Regina Romero quiere ser la primera alcaldesa latina de Tucson y “limpiar la imagen” anti-inmigrante de Arizona

La única vez Tucson tuvo un alcalde latino fue en 1875, cuando Arizona era aún territorio. Las encuestas indican que la mexico-americana, Regina Romero, podría hacer historia como la primera mujer y primera latina en la alcaldía de la urbe.

WASHINGTON.--- La concejal mexicoamericana, Regina Romero, se convertió este martes, con una agenda progresista y la promesa de "limpiar la imagen" anti-inmigrante del estado, en la primera mujer y primera latina en ganar la alcaldía de Tucson (Arizona).

Nacida en Yuma en el seno de una familia campesina oriunda de Sonora, Romero, de 44 años, hizo historia en 2007 al ganar un escaño en el concejo de Tucson, y este martes mide fuerzas frente al independiente, Ed Ackerley, y Mike Cease, del Partido Verde.

En entrevista telefónica con Noticias Telemundo, Romero afirmó que la contienda ofrece una “oportunidad grandísima para hacer historia” y para empezar a “limpiar la imagen anti-inmigrante” del estado.

“Queremos cambiar el rostro de la política en Arizona, una ciudad a la vez. Queremos tratar de limpiar la imagen de Arizona: surgimos políticos con nuevas ideas, queremos reflejar la diversidad del estado”, explicó.

 Su agenda progresista, agregó, apostará por la creación de empleos y desarrollo económico; ayudas para la pequeña empresa; más inversiones para proyectos de infraestructura; el combate al cambio climático, y forjar alianza con la milenaria comunidad nativo-americana en la zona.

Romero acompañó a sus padres en las labores del campo durante su adolescencia y, tras esa experiencia, respalda crear una cédula de identidad municipal para los inmigrantes indocumentados.

Además se ha comprometido para liderar, a largo plazo, una lucha sin cuartel para anular el resto de la ley SB1070, promulgada en 2010 y que originalmente le permitía a la policía investigar el estatus migratorio de todas las personas que detenía o arrestaba y obligaba a los extranjeros a portar prueba de su registro en una base de datos federal, entre otras medidas consideradas discriminatorias por activistas y expertos.

Tras una extensa batalla legal, el Tribunal Supremo anuló las partes más polémicas, dejando en pie una versión descafeinada: la policía solo puede averiguar el estatus migratorio de personas que detiene solo si hay sospecha razonable de que están en el país sin papeles.

Aunque Romero asegura que tiene apoyo de republicanos, su contienda ha sido objeto de críticas de conservadores porque su campaña no es completamente autofinanciada -como ella había prometido- sino que  ha aceptado donaciones de sindicatos y organizaciones cívicas latinas.

Contra la propuesta para una ciudad santuario

La contienda de Romero no ha estado libre de polémica porque ésta se opone a la Propuesta 205 en la papeleta de votación, que convertiría a Tucson en la primera y única 'ciudad santuario' en el estado fronterizo.

Según Romero, aprobar la iniciativa le pondría una diana a la ciudad, tomando en cuenta que, siguiendo el libreto de la Administración Trump, los legisladores estatales republicanos han amenazado con suprimirle hasta 130 millones de dólares en fondos anuales si se adopta la medida.

“He apoyado ordenanzas para proteger a los inmigrantes, con o sin papeles; la gente sabe dónde está mi corazón. A como está escrita,  la propuesta tiene muchos agujeros y no nos protegería de recortes presupuestarios, pero es la legislatura que tenemos“,  observó la concejal.

“La raíz del problema no es Tucson, el problema es la ley SB1070”, enfatizó.

Romero se refería a que Tucson, ubicada a 60 millas de la frontera con México, se autoproclamó en 2012 como una ciudad que da la bienvenida a los inmigrantes y no coopera en las tareas migratorias del Departamento de Seguridad Nacional.

La Propuesta 205 prohíbe cierto tipo de colaboración entre la policía local y las autoridades migratorias federales, e impide que la policía revise el estatus migratorio de las personas que detiene. También ofrece ciertas protecciones para víctimas de crímenes, entre otros elementos.

Para Romero, la medida no vale la pena si su implementación pondrá en riesgo programas públicos que ayudan a familias trabajadoras inmigrantes, con o sin papeles.

Las autoridades del Condado Pima certificaron la inclusión de la iniciativa ciudadana a mediados de julio pasado, después de que ésta lograra 18.000 firmas, muchas más de las requeridas. Sus detractores republicanos no descartan una costosa y prolongada lucha en los tribunales.

Contra el muro de Trump

Romero también dejó en claro que seguirá luchando contra la construcción del muro prometido por el presidente, Donald Trump, al advertir de que éste perjudicará el medio ambiente y a las comunidades fronterizas.

“Voy a seguir luchando contra ese muro. Trump no sabe de lo que habla... familias como la de mis padres han vivido en el desierto sonorense por generaciones, y gente como Trump no entienden que somos una sola familia y debemos cuidar nuestra diversidad biológica", dijo.

Con casi 600.000 habitantes, Tucson es la segunda ciudad más grande de Arizona y donde los latinos conforman el 42,9% de la población. A todas luces, la ciudad es una isla progresista en medio de un mar conservador, pero según Romero “el cambio es una carrera de largo plazo”.

Una contienda para los libros de Historia

La única vez que Tucson tuvo un alcalde latino fue en 1875, con la elección del empresario mexicoamericano, Estevan Ochoa, cuando la urbe era la capital de Arizona y las imágenes en sepia o blanco y negro muestran primitivos edificios de adobe, con pisos de tierra y techos de barro.

Para entonces, Arizona era apenas un territorio -se convirtió en estado en 1912- y las mujeres no tenían derecho al voto.

Ahora, en la era digital, la campaña de Romero le ha dado a la contienda por la alcaldía de Tucson aroma de mujer y sabor latino, algo muy celebrado en las redes sociales.

Romero no sólo sigue el camino iniciado por otras mujeres en el mundo de la política “todavía dominado por hombres”, sino que, según afirmó, quiere “seguir abriendo puertas y oportunidades para más candidatas” latinas.

Mayra Macías, directora ejecutiva del “Latino Victory Fund”, dijo a Noticias Telemundo que su grupo respalda a Romero porque su campaña ha sido una de ensueño.

Romero “rompió el techo de cristal cuando fue electa como la primer latina en el concejo de Tucson, y ahora va a romper otro”, si gana la alcaldía, dijo Macías.

“Su elección es monumental para los latinos y las latinas en todo el país… Arizona es un estado clave por su creciente electorado latino, y el tener a Regina como alcaldesa de la segunda ciudad más grande del estado ayudará a los esfuerzos demócratas para galvanizar a este importante electorado en 2020”, subrayó.

El grupo lleva años apoyando a candidatos y movilizando a votantes latinos, consciente de que, según datos oficiales, en 2020 serán el principal bloque minoritario en las urnas.

Además de Romero, hay otros latinos que figuran por primera vez en una contienda, entre la senadora estatal de Utah, Luz Escamilla, como primera alcadesa latina en Salt Lake City, y Phil Hernández, para un escaño en la Asamblea de Virginia. Otros tres candidatos latinos buscan la reelección en ese estado.