Renuncia el titular del Instituto Nacional de Migración de México días después del acuerdo migratorio con Trump

La renuncia se produce a una semana del acuerdo entre Estados Unidos y México para disminuir el flujo de migrantes.
Dr. Tonatiuh Guillén López
Dr. Tonatiuh Guillén López en una foto oficial del gobierno mexicano.Gobierno de México / Gobierno de México

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/ Fuente: TELEMUNDO

El Instituto Nacional de Migración informó este viernes que su jefe, Tonatiuh Guillén López, presentó su renuncia al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. 

Por Twitter, la agencia informó que Guillén López agradecía a López Obrador por "la distinción y la oportunidad de servir al país" pero no dan más explicación sobre su renuncia. 

López Obrador nombró a Francisco Garduño, hasta ahora titular del sistema penitenciario de México, como director del Instituto Nacional de Migración. 

"“Esto tiene que ver con la estrategia que se está aplicando para mejorar el servicio de migración en el país y le tengo toda la confianza”, dijo el presidente mexicano. 

La renuncia se produce días después del acuerdo migratorio al que llegaron México y Estados Unidos para reducir el flujo de migrantes que se dirigen al norte y así cancelar los aranceles que el presidente Donald Trump había advertido imponer a productos mexicanos. 

Como parte del acuerdo, México enviará a la frontera con Guatemala unos 6,000 agentes de la Guardia Nacional para controlar el número de migrantes centroamericanos que entran al territorio y también a acoger a solicitantes de asilo en Estados Unidos mientras sus casos son procesados. 

Después de que se dieran a conocer los detalles del acuerdo oficial, la administración Trump fue criticada porque se dijo que el acuerdo no tenía mucho de nuevo, según ha reportado la cadena NBC.

Algunas de las medidas que se especula podrían incluirse en un supuesto acuerdo secreto o en futuras rondas de negociaciones tienen que ver con la calidad de México como tercer país seguro para los solicitantes de asilo, que México se ha resistido a adoptar y bajo la cual los migrantes centroamericanos deberían pedir asilo en México antes que en Estados Unidos.

La comisión mexicana que acudió a Washington D.C. para debatir el acuerdo estuvo encabezada por el canciller Marcelo Ebrard. 

Guillén, que había sido designado al cargo el 1 de diciembre de 2018, se había mantenido fuera del ojo público durante toda la crisis con Estados Unidos, algo que habían criticado algunos políticos como Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara de Diputados.

Muñoz Ledo, poco antes de que se hiciera público el tuit, acusó al canciller de acaparar funciones que no le correspondían dado que las cuestiones de migración están bajo la competencia de la Secretaría de Gobernación.

Durante esta sesión, la cancillería envió a la cámara el primer documento público rubricado por autoridades mexicanas y estadounidenses, un “acuerdo complementario” a la declaración conjunta que entraría en vigor a mediados de julio si México no consigue cumplir su compromiso con Washington de reducir el flujo de migrantes.

En ese documento, ambos gobiernos se comprometen a llegar a un “acuerdo bilateral vinculante” sobre las responsabilidades de cada parte a la hora de procesar solicitudes de asilo. El texto añade que eso conllevaría que los nacionales de un tercer país que crucen uno de los países parte serían recibidos en ese país, que se encargaría también de gestionar su refugio. Además, expresa la intención de ambos gobiernos a que los compromisos formen parte de un enfoque regional, es decir, que otros estados compartan responsabilidades para la gestión de refugiados.

Diversos senadores indicaron que ese texto implicaba la aceptación por parte de México de convertirse a la larga en lo que se conoce como tercer país seguro, pero el canciller lo negó en todo momento.

Las diferencias en torno a la gestión de la migración en el seno del gabinete de López Obrador ya se habían dejado sentir desde abril, cuando México incrementó el número de detenciones y deportaciones de migrantes, y tanto Ebrard como la titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, se mostraban a favor de contener de forma más contundente a los inmigrantes no autorizados.

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