Disparó en la cabeza a una bebé, pero no está arrepentido. Su madre le había rechazado y así reaccionó

Después de la balacera, regresó a la fiesta: "Ni siquiera parecía importarle", dijo la policía, "no valora la vida humana".

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/ Fuente: TELEMUNDO

“¡Feliz cumpleaños!”, lucía el cartel, en azul y rosa, aún adherido a la ventana del rancho de Fresno (California). En el porche quedaban bebidas. Pero la balacera había interrumpido la fiesta familiar: la bebita estaba al borde de la muerte.

Marcos Antonio Echartea, de 23 años, fue rechazado por una mujer. Y su respuesta fue terrible.

Deziree Menagh, de 18 años, acudió a la fiesta el pasado sábado con su hija de 10 meses, Fayth Percy. Allí es donde se encontró al hombre, al que había conocido una semana antes, pero con el que no había vuelto a hablar.

“No tenían una relación”, ha explicado el jefe policial, Jerry Dyer, “pero parece muy claro que él quería tenerla”.

Pese a que eran prácticamente desconocidos, él la tomo de la mano; ella se liberó y salió al jardín con el resto de asistentes a la fiesta, explicando a su familia y amigos lo que acababa de ocurrir.

El hombre la siguió, e intentó forzarla a sentarse en su regazo. Ella decidió irse, acompañada por un amigo. Eran las cuatro de la madrugada del domingo.

El auto en el que viajaban se detuvo cerca de la casa, sin embargo, supuestamente para esperar a comprobar que el hombre se hubiera ido, puesto que la mujer vivía muy cerca de allí.

Pero el hombre no se fue: echó a correr hacia el auto, sacó una pistola y comenzó a disparar. Tres balas impactaron contra la ventana del conductor. Una más atravesó el cristal y alcanzó en la cabeza a la niña, que estaba en brazos de su madre en el asiento del pasajero.

“Somos muy afortunados de que siga viva”, dijo el jefe policial, explicando que el cristal frenó la bala.

La madre y la niña acabaron en el hospital, mientras el hombre volvía a la fiesta.

Cuando la policía acudió a por él, “no estaba arrepentido”, “ni siquiera parecía importarle”, explicó Jerry Dyer.

Echartea ya había protagonizado un incidente similar antes: el 27 de mayo disparó supuestamente contra la casa de la pareja de su ex novia. Una de las balas impactó a un pie de un bebé de un año dentro de la casa.

“Parece claro que Marcos Echartea no valora en nada la vida humana, ni siquiera la de un bebé”, dijo el jefe policial. Ahora está en la cárcel a la espera de juicio.

La niña se encuentra en estado crítico.