A pesar de lo que dice Trump, los aranceles no impulsan la economía estadounidense

"Su afirmación en general de que los chinos están pagando estos aranceles es simplemente un disparate. Es un completo malentendido de cómo funcionan las tarifas ", dijo un economista de alto rango.

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/ Fuente: TELEMUNDO

Al amenazar con una escalada de una guerra comercial con China durante el fin de semana, el presidente Donald Trump afirmó que los aranceles ya vigentes han impulsado la economía estadounidense.

"Estos pagos son parcialmente responsables de nuestros excelentes resultados económicos", escribió en Twitter el domingo.

Los economistas no están de acuerdo.

"Es bastante difícil justificar el argumento de que las tarifas han fortalecido la economía", dijo Dan North, economista jefe de Euler Hermes North America. “En el informe del PIB [Producto Interno Bruto] del primer trimestre, hubo una reducción muy marcada de las importaciones. Por supuesto, eso hace que el PIB parezca más grande, por lo que sería el resultado de que los aranceles entraron en juego. Sin embargo, esa no es una manera de hacer crecer una economía”, dijo.

"A la economía le ha ido bien a pesar de los aranceles", señaló por su parte Michael O. Moore, profesor de economía y asuntos internacionales en la Universidad George Washington.

Moore dijo que la economía doméstica está prosperando debido a otras iniciativas de la administración de Trump, como la desregulación y un gran recorte de impuestos a las empresas, junto con las bajas tasas de interés.

"Su afirmación en general de que los chinos están pagando estas tarifas es simplemente un disparate. Es un completo malentendido sobre cómo funcionan los aranceles, porque los aranceles son pagados por la empresa importadora y esas compañías son abrumadoramente estadounidenses ", dijo Jacob Kirkegaard, miembro principal del Instituto Peterson de Economía Internacional.

"En última instancia, eso significa que este es un impuesto pagado por los consumidores estadounidenses. La idea de que de alguna manera es algo que pagan los chinos está mal".

La cantidad de aranceles cobrados por EEUU aumentó en 2018 en $ 7 mil millones con respecto al año anterior, una porción muy pequeña de los $ 3 billones más que el Tesoro recibe anualmente. Incluso si Trump continuara con su amenaza de aplicar aranceles a todas las importaciones chinas a tasas tan altas como el 25 por ciento, no sería suficiente dinero para hacer una gran diferencia en el presupuesto nacional.

“En teoría, el gobierno debería ganar $ 32.5 mil millones al año además de lo que ya ganaba. Eso no ha sucedido. Si se observan los ingresos arancelarios en 2018, solo fueron de aproximadamente $ 50 mil millones, mientras que en 2017 fueron de aproximadamente $ 35 mil millones. No ha subido tanto como se podría pensar", precisó Kirkegaard.

A la inversa, el desplome en los mercados el lunes por la mañana es un ejemplo de cómo la amenaza de una guerra comercial resta valor, explicó David Dollar, un alto funcionario de Brookings Institution.

"Cada vez que el presidente tuitea y hay una sugerencia de que la guerra comercial está aumentando, generalmente obtenemos una mala reacción de los mercados de todo el mundo", dijo.

"Eso obviamente perjudica a los accionistas y a la confianza en general, pero creo que el problema más importante es que no hemos visto una mayor recuperación en 2018 en la inversión de capital empresarial", dijo Kirkegaard. A pesar de que obtuvieron una gran reducción de impuestos, las compañías no se han decidido a invertir dinero en plantas o instalaciones.

"Hoy en día es muy difícil establecer nuevos negocios sin, en cierta medida, confiar en una cadena de suministro global", dijo Kirkegaard, y una guerra comercial pondría en tela de juicio ese acceso crucial a los mercados globales.

El mayor riesgo en la situación actual con China es el de la escalada, dijo Moore, porque Trump necesita una victoria política para mantener los estados clave del Medio Oeste en las elecciones de 2020.

"No podemos subestimar la gran victoria política que esto sería para él", opinó. "Probablemente esté dispuesto a jugar bastante duro con esto...Eso es lo que preocupa a la gente, que se irá de las manos".

Si bien los aranceles han tenido cierto impacto en la gigantesca economía de China, la escalada al nivel que Trump ha amenazado conduciría a un aumento de los precios de los productos chinos importados, obligando a los estadounidenses a pagar más por todo, desde computadoras a ropa, y casi seguramente impulsará a Beijing a tomar represalias, lo que dañaría las exportaciones críticas como la soja y los aviones.

“China ha devaluado un poco la moneda para compensar, y las empresas también están reduciendo un poco de margen [de ganancias], pero nada de eso puede durar para siempre. Terminará saliendo del bolsillo del consumidor en algún momento", dijo North.

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