Hay migrantes gravemente enfermos que podrían no tener permiso para curarse en EEUU. Están en vilo por su destino

Funcionarios de la administración rechazaron contestar a varias preguntas de representantes demócratas sobre la eliminación de una protección para estas personas vulnerables
María Isabel Bueso y Jonathan Sánchez (los primeros dos desde la izquierda), cuentan este miércoles en el Congreso su situación de migrantes con graves enfermedades que pidieron un permiso de permanencia temporale en EEUU para curarse.
María Isabel Bueso y Jonathan Sánchez (los primeros dos desde la izquierda), cuentan este miércoles en el Congreso su situación de migrantes con graves enfermedades que pidieron un permiso de permanencia temporale en EEUU para curarse.AP / AP

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/ Fuente: TELEMUNDO

La administración del presidente, Donald Trump, canceló el mes pasado una disposición que permitía a migrantes con graves enfermedades como el VIH o el cáncer pedir un permiso de estancia temporal en EEUU para curarse. 

En agosto, más de 400 personas que solicitaron esta protección recibieron una carta de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) en la que se les decía que su petición estaba denegada, según reportes periodísticos. Se les informaba además que tenían 33 días de tiempo para dejar el país, o se enfrentaban a la posibilidad de ser deportados.

Tras las duras críticas de distintos legisladores y activistas, que culminaron en la presentación de una demanda legal por parte de algunos grupos en defensa de los derechos civiles contra la administración, el Gobierno dijo que retomaría la evaluación de esos casos.

Sin embargo, de momento ha proporcionado muy poca información adicional sobre el destino de inmigrantes que, como ellos, buscan curas por graves enfermedades en el país, ya que en muchos casos en sus países de origen no podría ser atendido y podrían enfrentarse hasta a la muerte. Aunque aseguró que no afectará a militares y sus familias. 

Este miércoles, funcionarios de la administración rechazaron contestar varias preguntas que les dirigieron legisladores demócratas acerca de qué pasará después de que se eliminara la medida protectiva y de las causas que motivaron esta decisión, alegando que hay causas judiciales abiertas sobre el caso. Aunque sí confirmaron que los permisos temporales ya no se concederán.

El programa anulado el mes pasado permitía a indocumentados enfermos y algunos de sus familiares pedir autorizaciones de permanencia temporal y permisos de trabajo de hasta dos años de duración, renovables, mientras se desarrollaban sus curas en hospitales del país.

Distintos medios reportaron que 424 personas vieron sus solicitudes denegadas en agosto. Daniel Renoir, un alto funcionario de USCIS, confirmó que sus casos se reabrieron, pero no dio muchos más detalles, asegura The Washington Post.

WBUR, emisora radio afiliada a NPR, asegura que Renaud dijo que en la fecha en la que se dio por cerrado el programa, la del pasado 7 de agosto, había cerca de 790 peticiones en trámite. El funcionario no explicó qué pasará en el caso de las más de 300 por las que no se especificó que se habían retomado.

INCERTIDUMBRE SOBRE LOS CASOS FUTUROS

Los representantes de la administración que hablaron este miércoles afirmaron que ahora los migrantes podrán solicitar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) un aplazamiento temporal de hasta un año de las órdenes de detención por motivos sanitarios después de recibir una, según The Post. La agencia federal evaluará esas peticiones caso por caso.  

Pero expertos en leyes de inmigración aseguran que los procesos de decisión de ICE pueden ser más largos que los que llevaba a cabo USCIS para casos específicos como los de migrantes enfermos. Además, sostienen que las autorizaciones temporales que puede conceder la Migra garantizan menos derechos a estas personas vulnerables.

Por ejemplo, Yoel Alonso Leal, quien, como cuenta el medio Truthout.org, sufre un tumor pulmonar y está encerrado en un centro de detención a la espera de que lo deporten a Cuba (su país natal), solicitó a ICE por medio de sus abogados un permiso de permanencia temporal para quedarse y recibir curas. 

Los médicos dijeron que podría morir hasta “en el mismo avión” que lo llevará de vuelta allí. Pero de momento, su proceso de deportación prosigue. Y la agencia niega que se le esté impidiendo el acceso a una atención sanitaria necesaria. 

CRÍTICAS DE LOS DEMÓCRATAS

Cada año, USCIS recibe alrededor de 1.000 solicitudes de indocumentados con problemas graves de salud, un porcentaje muy pequeño del total de peticiones de permanencia en EEUU. Renaud no contestó este miércoles a algunas preguntas sobre por qué se decidió eliminar un programa que suponía una carga de trabajo reducida. 

"Solo puedo decir que estás discutiendo con la persona equivocada", respondió el funcionario a la representante demócrata Alexandria Ocasio-Cortez por Nueva York cuando ella sugirió que los legisladores en el Congreso podrían emitir una citación si él no iba a dar respuestas suficientes por escrito a sus preguntas antes del viernes. "No sé qué más decir".

"Esta es la política pública perfecta de la administración Trump", dijo su compañero por Maryland Jamie Raskin, quien preside el subcomité de derechos civiles del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. "No sabemos de dónde viene, no sabemos por qué la tenemos, no sabemos a quién se le ocurrió y no sabemos qué es".

Por su lado, algunos legisladores republicanos defendieron la acción de la administración alegando que EEUU está viviendo una crisis migratoria en la frontera sur. "Tenemos un sistema colapsado", dijo el representante por Texas Chip Roy. "Todo el sistema está abultado porque nos negamos a hacer nuestro trabajo". 

Aunque en este partido también hubo alguien, como el congresista Mark Meadows, quien reconoció que se trata de un asunto que se tendría que tratar, según CNN.

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