Esta joven fue brutalmente asesinada. Una media amarilla ha sido la pista clave 30 años más tarde

Sus familiares no volvieron a ver tras un funeral. Un repartidor de pizza llamó nervioso a la policía preguntando por el cadáver mutilado. Pero hicieron falta 30 años para resolver el misterio.
Un cordón de la policía en una escena del crimen.
Un cordón de la policía en una escena del crimen.AP / AP

Suscríbete al Email de Noticias Telemundo

Todos los días, las últimas noticias directamente en tu correo electrónico
SUSCRÍBETE
/ Fuente: TELEMUNDO

En otoño de 1991, las autoridades de Pensilvania empezaron a investigar un oscuro caso, después de que en la tarde del 12 de noviembre de ese año fue hallado un cadáver abandonado y en descomposición avanzada en un remoto rincón de las afueras de Filadelfia, la ciudad más grande de ese estado. 

A lo largo de las indagaciones, la policía identificó a la víctima mortal como Denise Sharon Kulb, una joven de 27 años, y determinó que la causa de su muerte fue un homicidio. Sin embargo, nunca consiguió tener pruebas seguras para dar con el culpable. Aunque es posible que ahora, casi 28 años después, haya obtenido una decisiva para la resolución del caso, según anunciaron las autoridades el pasado martes. 

A través de un comunicado y una conferencia de prensa, responsables de la fiscalía del condado de Filadelfia y de la policía estatal de Pensilvania aseguraron que habían detenido a Theodore Dill Donahue, un exnovio de Kulb, como supuesto responsable del asesinato. 

Y desvelaron cuál fue el elemento que les permitió llegar a él: un calcetín amarillo que encontraron en la época del homicidio en su apartamento, del que ahora han podido demostrar la relación con uno hallado encima del cadáver de la víctima junto a otras prendas.

El hombre ahora se encuentra en prisión sin fianza. Su abogado, R. Emmett Madden, aseguró al diario The Philadelphia Inquirer que su cliente se declara inocente y niega todas las acusaciones, indicadas por la fiscalía como cargos de asesinato, mutilación de cadáver, manipulación de pruebas y falso testimonio a la policía. 

Las sospechas de los investigadores ya habían recaído sobre Donahue hace casi tres décadas. En un principio, los que estuvieron a cargo de las pesquisas fueron agentes de la policía del condado de Delaware, ya que el cuerpo se halló allí, en concreto en el municipio de Birmingham.

La policía constató que Kulb se había ido a vivir con Donahu el día 1 de octubre de 1991. Sin embargo, dos semanas después dejó el apartamento de ese hombre, que en aquella época tenía 24 años. La primera vez que lo interrogaron acerca de su relación con la víctima, él dijo que la vio por última vez el día 18 de ese mes. Consumieron juntos crack antes de sufrir un robo a punta de cuchillo y de que ella se fuera corriendo a buscar ayuda, declaró Donhaue.

Según reconstruyeron los agentes en aquella época, los últimos en verla con vida fueron unos familiares al día siguiente, en un funeral.

Pocas horas antes del hallazgo de su cuerpo —que fue encontrado por un vecino de la zona, según publicó el Inquirer en aquella época y retomó ahora The Post— Donhaue fue a casa de la madre de Kulb para devolverle ropa que ella había dejado en su casa. Tres días después, la policía registró el apartamento del exnovio. Allí encontraron un calcetín amarillo, que parecía ser el par de uno que habían encontrado junto a unos pantalones, una camiseta y una chaqueta apilados en la escena del crimen, donde Kulb fue encontrada con encima solo un jersey.

En los días siguientes, se registraron otros comportamientos extraños por parte del hombre, cuya profesión principal ha sido la de repartidor de pizzas: Donhaue llamó a la policía para preguntar por los resultados de la autopsia y también ofreció nerviosamente su ayuda para dar por el culpable. 

En una de las entrevistas con los agentes, admitió que su apodo era Ted Bundy, que es el nombre de un terrible asesino y violador en serie ejecutado en 1989. En otra, un amigo dijo que un día Donhaue le había asegurado que Kulb —descrita en la prensa local de la época como una prostituta con problemas de drogas y “un espíritu libre”, según refleja The Washington Post, y ahora por las autoridades como una “hija, hermana, madre y amiga”— “no volvería”.

Más de dos décadas sin respuestas

Pero los investigadores no pudieron llegar a resultados concluyentes. Y el caso se enfrió durante más de dos décadas. En 2015, la policía estatal de Pensilvania decidió sin embargo volver a abrirlo. Donhaue contó ese año que en realidad la última vez que vio a su exnovia fue sí el 18 de octubre de 1991, pero en un bar. La declaración de la hermana de ella parecía confirmar ese relato, ya que ella dijo que los vio pelearse delante de un local.

También se encontraron,  gracias a un conocido del acusado, los registros de llamadas telefónicas entre el hombre y la víctima del día 19, así como nuevos elementos, entre ellos un obituario y una foto de Kulb. 

Numerosas entrevistas a personas que podían saber algo de lo que pasó permitieron a la policía que, en los relatos de Donhaue sobre el hallazgo del cuerpo, este podía dar detalles que solo el autor del crimen o un testigo ocular podían conocer, según el comunicado de las autoridades de este martes. 

Además se constató, después de su admisión, que el apodo que eligió para su dirección de correo electrónico que usa es TedBundy1967.

Pero el giro decisivo en la investigación se pudo dar gracias a una tecnología novedosa, utilizada en colaboración con la Universidad de Temple, que permitió mejorar las fotos del par de calcetines hallados hace 28 años. Y así obtener “una pieza clave” para reconstruir los hechos de aquel entonces.

Anthony Voci, representante de la fiscalía del distrito de Filadelfia, aseguró que no podía establecer ahora por qué en esa época los investigadores no consideraron los elementos que encontraron suficientes como para atribuir cargos a Donhaue. 

En la conferencia de prensa del martes, le preguntaron si el paso de tanto tiempo entre la muerte de la víctima y el arresto del supuesto culpable podrían haber complicado el caso. Él dijo que, en este caso, le parecía justo lo contrario. 

NOTICIAS RELACIONADAS

Este hombre fue ejecutado por violar y asesinar a una joven. Intentó que otro reo asumiera el crimen