Trump pide al Tribunal Supremo eliminar DACA para forzar un nuevo acuerdo

Trump quiere que los jueces del Tribunal Supremo “hagan lo correcto” para que republicanos y demócratas alcancen un pacto sobre DACA, por ahora imposible
Una estudiante de la Universidad Loyola Marymount y soñadora se manifiesta en apoyo de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia en Los Ángeles en 2017.
Una estudiante de la Universidad Loyola Marymount y soñadora se manifiesta en apoyo de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia en Los Ángeles en 2017.AP / AP

WASHINGTON.— El presidente Donald Trump instó hoy al Tribunal Supremo a que "haga lo correcto" y apoye la cancelación del programa de “Acción Diferida para los Llegados en la Infancia” (DACA, por sus siglas en inglés), para forzar al Congreso a negociar un nuevo acuerdo.

Desde su cuenta en Twitter, Trump dijo que “republicanos y democratas tendrán a muy corto plazo un acuerdo para permitir quedarse en el país” a los inmigrantes conocidos como soñadores ("dreamers", en inglés).

Cerca de 700.000 jóvenes indocumentados, la mayoría de los cuales llegaron de la mano de sus padres cuando eran niños, siguen amparados a DACA, que les concede un permiso temporal de residencia y trabajo. Trump anunció el final de este programa en septiembre de 2017, pero la decisión fue recurrida ante la justicia.

El Tribunal Supremo realizará una audiencia oral el próximo 12 de noviembre para tomar la decisión definitiva el próximo año.

Según Trump, el entonces presidente Barack Obama reconoció que no tenía “el derecho” de poner en marcha DACA en 2012, “pero lo firmó de todas maneras”.  Su Administración ha insistido desde siempre en que el programa es anticonstitucional.

Obama puso en marcha DACA en agosto de 2012, después de que el Congreso no lograra aprobar una ley para la legalización permanente de los dreamers. En esa ocasión, Obama dijo que el Congreso es el único que puede dar una solución permanente al limbo legal de los jóvenes indocumentados amparados a DACA.

Trump ha insistido en el pasado en que la decisión fue inconstitucional, puesto que, a su juicio, Obama usurpó poderes del Congreso. Hoy advirtió de que “si la Corte Suprema valida DACA, da al presidente poderes extraordinarios, más allá de lo nunca imaginado”.

Trump omitió mencionar que la Cámara de Representantes, bajo control demócrata, aprobó el pasado 4 de junio un proyecto de ley que legaliza a los beneficiarios de DACA, pero éste no ha tenido voto en el Senado, bajo control republicano.

Un asesor demócrata de alto rango del Congreso, que pidió el anonimato, dijo que los demócratas "ya tomamos acción a favor de los dreamers, y cualquier plan B tendría que venir de la Casa Blanca”.

Trump fue objeto de críticas después de que en diciembre pasado condicionara su apoyo a los dreamers a que el Congreso aprobara $5,700 millones en fondos para la construcción de su prometido muro fronterizo.  El fracaso de esas negociaciones provocó un histórico cierre parcial del gobierno que duró 35 días, entre diciembre de 2018 y enero pasado.

El Tribunal Supremo ha programado una audiencia para el próximo 12 de noviembre para escuchar los argumentos orales de tres casos consolidados que impugnaron la legalidad de la cancelación de DACA en septiembre de 2017.  

Su dictamen podría conocerse entre enero y junio de 2020, en medio de la contienda presidencial. Entre tanto, por órdenes judiciales, el Departamento de Seguridad Nacional sigue aceptando solicitudes para renovar los permisos de dos años bajo DACA,, y los beneficiarios deben consultar a un abogado sobre sus casos.

Según el Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC, por sus siglas en inglés), la máxima corte tiene ante sí tres posibles escenarios: que los tribunales no pueden revisar ni suspender la decisión de cancelar DACA; que la Administración Trump puede continuar el desmantelamiento del programa, o que la cancelación fue ilegal.

“No sabemos lo que decidirá el Tribunal Supremo, pero hay mucho en juego para los dreamers, sus familias, sus comunidades y sus empleadores. Las consecuencias de eliminar los permisos de trabajo y protección de la deportación serán devastadoras”, dijo Leezia Dhalla, portavoz del grupo FWD.us.

“Sin DACA, los dreamers serán una prioridad de deportación y quedarán atrapados en las redes de deportación de la Administración Trump. Tenemos que enfocarnos en la crisis de separación de familias que creará la cancelación de DACA”, enfatizó Dhalla.

Mientras tanto, grupos cívicos, empresariales y religiosos mantienen una campaña de presión para que el Tribunal Supremo proteja a los beneficiarios de DACA y sus familias, que incluyen a 256,000 niños nacidos en EEUU.

Marlen Ortiz, una Dreamer mexicana en South Bend (Indiana), dijo que no confía en que el Congreso y la Casa Blanca puedan pactar un nuevo acuerdo debido a la polarización política en el país.

“He perdido la fe en ellos porque se lo toman todo como un juego político, están jugando con nuestras vidas, pero esto es algo serio para mi.  Temo por mi seguridad y la de mi hijo; primero nos dan esperanza y después nos la quitan”, dijo Ortiz, madre de un niño de 9 años.

“Ellos solo buscan titulares pero nosotros somos los que estamos sufriendo por no saber qué pasará con este programa. Mi hijo vive con el miedo constante de que me puedan deportar… no sé qué más quieren que hagamos”, afirmó Ortiz, quien trabaja en una guardería y estudia leyes y educación en un colegio universitario.

Una coalición de grupos pro-inmigrantes, incluyendo algunos que participan en el caso ante el Tribunal Supremo, lanzó esta semana una extensa campaña, titulada “Este es mi Hogar”, para concientizar a la opinión pública sobre las contribuciones sociales y económicas de los dreamers y los daños de la cancelación de DACA.

Mientras, el grupo “United We Dream” entregó al Tribunal Supremo documentos de apoyo a DACA, que incluyeron por primera vez una serie de videos con narrativas personales de beneficiarios del programa.