Sólo un puñado de candidatos presidenciales demócratas han presentado planes migratorios

Pese a la crisis en la frontera sur, sólo un puñado de candidatos presidenciales demócratas ha presentado planes para resolverla y avanzar hacia una reforma migratoria integral
Inmigrantes solicitantes de asilo ingresan a EEUU por el puerto de entrada Otay Mesa de San Diego, desde Tijuana, México en diciembre de 2018
Inmigrantes solicitantes de asilo ingresan a EEUU por el puerto de entrada Otay Mesa de San Diego, desde Tijuana, México en diciembre de 2018AP / AP

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/ Fuente: TELEMUNDO

WASHINGTON.— La mayoría de los candidatos presidenciales demócratas han denunciado la política migratoria de la Administración Trump, en particular la separación de familias y el encierro de niños en “jaulas”, pero sólo un puñado ha presentado planes detallados para una reforma migratoria integral.

El tema de la inmigración ilegal figurará de forma prominente en el primer debate presidencial demócrata en Miami (Florida) este miércoles y jueves próximos, y será también uno de los más importantes de la contienda presidencial en 2020, especialmente cuando el presidente Donald Trump de nueva cuenta lo utiliza para sumar votos entre su base conservadora.

El debate de dos días, de hecho, será la tercera vez en que los candidatos abordarán el tema de inmigración en un foro público: el mes pasado, cuatro de ellos participaron en un foro en Pasadena (California), seguido por otro de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO) en Miami el viernes pasado.

Sin embargo, ante la crisis migratoria en la frontera sur, sólo un puñado de los 23 candidatos presidenciales demócratas en liza han difundido a cuentagotas sus propuestas migratorias, ya sea en sus páginas web o en foros públicos.  

En general, sus propuestas difieren muy poco entre sí pero las une, sobre todo, el rechazo a la retórica incendiaria y la política migratoria de Trump, y sus promesas de revertirla y proteger a los “Soñadores” (“Dreamers”).

El ex vicepresidente, Joe Biden, se sumó este lunes a la corta lista con su propuesta migratoria, delineada en una columna de opinión en los diarios “The Miami Herald” y “El Nuevo Herald”, en la que condenó las amenazas de Trump de continuar las redadas y deportaciones de familias inmigrantes.

 Biden propone la legalización de los “Dreamers”, que entraron ilegalmente a EEUU cuando eran niños, y condena los esfuerzos por desmantelar el programa de “Estatus de Protección Temporal” (TPS), pero no hace mención explícita del resto de la población indocumentada.

Su propuesta incluye reformar el sistema de asilo, de tal manera que beneficie a quienes huyen de la persecución y “reduzca el potencial de abuso”.

También propone mejorar las revisiones en los puertos de entrada y más inversiones en la tecnología fronteriza, además de atender de raíz las causas de la emigración ilegal desde Centroamérica, con énfasis en el combate a la desigualdad social y económica.

Consultada por Noticias Telemundo sobre la escasez de detalles, la campaña de Biden indicó que el ex vicepresidente los proveerá pronto.

Biden sigue encabezando las encuestas entre los votantes latinos, si bien algunos activistas señalan que un reto del ex vicepresidente será, precisamente, distanciarse del legado del presidente Barack Obama de registrar el mayor número de deportaciones en la historia reciente del país.

Biden lideró los esfuerzos de la Administración Obama por negociar soluciones con los países del "Triángulo del Norte" a la emigración ilegal. 

El primerísimo en presentar su política migratoria fue el exsecretario de Vivienda, Julián Castro, de origen mexicoamericano y además el único candidato latino en liza.

En el marco de una política que "pone a la gente de primero", Castro propuso en abril pasado la legalización de todos los inmigrantes indocumentados, incluyendo los “Dreamers”; el levantamiento de la “veda” a inmigrantes de varios países musulmanes, la modernización del sistema de visas familiares, y la anulación de la “Sección 1325” del “Acta de Inmigración y Nacionalidad”, para poner fin a la “criminalización” de los cruces ilegales.

Además promueve un “Plan Marshall del siglo 21” para el desarrollo económico y social de Centroamérica, entre otras medidas.

Castro fue seguido al mes siguiente por el excongresista demócrata por El Paso (Texas), Beto O´Rourke, quien también legalizaría a los inmigrantes Indocumentados, desplegaría a 2,000 abogados a la frontera sur para ayudar a los migrantes con sus peticiones de asilo, y destinaría $5.000 millones para fortalecer la seguridad en Centroamérica.

O´Rourke ha prometido emitir órdenes ejecutivas para prohibir la detención de migrantes indocumentados en la frontera sin antecedentes penales, poner fin a la separación de familias, y eliminar los fondos para centros de detención privados.

Por su parte, la senadora demócrata por California, Kamala Harris,  explica en su página web que, de ganar la presidencia, promoverá la legalización de la población indocumentada; protegerá el programa de “acción diferida” (DACA) de 2012 para los “Dreamers”, y reactivará otro similar para sus padres, conocido por su sigla en inglés “DAPA”.

