México le responde al gobierno de Trump y dice que no aceptará ser "tercer país seguro" para migrantes

Un funcionario de Donald Trump desató una airada respuesta de México tras sugerir que Estados Unidos presionará por un acuerdo de "tercer país seguro".

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/ Source: TELEMUNDO

WASHINGTON.— El comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Control de Fronteras (CBP), Mark Morgan, intensificó hoy las tensiones con México al indicar que EEUU persigue “acuerdos de colaboración” con México y otros países de la región para frenar la emigración ilegal, algo que incluiría acuerdos de “tercer país seguro”.

La respuesta de su contraparte mexicana llegó por boca del canciller, Marcelo Ebrard Casaubón, quien aclaró enérgicamente en la red social Twitter la posición de su país.

"Acabo de escuchar declaraciones del encargado de CBP. Reitero frente a las presiones : México no es ni aceptará ser tercer país seguro,tenemos mandato en ese sentido del Presidente de la República y es consenso en el Senado de todas las fuerzas políticas. No lo aceptaremos", escribió Ebrard en Twitter.

Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Morgan dijo que el término de “tercer país seguro” es un mero “coloquialismo que usamos en EEUU”, y que el objetivo es lograr que también otros países, como Guatemala, Panamá y El Salvador, también se sumen a esos esfuerzos.

“Continuamos teniendo discusiones similares para acuerdos cooperativos con otros países también”, agregó Morgan.

 Preguntado sobre si la lista de países incluye específicamente a México, Morgan replicó: “absolutamente, absolutamente. No voy a especular, aún estamos en negociaciones”, y consideró prematuro anticipar resultados.

El vicepresidente, Mike Pence, prevé reunirse mañana con el canciller mexicano, para evaluar los logros del acuerdo migratorio suscrito el pasado 7 de junio. Se prevé que también participe en el encuentro privado el secretario de Estado, Mike Pompeo.
Ese acuerdo, que México suscribió para evitar la imposición de aranceles a sus exportaciones, incluyó un despliegue militar en la frontera entre México y Guatemala; la ampliación del programa “Quédate en México”, y ayuda humanitaria para los migrantes que aguardan la resolución de sus casos de asilo en EEUU.

“Si alguien huye de su país porque siente que está siendo perseguido por una lista de razones legítimas, en realidad está en su mejor interés solicitar asilo en el primer país que entraron, fuera del país donde están siendo perseguidos”, señaló Morgan, al explicar la postura de EEUU.

Ni el Departamento de Seguridad Nacional (DHS)  ni la CBP han dado aclaraciones sobre si EEUU pedirá o no un acuerdo de "tercer país seguro" a México durante el encuentro de Pence con Ebrard. 

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Sólo que México desde el principio ha rechazado ser “tercer país seguro”, y es el mensaje que remachó Ebrard en Twitter.

 Por lo demás, esa ha sido la postura de México desde que inició la crisis en la frontera sur.

Morgan repitió que México “debe hacer más” para recrudecer la vigilancia en su frontera sur, y expresó escepticismo de que se mantengan esos resultados de forma sostenible.

Según Morgan, gracias a la colaboración de México, EEUU ha registrado un descenso en los cruces ilegales en la frontera sur por tercer mes consecutivo. El descenso de julio a agosto fue de cerca del 22%, con un total de 64,000 detenciones, y de un 56% desde mayo, cuando se registraron poco más de 144,000 arrestos.

Sin embargo, lejos de ser un “coloquialismo”, como han dicho Morgan y otros miembros de la Administración Trump, un acuerdo de “tercer país seguro” conlleva obligaciones legales, dentro de pactos internacionales, para el país que lo suscribe.

Bajo la Convención de Ginebra de 1951, un “tercer país seguro” es aquel en el que existen garantías suficientes de respeto a los derechos humanos y protecciones, y el respeto al principio de “no devolución” de los migrantes a situaciones de peligro en sus países de origen.

También significa que el primer país que acoge a los migrantes garantice acceso a estatus de asilo, permisos de empleo, cuidado médico y servicios educativos.

Morgan reiteró la solicitud de la Administración de que el Congreso elimine los “resquicios legales” que, a su juicio, alientan la migración ilegal.

Asimismo, Morgan condenó como “activismo judicial sin precedente” el dictamen de hoy de un juez federal en California, Jon Tigar, que amplía a toda la región fronteriza el bloqueo de las nuevas restricciones de asilo que impuso la Administración, mientras se resuelve la disputa sobre la legalidad de esas medidas.

En busca de seguridad

Al señalar los altos niveles de violencia en México y Centroamérica, activistas de grupos cívicos y religiosos repitieron hoy sus advertencias de que la exigencia de EEUU de establecer acuerdos de “tercer país seguro” sólo devolvería a los migrantes a situaciones de peligro.

En declaraciones a Noticias Telemundo, Holly Inurreta, directora de “Catholic Relief Services” (CRS) en El Salvador, explicó que “mantener a los solicitantes de asilo en México obligará a ese país a poner a las personas vulnerables que huyen de la violencia en campos de refugiados, y pondrá a los migrantes sin acceso a su derecho a la legítima defensa (de sus casos) en una corte en EEUU”.

Por otra parte, Guatemala y El Salvador “no pueden brindar las condiciones de seguridad para que migrantes y refugiados permanezcan un largo período de tiempo en su territorio mientras sus solicitudes son procesadas”, dijo.

“Si para México, un Estado mucho más fuerte que los países del Triángulo Norte, convertirse en un tercer país seguro ha sido un reto, para El Salvador y Guatemala es mucho más difícil, no sólo por sus problemas de seguridad, pobreza, sequías e inseguridad alimentaria, sino porque tampoco cuentan con los recursos ni la infraestructura para recibir apropiadamente a estas personas y atender sus necesidades”, enfatizó Inurreta.

Un estudio reciente, realizado por cuatro organismos humanitarios, incluyendo “CRS”,  indicó que alrededor del 40% de las familias en el llamado “Corredor Seco” de El Salvador padecen de hambre y muchas carecen de agua potable debido a la sequía prolongada y dos malas cosechas consecutivas en ese país, como consecuencia del cambio climático.

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