América se divide por proclamación de presidenta interina de Bolivia. Morales dice estar dispuesto a volver sin ser candidato

En algunos puntos del país se produjeron este miércoles violentos choques entre manifestantes indicados como partidarios del líder indígena y policía

A favor o en contra. La proclamación de este martes de Janine Áñez como presidenta interina de Bolivia tras la renuncia forzada del anterior mandatario, Evo Morales, ha sido recibida con saludos y rechazos de varios gobiernos de América; una situación que pone de nuevo de manifiesto la división de un continente en bloques casi antagónicos.

EEUU, Colombia, Guatemala y Brasil reconocieron a la senadora opositora de Morales como legítima representante de la presidencia de Bolivia. Por el otro lado, México, Uruguay, Venezuela y Argentina se negaron a hacerlo. 

Mientras tanto, Morales declaró estar dispuesto a volver al país sin ser candidato con tal de “pacificarlo”. El líder indígena se encuentra en México tras aceptar la propuesta de asilo que le hizo llegar el Gobierno de esa nación el pasado domingo, cuando dimitió de su cargo después de presiones del ejército, circunstancias que calificó de “golpe”.

Incertidumbre y tensiones

Su renuncia causó inicialmente un vacío de poder, ya que también todas las personas que mantenían cargos previstos por la constitución boliviana para sustituir eventualmente al presidente renunciaron con él. Y la situación política Bolivia permanece desde entonces en la incertidumbre.

Áñez pertenece al bloque de opositores de Morales que durante semana pidieron que esta dejara la presidencia por presuntos fraudes en las elecciones del pasado 20 octubre, en la que él ganó, una cita que según sus cálculos debería haberle abierto las puertas a un cuarto mandato presidencial. 

Esta oposición política fue acompañada por varios días de protestas ciudadanas en la calle, una situación de tensión en las que también se registraron momentos violentos y algunas víctimas. 

Una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) determinó el domingo que hubo serias irregularidades en las elecciones. Morales primero anunció una repetición electoral, pero después anunció su renuncia, poco después de que el jefe del ejército boliviano, Williams Kaliman, le “sugiriera” que cumpliera tal paso. 

Áñez, que era segunda vicepresidenta del Senado en ese momento, reclamó ser la legitimada para obtener el cargo de presidenta. Y este domingo fue proclamada mandataria interina en una sesión legislativa del Congreso pese a sesionar sin quórum en ambas cámaras.

"Se trata de llevar adelante el proceso y convocar a elecciones lo más antes posible", dijo en declaraciones reproducidas por el diario boliviano La Razón. Áñez primero cambió al jefe del ejército, y en la noche del miércoles, nombró un nuevo gabinete de once ministros.

Reconocimientos parciales

Tan pronto Áñez asumió la presidencia, uno de los países que apoyó su nuevo cargo interino fue EE.UU. Al reconocimiento se unieron también el Gobierno de Guatemala, que abogó al “restablecimiento de la constitución”, Colombia, que auguró una “pronta realización de elecciones libres” y Brasil, que pide la “pacificación y normalización del país”.

México y Uruguay manifestaron en cambio que no querían reconocer un Gobierno no elegido, el mismo mensaje que emitió el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y las dos cámaras de Argentina, país en el que fue recién elegido como presidente el peronista Alberto Fernández. 

Las primeros tres entre estas naciones definieron la situación que forzó la salida del poder de Morales de golpe, lo que también hizo Cuba. Así mismo, también las dos cámaras de Argentina aprobaron una declaración de repudio del “golpe de Estado” en Bolivia. 

Este país anteriormente estuvo entre los quince de los 34 países de la Organización de Estados Americanos (OEA) que este martes, al pedir la convocatoria de elecciones en Bolivia "lo más pronto posible", evitaron calificar aasí la salida de Evo Morales del poder.

La declaración, una fórmula poco comprometedora y de gran tradición en la OEA, fue respaldada también por, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EE.UU., Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela, país este último representado por los delegados del líder opositor Juan Guaidó.

Morales envía mensajes desde México

Ya en Ciudad de México desde el martes, cuando llegó tras un accidentado viaje debido a que varios países negaron el permiso de paso por su espacio aéreo al avión militar mexicano que lo trasladó allí, Morales mantuvo este miércoles distintas conversaciones con periodistas.

En una entrevista con el diario español El País, el ex mandatario dijo que para “pacificar” el país está dispuesto a volver allí sin ser candidato presidencial. “He renunciado y sigue la violencia”, afirmó en alusión a los episodios de choques violentos que se produjeron también este miércoles en Bolivia. 

En una rueda de prensa anterior, Morales ya afirmó que estaba dispuesto a volver a su país para contribuir a pacificarlo. 

El líder indígena, que estuvo en el poder a partir de 2006, dijo reiteradamente que lo que lo obligó a renunciar a su cargo fue un golpe y pidió “diálogo nacional” para rebajar la tensión

En Twitter, criticó "la decisión de (Donald) Trump de reconocer el gobierno de facto y autoproclamado por la derecha" que dirige como presidenta interina la derechista Jeanine Áñez, anticipándose al comunicado con el que el gobierno de EEUU informó de tal respaldo. Morales 

Morales dijo que la OAE está al servicio del “imperio norteamericano” y pidió apoyo a países europeos amigos y al papa Francisco. 

Choques en la calle

Este miércoles estallaron violentos enfrentamientos en Bolivia entre partidarios de Morales y la policía, con los primeros arrojando piedras y los agentes disparando ráfagas de gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes mientras que aviones de combate volaban por encima de ellos en una demostración de fuerza.

Una multitud de personas inundó las calles de la capital La Paz y su ciudad hermana de El Alto, un bastión de Morales, agitando la bandera indígena multicolor y gritando: "¡Ahora, guerra civil!"

“No queremos dictadores. Esta señora nos pisó, por eso estamos tan enojados ", dijo una de las protestantes, Paulina Luchampe." Vamos a pelear con nuestros hermanos y hermanas hasta que Evo Morales regrese. Pedimos su regreso. Necesita poner la casa en orden" agregó.

Desde que empezaron protestas a favor y en contra de Morales después de las elecciones del pasado 20 de octubre, al menos diez personas perdieron la vida, según AFP. 

En el Congreso, mientras tanto, los legisladores leales a Morales desafiaron la legitimidad de Añez al tratar de celebrar nuevas sesiones que socavarían su reclamo a la presidencia. 

El máximo tribunal constitucional de Bolivia emitió este martes una declaración en la que estableció la justificación legal para que Añez asuma la presidencia, sin mencionar su nombre. Según la constitución, un presidente interino tiene 90 días para organizar una elección. 

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