Estas son las propuestas de inmigración de los candidatos en el segundo día del debate demócrata

Arrebatándose la palabra por momentos, los 10 candidatos demócratas, incluidos los líderes en las encuestas, debatieron impetuosamente sobre el futuro de la imigración y la política fronteriza de Trump

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La noche de este jueves, 10 aspirantes presidenciales se dieron cita en Miami, Florida, para la segunda ronda del primer debate demócrata de cara a 2020.

Como en la noche del miércoles, un tema excitaba el ambiente del encuentro, donde un público de uno de los estados con más migrantes estaba impaciente por conocer la visión de los candidatos sobre el futuro de la inmigración en Estados Unidos.

Arrebatándose la palabra por momentos, el senador Bernie Sanders; la senadora Kamala Harris; el vicepresidente Joe Biden; el alcalde de South Bend (Indiana), Pete Buttigieg; el senador Michael Bennet; la escritora Marianne Williamson; el congresista Eric Swalwell, la senadora Kirsten Gillibrand; el empresario Andrew Yang; y el gobernador de Colorado, John Hickenlooper, iniciaron la noche discutiendo sobre el sistema de salud.

“Muchos de ustedes han hablado esta noche acerca de estos planes gubernamentales para la salud”, acotó la presentadora Savannah Guthrie. “Levante la mano si su gobierno ofrecerá cobertura para inmigrantes sin documentación”.

Acto seguido, los 10 candidatos, ante un público que los ovacionaba, alzaron la mano en señal de aprobación.

 “Nuestro país está mucho más saludable cuando todos estamos saludables”, dijo Buttigieg cuando le preguntaron por qué apoyaba esta medida. “Hay inmigrantes indocumentados en mi comunidad que pagan impuesto sobre la renta, de propiedad, directamente o indirectamente, esto no se trata de un regalo, es un programa de seguro”.

Y añadió que el país no se hacía un favor teniendo 11 millones de inmigrantes indocumentados que no pueden tener acceso a la salud. “Pero el problema real”, dijo, es que no debe haber 11 millones de indocumentados sin un camino a la ciudadanía.

Biden coincidió con Buttigieg en el acceso a la salud. Y agregó que los indocumentados han contribuido a prolongar la vida del sistema de seguridad social con sus contribuciones cuando trabajan, y que es más económico tratar a alguien antes de que esté en un estado crítico.

La senadora Harris dijo que no se debían olvidar de los miles de beneficiarios del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, que protege de la deportación a unos 800.000 jóvenes inmigrantes que llegaron irregularmente al país de la mano de sus padres. A quienes se comprometió a proteger y extender la misma protección a sus padres.

Sobre los solicitantes de asilo, Harris dijo que instauraría “un proceso muy completo” y que sacaría a los niños “de esas jaulas” y se desharía de los centros de detención privados.

¿Por qué se arriesgaría una madre a enviar a su hijo a un viaje de dos mil millas en los que hay peligros inimaginables para llegar a algún centro de detención donde al menos ocho niños han muerto?, se preguntó Harris. “Porque sabe que si se queda allí es peor”.

 El gobernador Hickenlooper dijo que jamás se habría imaginado “que este país iba a permitir que agentes federales arrebataran niños de los brazos de sus padres para ponerlos en jaulas, para entregarlos en adopción… En Colorado eso se llama secuestro”.

Si fuera presidente, dijo, se encargaría de que hubiera suficientes instalaciones aptas para familias, para que las mujeres y los niños no sean separados.

La escritora Williamson caracterizó la actuación de la administración Trump como inmoral: “Aunque el Gobierno lo haga eso no quiere decir que no es un delito”.

La senadora Gillibrand ciriticó a Trump por no haber tenido un plan para reunir a las familias. Sobre inmigración, dijo que promovería una reforma integral con un camino a la ciudadanía. Proveería abogados y jueces de inmigración para que los solicitantes de asilo pudieran presentar sus casos ante las cortes sin tener que esperar durante meses o años.

Pero, en su opinión, el peor error de Trump había sido descuidar la seguridad en la frontera, al tomar recursos para combatir el tráfico de drogas, armas y personas y dárselos a las prisiones con fines de lucro. “Yo no gastaría dinero en prisiones con fines de lucro para encerrar a niños y los que piden asilo”, dijo.

 Retomando uno de los puntos del debate de la noche anterior, el conductor José Díaz Balart pidió a los aspirantes que levantaran la mano, si estaban a favor de que cruzar la frontera irregularmente fuese una falta administrativa y no un delito grave.

Únicamente el senador Bennet no alzó la mano, y el vicepresidente Biden lo hizo, pero con un gesto como si quisiera hacer una pregunta o una acotación.

En un mensaje dirigido a los republicanos, Buttigieg criticó lo que en su opinión era una actitud hipócrita: “¿Un partido que se asocia con el cristianismo, decir que está bien sugerir que Dios se sonríe cuando los agentes federales dividen a las familias?”

Luego, cuando se le preguntó a Biden que había querido decir, evitó una respuesta directa y dijo que lo que él haría sería reunir a las familias inmediatamente y que apoyaría la inversión en el Tríangulo Norte: Guatemala, El Salvador y Honduras.

 Cuando se le preguntó al ex vicepresidente de la administración Obama por la deportación de tres millones de inmigrantes durante su gobierno, dijo que comparar a Trump con Obama era “inmoral”. “El presidente Obama trabajó muy bien", añadió.

Pero tanto Biden como Harris y Sanders coincidieron en que no deportarían inmigrantes que no hubieran cometido un delito.

“Lo sé cómo fiscal de California”, dijo Harris. “Yo creo que una víctima de una violación puede ir por la calle y reportar un delito sin miedo a que sean deportados”.

Sanders se enfocó más en la necesidad de ayudar a la región y en la dimensión internacional del fenómeno migratorio. Su primera acción sería sentarse a la mesa con los líderes centroamericanos y de México, dijo.

El debate de este jueves se hizo después de que el miércoles otros 10 candidatos demócratas intercambiaran opiniones sobre temas de interés nacional, como la inmigración, e incluyó a figuras como la senadora Elizabeth Warren, el excongresista Beto O’ Rourke y el ex secretario de Vivienda Julián Castro, entre otros.

 En la edición de este jueves, los candidatos se atacaron más entre ellos, con notables intercambios entre Harris y Biden cuando discutieron sobre el racismo o entre Biden, Harris y Sanders sobre el sistema de salud.

Pero si en algo estuvieron unánimemente de acuerdo fue en criticar a la administración Trump, sobre todo su política en la frontera, uno de los temas que volvió a dominar esta noche.

La oportunidad única de escuchar las opiniones de quienes aspiran a convertirse en presidente estuvo moderada por Savannah Guthrie de "Today", Lester Holt de "Nightly News", José Díaz-Balart de Telemundo, Rachel Maddow de MSNBC y Chuck Todd de "Meet the Press".