El FBI advierte sobre la amenaza de los extremistas y sus teorías de la conspiración. Así las puede identificar

Extremistas como éstos juraron que había niños encerrados en el sótano de una pizzería. Pero el restaurante ni siquiera tenía sótano. El FBI cree que gente como ellos y sus teorías de la conspiración son la nueva amenaza para la seguridad nacional. Aprenda cómo identificarlos

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WASHINGTON.— La Oficina Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) ha advertido que grupos de extrema derecha, que promueven teorías de conspiración, entre éstos “QAnon”, son la nueva amenaza para la seguridad, mientras también crecen temores de que la retórica incendiaria del presidente, Donald Trump, aliente actos de violencia.

En un documento inédito y obtenido por Yahoo News, el FBI señaló en particular al grupo “QAnon”, una red extremista que cree que existe una conspiración para desbancar a Donald Trump, y destacó recientes arrestos de individuos vinculados con incidentes de violencia instigados por creencias extremistas.

El FBI advirtió de que estas teorías de conspiración continuarán surgiendo, propagándose y evolucionando en el nuevo ambiente de información, y de vez en cuando alentarán tanto a individuos como grupos extremistas a cometer delitos o actos de violencia.

Además, es muy probable que estos grupos extremistas motivados por esas teorías aumentarán durante el ciclo electoral de 2020, según el FBI.

El FBI citó el ejemplo en 2016 de la llamada “Pizzagate”, en la que grupos extremistas promovieron la falsa existencia de un red de pederastas, compuesta incluso por aliados de la entonces candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, que presuntamente operaba desde el sótano de un restaurante de pizzas en la capital estadounidense.

Sólo que en ese restaurante no había sótano ni red de pederastas o niños secuestrados, y las autoridades arrestaron a un hombre blanco que irrumpió en el sitio con un rifle de asalto supuestamente para rescatar a los menores.

El FBI generó el documento de 15 páginas desde su oficina en Phoenix (Arizona) con fecha del pasado 30 de mayo.

La agencia afronta fuertes presiones y críticas a su gestión de las amenazas de supremacistas y de grupos terroristas nacionales, y es la primera vez que precisa el peligro de grupos inspirados en teorías de conspiración.

La semana pasada, el director del FBI, Christopher Wray, reconoció durante una audiencia en el Senado que la mayoría de los casos de terrorismo interno se deriva de “violencia de supremacistas blancos”.

El documento del FBI también ha salido a la luz en unos momentos en que crecen las críticas contra la retórica incendiaria de Trump contra minorías e inmigrantes y que, según sus detractores, envalentona también a grupos supremacistas blancos.

  

Piden un “basta ya”

En ese sentido, aumenta cada vez más el número de grupos cívicos y religiosos que advierten del peligro que encierra la retórica “racista” de Trump, quien lleva semanas atacando a legisladores demócratas minoritarios.

El martes pasado, la Catedral Nacional de Washington advirtió de que es hora que los estadounidenses pongan un “basta ya” a discursos políticos que profundizan las divisiones sociales en EEUU.

En una carta abierta dirigida a la opinión pública, la catedral episcopal lamentó la “escalada” de la retórica racial de Trump y los esfuerzos de sus aliados republicanos que intentan minimizar el tono racial de esos ataques, o prefieren guardar silencio.

 “Como líderes religiosos de la Catedral Nacional de Washington  -el lugar sagrado donde EEUU se une en momentos de significado nacional-, nos sentimos obligados a preguntar: Después de dos años de declaraciones y acciones del presidente Trump, ¿Cuándo tendrán suficiente los estadounidenses?”, indicó la misiva, que aconsejó al público no aceptar los ataques de Trump como algo “normal”.

Recientemente, Trump ha atacado a cuatro legisladoras demócratas minoritarias, y la semana pasada la emprendió contra el legislador demócrata Elijah Cummings, cuyo distrito incluye la emblemática ciudad portuaria de Baltimore (Maryland).

El flujo constante de insultos, acusaciones y declaraciones que emana del Ejecutivo viola la identidad sagrada de cada persona como hijo de Dios y juega “con los elementos racistas en la sociedad… las palabras del señor Trump son peligrosas” y “deshumanizantes”, argumentó la catedral.

“¿Cuándo es que el silencio se vuelve cómplice? ¿Qué necesitamos para decir en una sola voz que ya hemos tenido suficiente? La pregunta no es tanto sobre el sentido de decencia del presidente, sino de la nuestra”, enfatizó la carta firmada por los reverendos Mariann Budde, Randolph Hollerith y Kelly Douglas, que advirtió de que la retórica de Trump podría alentar actos de violencia.

La condena a la retórica de Trump también ha surgido de numerosas organizaciones cívicas y religiosas, incluyendo la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU), “NAACP”, “CAIR”, y “HIAS”.