre 292 millones, y la Mega Millions es 1 entre 303 millones. La posibilidad de ser fulminado por un rayo a lo largo de su vida es 1 entre 15.000. La posibilidad de morir por una planta o un animal venenoso es de 1 entre 45.000. La posibilidad de tener una cita con un o una supermodelo es de 1 entre 88.000.La posibilidad de morir en un accidente de avión es de 1 entre 188.000. Y la posibilidad de ser atacado por un tiburón es de 1 entre 3,7 millones.