ENTREVISTA EXCLUSIVA. Joe Biden promete un camino a la ciudadanía a 11 millones de inmigrantes

El principal aspirante demócrata apuesta por conceder el TPS a los venezolanos, y se muestra dispuesto a elegir a un vicepresidente latino. Lea su primera entrevista a un medio hispano como pre-candidato.

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Joe Biden, quien pasó ocho años en la Casa Blanca como vicepresidente de Barack Obama y ahora encabeza las encuestas para ser el candidato demócrata en las elecciones de 2020, ha prometido abrir un camino a la ciudadanía a todos los inmigrantes indocumentados actualmente en el país, y ofrecer un estatus de protección temporal a los venezolanos que han huido del régimen de Nicolás Maduro.

En una entrevista exclusiva con Noticias Telemundo, la primera concedida a un medio hispano desde que presentara su candidatura, Biden ha responsabilizado además al actual presidente, el republicano Donald Trump, de alimentar con su retórica la posibilidad de ataques racistas como el que acabó con la vida de 22 personas, muchos de ellos latinos, el sábado en El Paso (Texas).

“La manera de hablar del presidente”, ha dicho Biden, “si fuera el director de tu escuela secundaria y hablara de esa misma forma, los padres vendrían diciendo, ‘despídanlo’. Es indignante su forma de caracterizar a la gente, habla de animales y de cruzar la frontera, habla de cómo esa gente viene de países infestados por las ratas, es terrible. Y es lo que saca a relucir todo el odio, creen que está legitimado salir a la luz y hacer las cosas que hacen y dicen, esto va de nacionalismo blanco y supremacistas blancos contra minorías”.

Biden ha respondido en concreto a la forma en que Trump le ha caracterizado a él, apodándole Joe el Somnoliento (Sleepy Joe, en inglés). “Joe el Somnoliento va a despertarle bien rápido”, ha dicho, “porque nada de esto va a cambiar mientras él sea presidente”. “Eso fomenta el odio”, ha añadido, “enfrentarnos por nuestra raza, religión o etnia. Esto no es Estados Unidos, esto no es lo que somos”.

En caso de lograr la candidatura, Biden dice conocer a “mucha gente realmente cualificada” que podría servirle como vicepresidente, entre ellos algunos de quienes ahora compiten con él, pero también “seis o siete” personas,  cuatro de ellas mujeres, “que estarían totalmente cualificadas para ser presidente”.

Preguntado sobre si pensaría en un latino para el puesto, respondió que “desde luego”, y a continuación explicó sus requisitos para el puesto usando una palabra en español (aunque quizá mal traducida): “Como vicepresidente aprendí una cosa, tienes que ser simpático”, explicó, usando esa palabra en inglés (el resto de esta entrevista está traducida porque Biden no habla español).

“Ningún presidente puede hacer el trabajo solo, tienen que poder delegar poder”, y para eso necesita saber que su vicepresidente “le cubrirá la espalda”, como él dice que hizo con Obama: “Compartíamos la misma filosofía”, explicó, “puede que no siempre hayamos estado de acuerdo sobre la táctica, pero siempre lo estuvimos sobre los principios”.

“Así que lo más importante es que necesitas un compañero que te ayude”, añadió, alguien “que sea como tú eres”. Según dijo, él terminó siendo amigo íntimo de Obama: “Yo querría a alguien del que me fiara completamente que va a ser simpático conmigo respecto a dónde quiero lleva el país”.

¿Adónde quiere llevar a este país en lo que se refiere a los inmigrantes?

“El día en que sea elegido presidente”, ha anunciado, “los soñadores serán legalizados”. Además, ha dicho, “le daremos un camino hacia la ciudadanía a 11 millones de personas”. Y, “tenemos que dar la bienvenida de verdad a quienes buscan asilo”, concluyó, “podemos absorber a mucha más gente”.

Biden ha apostado así por “juzgar” si la petición “es relevante, real”, antes de conceder el asilo, pero buscar una alternativa a “encerrarles entre tanto o impedir incluso que lleguen a la frontera”. Hay que asegurarse, ha dicho, “de tener una respuesta inmediata lo antes posible sobre la gente que llega a la frontera, con la idea del asilo y no de encerrarles entre tanto, no tenemos que separar familias”.

Biden ha apostado además por mejorar la seguridad en los países centroamericanos: “¿Por qué viene la gente? Porque sus barrios no son seguros. Tenemos que cambiar la razón por la que vienen, ayudar a esos países, es la raíz”.

Confrontado sobre el hecho de que, durante la presidencia de Obama se deportó a 2,8 millones de inmigrantes indocumentados, Biden negó que fuera a repetir esas políticas justificando por qué se hizo en su momento: “Cuando el presidente y yo fuimos elegidos [2008], estábamos perdiendo 800.000 empleos al mes, estábamos hundiéndonos en una depresión”.

“Para cuando terminamos el mandato”, añadió, “lo hicimos bien: 580.000 personas se reunieron con sus familias aquí, el presidente ideó el programa de los soñadores y lo instituimos”.

“Lo hicimos bien al final”, recalcó, y si fuera presidente lo haría aún mejor, vino a decir, porque, “gracias a lo que hizo [Obama] no tenemos una recesión gigantesca, aunque puede que tengamos una cuando esta presidencia acabe”.

“Los estadounidenses ya se han dado cuenta de lo mezquina y fea que esta Administración ha sido con los inmigrantes. Ver a ese padre y esa niñita muertos en la orilla intentando… la idea de meter a niños en jaulas, separar familias. Nosotros no hicimos nada de eso”, se defendió.  

Sobre su relación con México, apostó por hacer  “lo que estábamos haciendo antes”. “No es lo que podemos hacer por la gente, es lo que podemos hacer con la gente”, apostilló. Fue más allá comprometiéndose a luchar por que todo el continente, “desde Canadá hasta Argentina”, sea “una democracia de clase media”.

Respecto a Venezuela, donde “tenemos a cuatro millones de personas yéndose”, apostó por “darles la bienvenida” y “ofrecerles un estatus temporal para que se pongan a salvo”. “Llamaré a los presidentes, desde Ecuador a Colombia, para unirnos todos y decidir cómo hacer frente a esta crisis en este hemisferio”, dijo.

Sobre Puerto Rico, Biden comenzó criticando  Trump, por no entender, dijo, que “ya son estadounidenses”, y prometió respetar la decisión que los ciudadanos de la isla tomen sobre si quieren convertirse en estado en pleno derecho, seguir como estado asociado o reclamar su independencia. “Egoístamente, espero que elijan ser un estado”, ha dicho, pero “me aseguraré de que su voz se escuche en mi Administración”.