La misteriosa desaparición de una familia entera acaba en un asesinato con torturas y pena de muerte

En su casa había dos cuencos de palomitas de maíz sin comer. La mujer se había cambiado su nombre latino. La policía creyó que había huido a México y olvidó el caso. Pero un horrible descubrimiento lo cambió todo.
Trabajos en las tumbas donde fueron hallados los cadáveres. A la derecha, la familia.
Trabajos en las tumbas donde fueron hallados los cadáveres. A la derecha, la familia.AP / AP

Suscríbete al Email de Noticias Telemundo

Todos los días, las últimas noticias directamente en tu correo electrónico
SUSCRÍBETE
/ Fuente: TELEMUNDO

Esta familia se desvaneció misteriosamente en su hogar.

Cuando la policía llegó a la casa, ubicada en Fallbrook, al norte de San Diego (California), la encontró vacía. Un amigo había solicitado a las autoridades que chequeara si estaban bien, tras haber sido incapaz de contactar con ellos.

Los agentes encontraron dos cuencos infantiles de palomitas de maíz aún sin comer, pero ni rastro de Joseph McStay, de 40 años; su esposa, Summer, de 43; o sus hijos Gianni, de cuatro, y Joseph Jr., de tres.

Sus dos perros estaban solos y hambrientos. No había signo alguno de lucha o violencia. Simplemente se habían desvanecido.

La policía estaba asombrada.

“Generalmente, descubrimos que se han ido a pasar el fin de semana a Palm Spring, o que se han visto implicados en un trágico caso de asesinato y suicidio”, explicó entonces el oficial Dennis Brugos, pero “no recuerdo ningún caso en el que una familia de cuatro miembros haya desaparecido”.

Se ofreció una recompensa por información sobre este caso, y poco después se encontró el vehículo familiar, un Isizu Trooper, en un almacén de vehículos junto en el distrito de San Ysidro, junto a la frontera mexicana.

“No había nada sospechoso” en el auto, dijo la policía, mientras investigaba las grabaciones sobre cruces fronterizos para averiguar si la familia podía estar en México. En su ordenador se habían encontrado búsquedas sobre cómo aprender español, y sobre cómo lograr un pasaporte para viajar a este país.

Los investigadores averiguaron además que la esposa se había cambiado recientemente su nombre: no se llamaba Summer sino Lisa, y su apellido era Aranda, aunque no se pudo explicar por qué lo hizo.

La familia desapareció presuntamente el 4 de febrero de 2010. Aquel día, una cámara de vigilancia de un vecino capturó la parte inferior de un vehículo junto a la casa.

Ese mismo día, por la tarde, Chase Merritt, socio empresarial del marido, recibió una llamada desde el celular del hombre, pero explicó que no la había respondido porque estaba viendo una película. Fue él mismo quién alertó a la policía el 8 de febrero, tras no haber sabido nada de su socio.

Ese mismo día, el 8 de febrero, una cámara de la Patrulla Fronteriza detectó a una pareja con dos hijos entrando a pie a México. La policía pensó que se trataba de la familia desaparecida, y envió el expediente al FBI.

El caso siguió envuelto en misterio hasta tres años después.

El 11 de noviembre de 2013, un motorista que cruzaba un área desértica cerca de Victorville, al norte de Los Ángeles, descubrió ya entrada la noche los esqueletos de cuatro personas enterradas en dos fosas poco profundas.

Los registros dentales confirmaron que se trataba de la pareja, y la policía pasó a considerar su muerte como un homicidio. Los dos cuerpos más pequeños hallados junto a ellos fueron identificados como los de sus hijos.

Un año después, el 5 de noviembre de 2014, el Departamento del Sheriff de San Bernardino arrestó a Chase Merritt, ex socio empresarial del hombre muerto, tras descubrir restos de ADN de la familia en su automóvil.

Según la Fiscalía, Merritt, de 62 años, tenía un problema de adicción al juego y mató a la familia para lograr dinero con el que apostar (en días posteriores a la desaparición, perdió 21.000 dólares en casinos). Presuntamente los mató con un martillo, torturándolos antes con golpes por todo el cuerpo.

Un jurado le ha encontrado este lunes culpable de los asesinatos, y ahora podría ser condenado a muerte (aunque la pena capital está congelada en California en estos momentos por decisión del gobernador, el demócrata Gavin Newsom).