Salen a la luz las desesperadas llamadas telefónicas tras la masacre a la comunidad LeBarón en México

Ya comenzaron los funerales de los nueve ciudadanos estadounidenses, tres madres y seis niños, víctimas de una emboscada.

A medida que avanzan los funerales de los nueve miembros de una comunidad mormona mexico-estadounidense masacrada por una organización criminal en el estado de Sonora, ha salido a la luz el intercambio de llamadas entre familiares de los fallecidos en México y Estados Unidos.

En los fragmentos de las grabaciones que han trascendido se escucha cómo Kendra Lee Miller, perteneciente a la familia LeBarón, les explica a sus parientes en Estados Unidos algunos de los detalles del asalto y la muerte casi instantánea de tres mujeres adultas y seis de sus hijos, todos menores de edad. 

A través de la red social WhatsApp, Miller se refiere a Rhonita Miller, de 30 años, y sus gemelas de 8 meses, Titus y Tiana, así como dos de sus hijos mayores, Howard Miller, de 12 años, y Krystal Miller, de 10.

Todos formaban parte de un convoy de tres autos que fue acribillado aparentemente por un grupo delictivo local dedicado al tráfico de droga, que según la versión de las autoridades los confundió con miembros de un grupo rival con el que mantienen una disputa por el control de los territorios.

“Acaban de llegar oficiales y me dijeron la Suburban de mi madre explotó", se escucha a la joven mujer en la grabación.

"Nita y los cuatro niños murieron, se quemaron dentro del vehículo", dijo en otro mensaje de WhatsApp.

Rhonita y sus hijos murieron abrasados por el fuego segundos después de que los narcotraficantes les dispararan tanto que el tanque de gasolina terminó por estallar, según un reporte del programa Today de NBC a partir de la información dada por los investigadores.

En el ataque también fueron asesinados Christina Langford Johnson, de 29 años, Dawna Langford, de 43, y los menores Trevor Langford, de 11 años, y Rogan Langford, de 2.

"Sigue orando, todavía hay cinco niños escondidos en los arbustos", dijo Kendra Miller en otro mensaje de WhatsApp. “Devin caminó a su casa. Solo regresó Devin".

El niño Devin Langford, de 13 años, que afortunadamente resultó ileso, fue quien huyó de la escena en medio de los disparos y caminó 14 millas en busca de ayuda, luego de haber escondido a sus hermanos heridos entre los arbustos.

Los menores lastimados en esta masacre que ha conmocionado a los dos países fueron Kylie Langford, de 14 años, quien tiene una herida de bala en un pie; Cody Langford, de 8 años, con un disparo en la mandíbula; Xander Langford, de 4 años, herido en la espalda; Mckenzie Langford, de 9 años, quien tiene un balazo en el brazo, y Brixon Langford, de 8 meses, lastimado en el pecho.

La bebita Faith Langford, de 7 meses, sobrevivió a la balacera gracias a que su madre, Christina Langford Johnson, la colocó sobre el piso de su camioneta SUV, según el relato de los hechos que la misma Kendra publicó el martes en la mañana en su cuenta de Facebook.

Los niños menos afectados físicamente han estado presentes en los primeros actos fúnebres, pero todavía hay tres que permanecen en un hospital de Tucson, Arizona, a donde fueron trasladados de urgencia en un helicóptero del ejército mexicano.

Este jueves, con la presencia de las niñas Kylie y Crystal, fueron enterrados su madre Dawna Langford junto a los hermanos Trevor y Rogan.

En el sepelio también se encontraba la gobernadora de Sonora, Claudia Pavlovich, quien insistió en la necesidad de hacer justiciar, según un reporte del diario mexicano Milenio.

“Después de una pérdida como ésta, el mejor apoyo que les puedo brindar es que se haga justicia dada la brutalidad de este crimen y la cobardía de estos monstruos”, expresó Pavlovich.

“Este tipo de atrocidad no tiene lugar en una comunidad civilizada —reclamó por su parte David Langford, esposo y padre de las víctimas—. Una de las cosas más preciadas de nuestras vidas es la seguridad de nuestras familias... Ya no me siento seguro aquí”.

La masacre ocurrida en las cercanías de la comunidad mormona La Mora, a unas 70 millas al sur de la frontera con Arizona, ha consternado a miles de personas en ambos países y enrarecido la relación entre los gobiernos de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador.

Según el fiscal general del estado de Chihuahua, César Peniche Espejel, la masacre pudo haber sido obra de un grupo recién creado, conocido como el cártel de 'Los Jaguares', que es una escisión del cártel de Sinaloa.

Esta formación delictiva mantiene una disputa con los cárteles de La Línea y Jalisco Nueva Generación por el control de los territorios para el tráfico de la droga.

Este sábado continuarán los funerales bajo el cuidado y la mirada atenta de un fuerte operativo militar.

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