Presentan campaña para contratar a medio millón de trabajadores para el Censo de 2020

La agencia prevé emplear a extranjeros bilingües en las zonas donde no haya ciudadanos disponibles para la recopilación de datos.

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/ Fuente: TELEMUNDO

WASHINGTON.— La Oficina del Censo lanzó este martes una campaña nacional para reclutar a medio millón de trabajadores para el Censo de 2020 a partir a enero próximo, incluyendo a extranjeros bilingües donde sea necesario. 

La campaña responde a la urgencia de contratar a trabajadores para el censo decenial que comenzará en una zona remota de Alaska en enero de 2020, y se ampliará al resto del país a partir de marzo. 

Las autoridades del Censo afrontan el reto de contratarlos cuando faltan menos de cinco meses para el conteo nacional que determina la repartición de escaños en el Congreso; la demarcación de distritos electorales, y el desembolso de más de 800,000 millones de dólares en fondos para proyectos de infraestructura y programas de vivienda, salud, y educación. 

La baja tasa de desempleo y demoras en el proceso de verificación de antecedentes suponen las principales trabas para agilizar la contratación de “enumeradores” o empleados que visitarán vecindarios de costa a costa para entrevistar a quienes no completen los formularios del Censo. 

Durante una rueda de prensa en Phoenix, Arizona, transmitida en internet, autoridades de la Oficina del Censo y líderes locales y estatales destacaron la importancia de “hacerse contar” el próximo año. 

Timothy Olson, subdirector de operaciones de campo de la Oficina del Censo, dijo que, al igual que en esfuerzos anteriores, la agencia prevé contratar a extranjeros bilingües donde no haya ciudadanos disponibles para las tareas del censo.

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Olson explicó que aunque en general la ley exige que los empleados del censo tengan ciudadanía estadounidense, también permite contratar a intérpretes cuando sea necesario, y “usaremos esa flexibilidad” para emplear a extranjeros no ciudadanos, siempre que tengan permiso para trabajar legalmente en el país. 

En el censo de 2000, las autoridades contrataron a más de 700,000 personas, de las cuales menos de 4,000 eran residentes legales -una cifra ínfima-, “y por ahora no hemos tenido esa necesidad”, precisó Olson. 

Asimismo, para calmar los temores de la comunidad inmigrante, particularmente de inmigrantes indocumentados, las autoridades insistieron en que la información incluida en los formularios es confidencial y no será compartida con terceras agencias. 

Por otra parte, Olson pidió paciencia ante las demoras en el procesamiento de cerca de 900,000 solicitantes ya en cola, y aseguró que la Oficina del Censo intentará agilizar esas solicitudes. 

“Estamos comenzando a comunicarnos con ellos… tengan paciencia, la mayoría de nuestra contrataciones comenzarán en enero, febrero y marzo”, afirmó.

Un informe de 2018 de la Oficina del Inspector General del Departamento de Comercio, del que depende el Censo, había advertido de diversas trabas en la revisión de antecedentes para los empleados temporales, incluyendo su alto costo.  

Las autoridades han vendido la campaña de contratación, que incluirá 3,434 eventos en todo el país, como una oportunidad “para ser parte de la historia” y garantizar que toda persona en cada comunidad sea incluida en el Censo de 2020. 

Por ello, es importante que los latinos también se apunten para ayudar en el ejercicio de enumeración, dijo Mónica Villalobos, presidenta y principal ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de Arizona.

“Es importante que todos seamos contados. Sabemos ahora mismo que los latinos son el 30% (de la población) en Arizona, el 40% en el área metropolitana de Phoenix, y más del 50%” en las escuelas primarias y secundarias”, señaló.

Un conteo precisó, continuó, garantiza que los hispanos, con su creciente poder adquisitivo, tengan “voz y recursos” para sus comunidades. 

Los hogares podrán contestar los formularios por correo regular, en línea, o por teléfono pero, según proyecciones de la Oficina del Censo, menos de siete de cada 10 personas prevén participar en el conteo nacional, lo que aumenta el riesgo de un subconteo de comunidades minoritarias.

Por ello, los empleados contratados por el gobierno jugarán un papel clave para un censo completo y preciso. 

Los nuevos trabajadores tendrán horarios flexibles, con salarios entre 13,50 y 30 dólares la hora, dependiendo de su ubicación, y la Oficina del Censo dará prioridad a jubilados, veteranos y personas bilingües. 

Para trabajar en el censo, las personas deben ser mayores de edad, tener ciudadanía estadounidense y un número de Seguro Social, hablar inglés, someterse a una prueba de aptitud y a una revisión de antecedentes criminales, y completar un curso de capacitación. 

Además, los hombres nacidos después de diciembre de 1959 deben presentar prueba de haberse inscrito en el servicio militar obligatorio, o tener una exención.