Los abogados de Trump renuncian a defenderle esta semana en el juicio político del Congreso

"Bajo las circunstancias actuales, nuestra intención no es participar", han comunicado a la Cámara de Representantes.
Un grupo de personas espera con carteles de apoyo el paso del vehículo de Trump en su residencia de Mar-a-Lago (Florida) este domingo.
Un grupo de personas espera con carteles de apoyo el paso del vehículo de Trump en su residencia de Mar-a-Lago (Florida) este domingo.  AP / AP

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Los abogados de la Casa Blanca no participaran en la sesión del miércoles del juicio político que se sigue contra Donald Trump en el Congreso para decidir si se le aparta de la Casa Blanca por abuso de poder.

Así lo han comunicado este domingo al considerar que no se puede esperar su participación “mientras los testigos no han sido aún nombrados y sigue sin estar claro si el Comité Judicial permitirá al presidente un proceso justo”.

“Bajo las circunstancias actuales, nuestra intención no es participar en la audiencia del miércoles”, ha escrito el abogado de la Casa Blanca, Pat A. Cipollone, al congresista demócrata Jerrold Nadler, que encabeza el citado comité.

Nadler había invitado a los abogados de Trump a tomar parte en la primera sesión pública en el Comité Judicial de la Cámara, bajo control demócrata, en la segunda fase del proceso de impeachment al presidente.

Un panel de expertos legales ofrecerá ese día su opinión a los congresistas sobre la supuesta responsabilidad de Trump en los hechos de los que se le acusa, como primer paso para redactar los cargos por los que podría ser apartado del cargo.

El pasado viernes, Nadler había dado a la Casa Blanca una semana para informar a la Cámara de Representantes sobre si pretendía aportar alguna prueba en descargo del presidente, o llamar a declarar a algún testigo.

Una vez finalizada la fase de declaraciones públicas de testigos, los demócratas preparan ahora el documento final de cargos, para lo cual el Comité Judicial celebrará en los próximos días nuevas audiencias. Entre tanto, los republicanos, en minoría en la Cámara pero con control del Senado, preparan su propio reporte exculpatorio.

Trump ha sido acusado de presionar al Gobierno de Ucrania para que investigara a uno de sus principales rivales político, el ex vicepresidente demócrata Joe Biden. Un informante anónimo presentó en agosto esta denuncia de abuso de poder; la Casa Blanca publicó entonces una transcripción parcial de la llamada con el presidente ucraniano en julio en la que se produjo el incidente.

El presidente ha reconocido haber hablado de Biden con el presidente de Ucrania (y así aparece en la llamada), pero niega haber supeditado la aprobación de ayuda económica a que ese país investigara a su rival, como denuncia el informante secreto. Ese aspecto, denominado quid pro quo (en latín, dar a cambio de algo), es la acusación central del proceso de impeachment.

Para apartar a Trump de la Casa Blanca es necesaria una mayoría de congresistas en la Cámara de Representantes y dos tercios del Senado.