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Miles de trabajadores sufren lesiones graves por la rapidez con que Amazon les obliga a trabajar

Los empleados deben escanear un artículo cada 11 segundos; algunos se llevan el trabajo al baño para no ser despedidos

La promesa de la tienda virtual Amazon de entregar sus artículos al día siguiente a sus clientes preferentes (con cuota Prime) tiene un alto costo para sus empleados.

La tasa de lesiones graves en almacenes de la compañía duplica el promedio nacional para la industria, afectando a uno de cada 10 trabajadores a tiempo completo en 2018, según una investigación del Centro de Reporterismo de Investigación (Reveal).

Candice Dixon, de 54 años, es una de las empleadas lesionadas. En abril de 2018 comenzó a trabajar en el centro de distribución de Eastvale, en Los Ángeles (California), y en sólo dos meses, tras levantar casi 100,000 artículos, el esfuerzo destrozó su espalda.

Un médico aprobado por Amazon le diagnosticó un esguince de espalda, inflamación articular y dolor crónico, lesiones que se debían completamente a su trabajo.

En Eastvale el ritmo es implacable: en las pasadas Navidades se distribuyeron un millón de paquetes al día. Dixon debía escanear un artículo cada 11 segundos (más de 300 por hora) para alcanzar su cuota; Amazon siempre sabe, a través de un software de datos, cuándo un empleado no alcanza su meta, lo que genera una amonestación por escrito y, eventualmente, el despido.

El Centro de Reporterismo de Investigación analizó 23 de los 110 centros de procesamiento de Amazon en el país y descubrió que algunos, como el almacén de Eastvale, son especialmente peligrosos. Allí, la tasa de lesiones graves (que requieren tomar días libres o restricciones laborales) es más de cuatro veces superior a la media de la industria, afectando a dos de cada 10 trabajadores.

“Según los propios registros de Amazon, el riesgo es alarmante, inaceptablemente alto”, ha indicado David Michaels, ex jefe de la Administración Federal de Seguridad y Salud Ocupacional, y profesor en la Universidad George Washington.

“Amazon necesita analizar detenidamente las instalaciones donde tantos trabajadores están resultando lastimados, y rediseñar los procesos de trabajo, reemplazar a los altos directivos o ambas cosas, porque tasas tan altas no deberían ser aceptables para ningún empleador”, agregó Michaels.

Ashley Robinson, portavoz de Amazon, explicó: “Sabemos que, al tomar una decisión conservadora de no volver a colocar a un asociado lesionado en un trabajo, estamos elevando las tasas de tiempo restringido y perdido como compañía, pero con la intención de beneficiar al asociado”.

Sin embargo, varios empleados de la compañía aseguran que la compañía no tiene un interés real en su bienestar y seguridad, y cuando se lesionan son descartados o enviados de vuelta a trabajos que los perjudicaron aún más.

Dixon, por ejemplo, dijo que tenía órdenes del médico de no tirar o levantar objetos pesados, ​​y debía sentarse cada cierto tiempo, pero no le dieron una silla y le acercaron cajas pesadas.

“Todo lo que les importa es hacer el trabajo y hacerlo rápido y no darse cuenta de cómo nos está afectando a nosotros y a nuestros propios cuerpos”, aseguró.

La compañía instruye a los trabajadores sobre la forma más segura de moverse y manipular los equipos, pero varios ex trabajadores dijeron que tenían violar las reglas de seguridad para cumplir las metas laborales y mantener sus empleos.

Las visitas al baño se controlan y cada incumplimiento se etiqueta como “tiempo libre”. Demasiado tiempo libre puede desencadenar una queja, de forma que los empleados incluso han llevado artículos para escanear al baño.

Los problemas descubiertos por Reveal van mucho más allá de las lesiones.

Cuando una fuga de gas inundó el almacén de Eastvale, varios trabajadores denuncian que no se ordenó la evacuación pese a que estaban mareados y vomitando. El almacén sólo se detuvo cuando empleados llamaron a los servicios de emergencia (pidiendo que no se divulgara su identidad) y llegaron los bomberos.

A pesar de las numerosas quejas, nada frena a la empresa dirigida por Jeff Bezos, la persona más rica del mundo, y valorada en 800,000 millones de dólares. La empresa cuenta con 650,000 empleados

“Nos estamos preparando para hacer que nuestra 25ª temporada de vacaciones sea la mejor para los clientes Prime, con millones de productos disponibles para entrega gratuita en un día”, dijo Bezos en un comunicado el 24 de octubre “a los clientes les encanta la transición de Prime de dos días a un día: ya han pedido miles de millones de artículos con entrega gratuita de un día este año”.