Administración Trump abandona pregunta sobre ciudadanía para Censo de 2020

El Tribunal Supremo bloqueó la pregunta sobre ciudadanía la semana pasada y devolvió el asunto a un tribunal federal en Nueva York, dando un revés a la Administración

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WASHINGTON.— La Administración Trump informó hoy de que comenzará a imprimir los formularios para el Censo de 2020 sin la polémica pregunta sobre ciudadanía, en una clara victoria para grupos cívicos que llevaron la batalla legal hasta el Tribunal Supremo.

El jueves pasado, el Tribunal Supremo bloqueó temporalmente la inclusión de la pregunta y devolvió el asunto a un tribunal federal en Nueva York, para dar tiempo a la Administración a que ofreciera una explicación más convincente.

La Administración Trump desde siempre insistió en que quería incluir la pregunta sobre ciudadanía para hacer valer el derecho al voto de las minorías pero, en su dictamen de 5-4, los jueces dejaron en claro que no les convenció ese argumento.

El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, se situó del lado de la mayoría al indicar que la justificación que utilizó la Administración era “artificiosa”.

Horas más tarde, el propio presidente Donald Trump sugirió que solicitaría suspender el censo hasta lograr un dictamen favorable a su gobierno.

Pero el secretario de Comercio, Wilbur Ross, confirmó hoy que la Oficina del Censo “ha comenzado el proceso de imprimir los formularios deceniales sin la pregunta”.

“Mi enfoque, y el de la Oficina (del Censo) y de todo el Departamento (de Comercio) es realizar un censo completo y preciso”, aseguró Ross.

La Administración Trump había dicho que afrontaba el plazo del 1 de julio para comenzar a imprimir los formularios, y no estaba claro si continuaría o no la lucha por incluir la pregunta sobre ciudadanía, que en todo caso supondría mayores gastos para el gobierno.

Kelly Laco, una portavoz del Departamento de Justicia, confirmó que la pregunta no aparecerá en el Censo de 2020.

La Constitución exige la contabilización de los habitantes cada diez años, sin importar su estatus migratorio o de ciudadanía.  

La última vez que se incluyó la pregunta sobre ciudadanía fue en 1950, y desde entonces la Oficina del Censo la ha utilizado pero en muestras muy pequeñas, no en el censo nacional.

Los resultados del censo se utilizan para el desembolso de fondos federales para un amplio gama de programas sociales; para la demarcación de distritos electorales, y para la representación política.

La decisión de hoy fue celebrada por buena parte de los legisladores demócratas y grupos cívicos en todo el país, especialmente porque varios estudios habían advertido de que la inclusión dejaría fuera del censo a más de 6,5 millones de personas, la mayoría latinos.

Aunque la Administración asegurara que sus datos no serían compartidos con autoridades de Inmigración, la inclusión de la pregunta hubiese desalentado la participación de hogares inmigrantes, especialmente los que tienen inmigrantes indocumentados, según activistas.

La legisladora demócrata por Nueva York y copresidenta del Caucus sobre el Censo de la Cámara de Representantes, Carolyn Maloney, dijo que con esta decisión la Administración efectivamente ha eliminado una “ominosa nube de tormenta”.

“Esta Administración por fin está siguiendo la ley. El encaminarnos hacia el Censo de 2020 sin la pregunta sobre ciudadanía nos acerca a un conteo pleno y preciso”, aseguró Maloney.

Arturo Vargas, principal ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO, por su sigla en inglés), dijo que la decisión es “un triunfo para la democracia y un triunfo para la verdad, justicia y ciencia”.

Sin embargo, añadió que el esfuerzo de la Administración por “minar el progreso de la comunidad latina y suprimir el conteo de los latinos ha dejado aún una marca en el Censo de 2020”.

Por ello, el esfuerzo por movilizar a los latinos para que se dejen contar “es más importante que nunca, mientras intentamos reconstruir la confianza que se erosionó a lo largo de esta lucha”, precisó Vargas, cuya organización lleva adelante la campaña “Hágase Contar!”.

 

 

Por su parte, Dale Ho,  un abogado de la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU, por su sigla en inglés), que además presentó los argumentos contra la pregunta ante el Tribunal Supremo, dijo en un comunicado que, a raíz del fallo de la semana pasada,  la Administración no tenía más remedio que sacar los formularios sin la pregunta sobre ciudadanía.

“Todo el mundo en EEUU cuenta en el censo, y la decisión de hoy significa que todos seremos contados”, afirmó Ho.

Vanita Gupta, presidenta y principal ejecutiva del “Fondo Educativo para la Conferencia de Liderazgo”, afirmó que esta es “una victoria para quienes luchamos tan duro contra esta estrategia política para convertir el censo en un arma y manipular nuestra democracia”.

“Ahora reforzamos nuestro trabajo para asegurar un conteo justo y preciso. Permanecemos comprometidos para asegurar que comunidades difíciles de alcanzar, especialmente aquellas que con justa razón temen los motivos de esta Administración, participen en el próximo censo”, dijo Gupta.

La situación se complicó para la Administración Trump a raíz de la revelación de que la idea de incluir la pregunta sobre ciudadanía en el Censo de 2020 fue de un estratega republicano, Tom Hofeller, con la intención de perjudicar a los demócratas.

Hofeller falleció el año pasado pero su hija presentó documentos ante un tribunal en Nueva York que demuestran que la inclusión de la pregunta tenía claras intenciones políticas.