IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Demócratas señalan que plan de Trump no consideró que podía poner en peligro los alimentos escolares gratuitos para medio millón de niños

La Casa Blanca no incluyó su análisis sobre cuántos niños en edad escolar se verían afectados por los cambios en los cupones de alimentos, según un legislador que fue informado sobre las cifras.

El gobierno de Donald Trump determinó que más de 500,000 niños dejarían de ser automáticamente elegibles para almuerzos y desayunos escolares gratuitos en una propuesta de revisión del programa de cupones de alimentos, pero dejó esa cifra fuera de su propuesta formal, según los demócratas de la Cámara de Representantes.

El Departamento de Agricultura (USDA) quiere tomar medidas enérgicas contra la elegibilidad para los cupones de alimentos, y se calcula que 3.1 millones de estadounidenses perderían beneficios bajo la regla propuesta que la agencia dio a conocer este martes.

Sin embargo, esta propuesta no incluía la estimación del USDA de que, con el cambio propuesto, más de 500,000 niños perderían la elegibilidad automática para alimentos escolares gratuitos, según el representante Bobby Scott, demócrata por Virginia y presidente del Comité de Educación y Trabajo de la Cámara de Representantes.

Según la ley actual, los niños cuyas familias reciben cupones de alimentos se inscriben automáticamente en un programa federal que ofrece desayuno y almuerzo gratis en las escuelas. Los dos programas de beneficios están vinculados para reducir el papeleo y para contribuir a garantizar que los menores reciban toda la asistencia alimentaria para la que califican.

La agencia se negó a responder preguntas sobre el impacto de esta medida y dijo que “no puede proporcionar información adicional durante el período de comentarios públicos” que se abre cuando se propone una medida de ese tipo, expresó a NBC News un portavoz del USDA.

Este lunes, en una llamada telefónica con el personal de Scott, funcionarios del USDA explicaron el impacto en las comidas escolares gratuitas, pero no mencionaron el problema o su efecto en la regulación formal que publicaron al día siguiente, apuntó Scott en una carta enviada el viernes al Secretario de Agricultura, Sonny Perdue.

Durante esta llamada, el USDA dijo que el 93% de los niños afectados por el cambio, más de 465,000 en total, calificarían para comidas a precio reducido. Bajo ese programa, las escuelas pueden cobrar hasta 30 centavos por cada desayuno y 40 centavos por cada almuerzo.

Pero las familias tendrían que solicitar asistencia de manera individual, entrando en un papeleo que podría hacer que algunos menores calificados caigan en el olvido, al tiempo que algunas familias aún no podrán pagar estas comidas, incluso a un costo significativamente reducido, según abogados que luchan contra la pobreza.

Sin embargo, algunos niños podrán continuar recibiendo comidas escolares gratuitas a través de otros programas.

Scott cree que la omisión del USDA viola los requisitos federales de que todas las reglas propuestas incluyan “conclusiones científicas y técnicas relevantes”.

En su carta, Scott solicita que el Departamento de Agricultura revise de inmediato su regla propuesta para incluir su impacto en el programa de comidas escolares, así como que explique su ausencia en su propuesta original. El público tiene 60 días para comentar las reglas propuestas después de que se publiquen en el Registro Federal.

La administración Trump pretende deshacer las reglas que permitan a los estados aumentar los requisitos de elegibilidad para la obtención de cupones de alimentos, lo que facilita que las familias con altos costos de vivienda y de cuidado infantil, así como aquellas con ahorros y otros activos, reciban esta asistencia.

“Con demasiada frecuencia, los estados han abusado de esta flexibilidad sin restricciones —expresó Perdue el martes en un comunicado—. Es por ello que estamos cambiando las reglas, evitando el abuso de un sistema de red de seguridad esencial, para que quienes más necesiten asistencia alimentaria sean los únicos que la reciban".

Los activistas de la lucha contra la pobreza estiman que estos cambios perjudicarán a las familias que luchan para llegar a fin de mes, y aseguran que las comidas escolares gratuitas son vitales para combatir el hambre.

“La comida es lo más fácil de recortar del presupuesto de un hogar —declaró Lisa Davis, vicepresidenta senior de la campaña No Kid Hungry, promovida por el grupo de defensa Share Our Strength—. Los padres comenzarán a dejar de comer para evitar su impacto en los menores. Y los niños de mayor edad, los de secundaria y preparatoria, a menudo se saltarán las comidas para asegurarse de que haya para los más pequeños”.