Este hombre fue ejecutado por violar y asesinar a una joven. Intentó que otro reo asumiera el crimen

En 2017, los investigadores descubrieron que el condenado supuestamente trató de convencer a un asesino en serie de mujeres, que cumplía condena con él en el corredor de la muerte de Texas, que iba a ser ejecutado en pocas semanas

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/ Fuente: TELEMUNDO

El estado de Texas ejecutó este miércoles a Larry Swearingen, condenado a muerte por la violación y asesinato de una joven hace más de veinte años, crimen del que se declaró inocente hasta su último aliento. En 2017, intentó que otro reo condenado a la pena capital asumiera el asesinato.  

La víctima, Melissa Trotter, era una universitaria de 19 años que desapareció el 8 de diciembre de 1998. Fue vista por última vez por una de sus profesoras saliendo de la biblioteca acompañada de un hombre. 

El ejecutado se convirtió rápidamente en el principal sospechoso de la desaparición de Trotter después de que amigos de la víctima lo identificasen, lo que llevó a su detención el 11 de diciembre por delitos de tráfico pendientes.  

Según el fiscal Kelly Blackburn, ambos se conocían y Swearingen mató a Trotter porque ella "no quería tener sexo con él". La joven había sido violada y estrangulada con una media tipo panti.  

No fue hasta el 2 de enero cuando unos cazadores encontraron el cuerpo de Trotter en el bosque nacional Sam Houston, a unos 100 kilómetros (unas 62 millas) al norte de Houston. 

Durante la investigación, las autoridades encontraron en la casa del sospechoso un panti que aseguraron que era el par del usado para cometer el crimen o una cajetilla de cigarrillos y el encendedor de la joven. 

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Otras evidencias contra el sospechoso fueron una llamada hecha desde un repetidor cercano al lugar donde fue encontrado el cuerpo o fibras que probaron que Trotter estuvo en la camioneta de Swearingen. 

Sin embargo, el acusado defendió su inocencia hasta el momento de su ejecución. "La ejecución se lleva a cabo sobre la base de una ciencia forense que roza el límite de la charlatanería, de hecho es charlatanería", afirmó al Texas Tribune el abogado de Swearingen, James Rytting. 

Las autoridades descubrieron en 2017 que Swearingen supuestamente trató de convencer a un asesino en serie de mujeres, que cumplía condena con él en el corredor de la muerte de Texas y que iba a ser ejecutado en pocas semanas, para que se atribuyese el asesinato de Trotter. 

Swearingen pretendía que ese preso, Anthony Shore, conocido como el "asesino del torniquete", dejase una confesión póstuma que hubiese sembrado de dudas la condena en su contra. Según reporta el diario local Houston Chronicle, finalmente Shore confesó el plan de la falsa confesión.  

"Perdónalos señor porque no saben lo que hacen", dijo Swearingen al ser preguntado por sus últimas palabras antes de que su verdugo le administrase una dosis letal del barbitúrico pentobarbital. 

El ejecutado, de 48 años, fue declarado muerto a las 18.47 hora local (CT) tras recibir una inyección letal en la prisión de Huntsville (cercana a Houston). La de Swearingen fue la cuarta ejecución del año en Texas y la duodécima en todo el país. 

Desde que el Tribunal Supremo reintrodujo la pena de muerte en 1976, en EE.UU. han sido ejecutados 1.502 presos, 562 de ellos en Texas, más que en ningún otro estado. 

Este estado sureño tiene programadas otras once ejecuciones antes de que finalice el año.

 

 

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