También promete cerrar los centros de detención administrados por empresas privadas, aumentar la supervisión de agencias como la Patrulla Fronteriza, revertir la “veda” a inmigrantes de países musulmanes, y disminuir el retraso en el procesamiento de visas. Al igual que Biden, Harris también prometió perseguir políticas para estabilizar Centroamérica.

El gobernador del estado de Washington, Jay Inslee, por su parte, ha prometido que en los primeros 100 días de su Administración frenaría el muro fronterizo de Trump y la “veda” a inmigrantes musulmanes; protegería a los “Dreamers”, y aumentaría el nivel actual de refugiados a 110,000.

Inslee también restablecería la ayuda extranjera a los países del “Triángulo del Norte” -Guatemala, El Salvador y Honduras-, y les ayudaría a afrontar la migración causada por el cambio climático, además de crear sistemas para “expandir las oportunidades" para los inmigrantes.

En su página web, el senador Bernie Sanders, de Vermont, reitera sus conocidas posturas a favor de una reforma migratoria integral, pero desprovistas de medidas concretas: ampliaría la legalización de “Dreamers” y sus padres; la reestructuración de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE); un fin a la separación de familias y el desmantelamiento de centros de detención, y el establecimiento de normas para una “supervisión independiente” de las agencias migratorias del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

La senadora demócrata por Massachusetts, Elizabeth Warren, ha emitido planes para el fortalecimiento de la clase media o el combate contra la corrupción, pero su página web aún no incluye un plan migratorio. Por ahora, sólo ha hecho un llamado a cerrar los centros de detención privados y evitar que las empresas se sigan lucrando con las personas atrapadas en el sistema de justicia criminal.  

Otros candidatos, como el senador demócrata por Nueva Jersey, Cory Booker, o la autora Marianne Williamson también han apoyado la reforma migratoria, pero no han divulgado propuestas detalladas.

Todos los candidatos demócratas, además, han rechazado la consabida narrativa de Trump de que el Partido Demócrata está a favor de “fronteras abiertas”.

¿Dónde está el liderazgo?

Expertos consultados por Noticias Telemundo coincidieron en que si bien el tema de inmigración es "complicado", los demócratas deben mostrar mayor liderazgo en esas lides. 

Simon Rosenberg, fundador de la “Nueva Red Demócrata” (NDN),  dijo que, a su juicio, los demócratas no pueden permitirse el lujo de que Trump los tilde como enemigos de la seguridad.

“La política migratoria del presidente Trump es, quizá, uno de los peores fracasos en EEUU en los últimos 50 años, casi a la escala de (la guerra en) Vietnam, pero vemos que él se apoya de lleno en el tema. Los demócratas no deben huirle a eso; todo lo contrario, deben presentar planes detallados sobre cómo resolver esta enorme y urgente crisis en la frontera, no solo ideas generales”, dijo Rosenberg.

“Claro, no hay soluciones fáciles, y esto será una gran prueba para los demócratas. Ya no basta con reciclar viejas ideas, con demostrar indignación frente a las medidas del gobierno, porque la situación ha cambiado mucho con la Administración Trump”, agregó.

“Todavía estamos en la etapa temprana, y algunas campañas están más adelantadas que otras con sus propuestas, pero los demócratas tienen que explicar sus soluciones ante un asunto que es importante para su partido, para los inmigrantes, y para la nación. Tienen que demostrar liderazgo, porque si no lo hacen, pagarán un precio”, advirtió el experto.

Por su parte, Larry Sábato, analista y director del Centro para Políticas de la Universidad de Virginia, señaló que la "inmigración es un tema complicado para los demócratas: pueden condenar fácilmente los campamentos donde yacen niños con poco cuidado, ¿Pero hasta dónde llegarán para decir que los indocumentados deben quedarse en EEUU?"

"Fue el tema más potente de Trump en 2016 y lo será de nuevo si los demócratas no manejan bien este asunto tan sensible... al final, los votantes elegirán de entre los candidatos con base a una compleja escala de asuntos, la personalidad, la experiencia, etc, y la inmigración no es la única crisis, también está el cambio climático", explicó Sabato.

Una encuesta conjunta de Reuters/Ipsos, divulgada el pasado 6 de junio, indicó que el cuidado de salud, la inmigración, y la economía figuran entre los principales asuntos que más preocupan a los votantes estadounidenses, aunque con claras diferencias ideológicas.

Entre los republicanos, el 37% le dio la mayor importancia al tema de inmigración, seguido por el 12% a la economía, el cuidado de salud, con un 11%, y la “moralidad”, con igual porcentaje.

En cambio, el tema del cuidado de salud fue el tema más acuciante para el 26% de los demócratas, seguido por la economía, para el 14%, y el medio ambiente, para el 13%. Entre los independientes, el orden de temas importantes fue la inmigración, el cuidado de salud y la economía.

Según esa misma encuesta, Biden sigue liderando las preferencias entre los votantes demócratas de cara a las presidenciales de 2020, seguido por Sanders, las senadoras Warren y Harris, el alcalde Pete Buttigieg, y O´Rourke. El resto de los rivales demócratas obtuvo menos del 4% en la encuesta nacional.