La senadora Elizabeth Warren pide llevar a Trump a juicio político

La precandidata presidencial ha sido muy clara: "inicien un juicio político". Pero tras la publicación editada del reporte completo de Mueller, no todos los demócratas píensan igual. Así se ha dividido la oposición a Trump

Suscríbete al Email de Noticias Telemundo

Todos los días, las últimas noticias directamente en tu correo electrónico
SUSCRÍBETE
/ Fuente: TELEMUNDO

La senadora demócrata Elizabeth Warren se convirtió este viernes en la primera precandidata presidencial en exigir que se lleve al presidente, Donald Trump, a juicio político: un mecanismo constitucional que podría llevar a la deposición del jefe del ejecutivo.

La declaración de la senadora de Massachusetts y una de las contendientes favoritas para ganar la nominación demócrata fue motivada, según aclaró ella misma, por los hallazgos de la investigación del abogado especial Robert Mueller.

Este jueves, tras varias semanas de espera, la oficina del fiscal general, William Barr, dio a conocer una versión editada del documento de más de 400 páginas de Mueller. En él se investigó la relación de Trump con Rusia y la cuestión de si había obstruido a la justicia.

Aunque el presidente no fue acusado de conspirar con Rusia ni de obstruir la justicia, el reporte de Mueller describió comportamientos de Trump, que rayaban en lo ilegal e inmoral, como pedir a subordinados que no cooperan con las autoridades. Por ello, Mueller decidió no exonerarlo, dejando esa puerta abierta para el Congreso u otro tribunal en el futuro.

“La gravedad de este comportamiento inaceptable requiere que las autoridades elegidas de los dos partidos hagan a un lado sus consideraciones políticas y ejerzan su deber constitucional”, escribió Warren en su cuenta de Twitter.

“Esto quiere decir que la Cámara de Representantes debería iniciar un proceso de juicio político contra el presidente de Estados Unidos”, añadió.

La líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, no ha secundado el llamado de Warren.

Una portavoz de Pelosi dijo que la presidente de la Cámara se lo tomaría “un paso a la vez”, reportó la cadena NBC.

"Estamos enfocados en obtener la versión completa no redactada del informe y los documentos subyacentes, además de escuchar a Mueller", dijo la portavoz en un comunicado. "El informe plantea más preguntas e inquietudes que creemos que el pueblo estadounidense tiene derecho a conocer".

Tom Steyer, un donante demócrata multimillonario que ha liderado una cruzada para destituir a Trump, llamó a Warren "una de las personas en Washington que tiene el coraje moral de hacer lo correcto".

"Ocho millones de estadounidenses le están agradeciendo su liderazgo y su postura firme contra este peligroso presidente", dijo el viernes en un comunicado.

Steyer había coqueteado con una candidatura presidencial, pero lo descartó en enero y, en cambio, decidió dedicarse al esfuerzo de destitución a través de su organización, "Necesidad de impugnar".

Otros candidatos presidenciales demócratas dijeron el viernes que la conducta de Trump, como se detalla en la versión redactada del informe, hizo que valga la pena discutir el juicio político, aunque uno de ellos, el senador Bernie Sanders, I-Vt., Ignoró las preguntas de los periodistas sobre el tema en una parada de campaña en Greenville. Carolina del Sur.

Pete Buttigieg, el alcalde de South Bend, Indiana, le dijo a NBC el viernes que si bien hay "evidencia de que este presidente merece ser impugnado", él no está en el Congreso, por lo que dejará decidir a los que sí están si proseguirán en su contra.

Los artículos relacionados con el juicio político o de destitución, indican que se requiere de una mayoría simple en la Cámara, que actualmente está controlada por los demócratas. Mientras que en el Senado se requiere una votación de dos terceras partes. Algo muy poco probable que suceda actualmente dado que los republicanos tienen la mayoría.

En la historia de Estados Unidos sólo dos presidentes han sido sometidos a juicio político: Clinton en 1998 y el presidente Andrew Johnson en 1868. Ninguno de los dos fue condenado, el Senado no lo aprobó.