Demócratas condenan nuevo plan migratorio de Trump

El nuevo plan migratorio fue ideado por el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner, pero desde ya afronta críticas de demócratas y republicanos.
/ Source: TELEMUNDO

WASHINGTON— El nuevo plan migratorio del presidente Donald Trump no sólo recicla algunas ideas ya rechazadas por su propio partido sino que no resuelve la situación de la población indocumentada y dificulta la búsqueda de soluciones bipartidistas, según denunciaron hoy líderes demócratas.

Parecieran escenas de una película ya vista: la Casa Blanca inició consultas con líderes republicanos de “línea dura” en el Congreso sobre una polémica propuesta migratoria,  sin invitar a demócratas al diálogo.

La diferencia ahora es que, tras los comicios legislativos de 2018, la oposición controla la Cámara de Representantes, que debate darle el visto bueno a cualquiera de sus iniciativas.

A un año y medio de los comicios generales en EEUU, Trump ya ha dado señales de que el combate a la inmigración ilegal y reforzar la seguridad fronteriza serán piedra angular de su campaña de reelección en 2020. 

Sin embargo, es poco probable que los demócratas, bajo presión de su base por impulsar la legalización de los “Dreamers” y “tepesianos”, aprueben ese plan.

Tampoco está claro que tengan los votos para la reciente propuesta de Trump de $4.500 millones en fondos adicionales para la seguridad fronteriza. En la actualidad, 1.981 soldados de la Guardia Nacional y 2.878 soldados en activo cooperan en tareas de vigilancia en la zona. 

Ahora, el nuevo plan migratorio, ideado por el asesor y yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, con la ayuda del Concejo de Asesores Económicos, también ha despertado el escepticismo de los demócratas que han vuelto a advertir que sólo apoyarían una reforma migratoria integral. 

¿Otro globo de ensayo?

Según fuentes legislativas republicanas, la propuesta reforzaría la seguridad fronteriza mediante el uso de alta tecnología, fortalecería el proceso de detenciones, y establecería un sistema de visas con base a “méritos” de los solicitantes. 

El plan presuntamente no incluye mención de un muro fronterizo pero no reduciría la inmigración legal. Lo que sí pretende es reconfigurar el tipo de inmigrantes que serían admitidos en el país, dando prioridad a aquellos con altas destrezas laborales. 

La iniciativa, según senadores que participaron ayer en una reunión con Kushner, no aborda la situación de los poco más de 11 millones de inmigrantes indocumentados, no menciona ningún programa de “trabajadores temporales”, ni incluye la prioridad de la Administración de reformar el proceso de asilo. 

En junio del año pasado, el Congreso rechazó rotundamente otro plan de Trump para reformar el sistema migratorio, incluso con buena parte de votos republicanos. 

Ese plan incluía más de $23.000 millones para la construcción de un muro y para reforzar la vigilancia fronteriza, y permitía la legalización de los “Dreamers”, pero suscitó críticas de demócratas y grupos afines, que acusaron a Trump de querer canjear a los “Dreamers” por su prometido muro fronterizo. 

El plan no tiene apoyo entre los demócratas. 

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo a Noticias Telemundo que los planes migratorios de Trump "nunca han sido pro-inmigrantes" y que "este tipo de proyecto de ley no tiene chance" entre su bancada.

En declaraciones a Noticias Telemundo, el legislador demócrata por Illinois, Chuy García, dejó en claro que su partido no apoyará el plan migratorio de Trump, al que calificó de “racista” y parte de su continua agenda “anti-latina, anti-inmigrante”. 

“Tiene todos los aspectos de una política anti-latina, anti-inmigrante, y creo que no es buena para el país. El país necesita migrantes que sigan viniendo... sin duda alguna esta propuesta tiene fines electoreros, por un lado, y por otro lado, es parte de la política racista y xenofóbica de esta Administración”, argumentó García. 

García expresó confianza en las negociaciones de su partido en torno a una medida que provea una vía para la legalización de los “Dreamers”, y que previsiblemente será sometida a un voto en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes la próxima semana. La meta es que el pleno de la Cámara Baja lo someta a aprobación a finales de mayo o principios de junio. 

De hecho, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, tenía previsto reunirse hoy con grupos defensores de los inmigrantes para discutir los pormenores de esa legislación. 

A largo plazo, los demócratas también quieren recabar apoyo republicano para una reforma migratoria integral, a sabiendas de que afronta una “ventana de oportunidad” muy chica de cara a los comicios del próximo año. 

El abogado de Inmigración, Gunther Sanabria, condenó que, según informes de prensa, el nuevo plan migratorio gestionado no resuelva la situación de los inmigrantes indocumentados, “que son estadounidenses en todo sentido pero carecen ´papeles´”. 

“Esperemos a ver si este nuevo plan se enfoca en ayudar a familias que llevan décadas viviendo en este país, o si continúan con el mismo plan radical de deportación masiva”, puntualizó Sanabria. 

Ya antes de su divulgación oficial, el plan afronta críticas de grupos ultraconservadores, como el Centro para Estudios Migratorios (CIS, por su sigla en inglés) y la Federación Estadounidense para una Reforma Migratoria (FAIR, por su sigla en inglés) , que exigen una reducción significativa en la inmigración legal y más “mano dura” contra los inmigrantes indocumentados.