Este “perturbador” asesino será fusilado por una horrible matanza ‘revelada’ por Dios

Este hombre dijo haber recibido una 'revelación' divina para "eliminar" a cuatro personas. Ahora es el primer preso en muchos años que se enfrenta a la pena de muerte más inusual.

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Ronald Watson Lafferty nació hace 78 años en Orem, un suburbio de Salt Lake City en la ribera del lago Utah, como el mayor de ocho hermanos en una familia estrictamente religiosa. Tras servir dos años como misionero de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se casó recién cumplidos los 20 años con Diana Sayer, con la que tuvo seis hijos. Sus amigos le describieron entonces como un hombre familiar y pilar de su comunidad, sirviendo incluso de concejal.

Pero en 1982 comenzó a cambiar: pasaba mucho tiempo con su hermano Dan, siempre en problemas con la policía, se volvió crítico con su iglesia e incluso cambió su apariencia, dejándose el pelo largo y una barba sin recortar. Terminó por ser excomulgado, y un año después se divorció: su mujer se mudó con sus seis hijos a Florida.

Siguió alternando con Dan, y con otros tres hermanos, y así conoció a Robert Crossfield, un canadiense que clamaba ser profeta y les enseñó a tener revelaciones directas de Dios. Fue entonces cuando Lafferty comunicó a sus hermanos que había tenido una de esas revelaciones: su ex esposa había sido mujer del diablo en una vida anterior. Otra revelación posterior le indicó que tenía que “eliminar” a cuatro personas.

El resto del grupo no estuvo de acuerdo con esas revelaciones, de forma que terminó disgregándose, pero Lafferty y su hermano Dan siguieron adelante con sus planes. El 24 de julio de 1984, entraron en el apartamento de Brenda, la esposa de su hermano Allen, a la que acusaba de haber instigado su divorcio; cuando salieron, cubiertos de sangre, la mujer y su hija de 15 meses, Erica, estaban muertas.

Fueron arrestados el 17 de agosto. Lafferty fue juzgado y condenado a muerte, una sentencia confirmada por la Corte Suprema estatal, que calificó los hechos de "perturbadores".  Pero una corte federal de apelaciones anuló en 1991 la sentencia por un error del juez.

Tras dos años de tratamiento psiquiátrico, Lafferty volvió a ser juzgado y condenado a muerte de nuevo en 1996. Volvió a contestar su sentencia, y el pasado lunes finalmente una corte federal de apelaciones confirmó la pena en lo que podría ser su última oportunidad de evitar la ejecución, según ha indicado la Fiscalía de Utah a la cadena NBC.

Su hermano Dan ha sido condenado a cadena perpetua. Eso, sumado a sus problemas de salud mental, han llevado a la defensa a alegar que el castigo es desproporcionado, pero la Corte de Apelaciones rechazó ese argumento.

Sin embargo, su abogado ha indicado que probablemente apele a la Corte Suprema, según la agencia de noticias The Associated Press. Tratará así de evitar convertirse en verano de 2020 en el primer reo ejecutado por un pelotón de fusilamiento en Estados Unidos desde 2010 (entonces perdió la vida en ese mismo estado un preso condenado por asesinar a un abogado durante un intento de fuga frustrado en una corte).