Trump tiene razón: récord de llegada de inmigrantes, más de 100.000 liberados por la Migra, y jueces al borde del colapso

Aunque quizá el muro no sea la solución, sí hay una emergencia en la frontera: cada vez llegan más inmigrantes, decenas de miles son liberados, y las cortes están al borde del colapso.
Donald Trump firma el 15 de marzo en la Casa Blanca su veto a la ley del congreso contra su declaración de emergencia en la frontera.
Donald Trump firma el 15 de marzo en la Casa Blanca su veto a la ley del congreso contra su declaración de emergencia en la frontera.AP / AP

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/ Source: TELEMUNDO

El Gobierno que preside Donald Trump ha decretado la situación de emergencia en la frontera por la llegada masiva de inmigrantes y, aunque muchas voces dudan de que construir un muro, como propone, pueda ser la mejor solución, sí parece evidente que el sistema está al borde del colapso, como denuncian las autoridades, ante su incapacidad para abordar la llegada de solicitantes de asilo.

Récord de cruces en la frontera. La media de inmigrantes indocumentados que tratan de entrar ilegalmente en el país a través de la frontera mexicana ha alcanzado cifras nunca vistas desde hace más de una década, según datos oficiales a los que ha accedido la cadena NBC.

Sólo el 19 de marzo la Patrulla Fronteriza interceptó a 3.974 personas, el récord desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. En otras seis ocasiones se rozaron las 3.600 personas, frente a la media de 3.530 del año fiscal de 2006.

En su mayoría se trata de familias que huyen de la miseria y la violencia en El Salvador, Honduras y Guatemala, según las autoridades migratorias, familias que han desbordado las escasas plazas en refugios preparados para albergar a padres e hijos. Además, un acuerdo judicial impide mantener a familias detenidas más de 20 días.

Liberación masivas de indocumentados. Los inmigrantes que son atrapados cruzando ilegalmente la frontera o que se entregan en los puertos de entrada tienen derecho a intentar solicitar asilo en Estados Unidos.

Los que pasan la prueba del miedo creíble, consiguen cita ante un juez de inmigración. Hasta entonces, pueden ser encerrados en centros de detención o puestos en libertad, con o sin sistemas GPS de seguimiento.

Las autoridades fronterizas cuentan con entre 45.000 y 50.000 plazas en centros de detención,  pero se encuentran desbordadas por la llegada de inmigrantes. Sólo en febrero, por ejemplo, se contabilizaron 66.450 detenidos, más casi 10.000 personas que se entregaron en los puertos de entrada.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) ha admitido que cada vez detiene a menos inmigrantes en el interior del país porque está centrando sus esfuerzos en la frontera (en los tres primeros meses del año capturó a 34.546, un 12% menos que en el trimestre anterior).

Así, cada vez son más los inmigrantes que son puestos en libertad a la espera de su cita judicial (lo que se conoce como catch and release, que Trump prometió terminar pero la realidad se lo ha impedido). En los tres últimos meses se ha liberado a más de 108.000 inmigrantes en Estados Unidos, según ha revelado director en funciones de ICE, Ronald Vitiello, al diario San Antonio Express-News.

Las organizaciones sociales y religiosas también están saturadas y necesitan recursos adicionales para ayudar a todas estas personas y familias que muchas veces son abandonados a su suerte por las autoridades en estaciones de autobús. 

Cortes de inmigración desbordadas. Los inmigrantes que solicitan asilo en Estados Unidos pueden tener que esperar años hasta su cita con el juez; el Gobierno ha cerrado un acuerdo con México para que algunos de ellos deban aguardar en ese país, pero la mayoría siguen quedando en libertad aquí.

La espera es larga por las cortes de inmigración están también desbordadas: a 28 de febrero había 855.807 casos pendientes, 313.396 más que en enero de 2017, cuando Trump llegó a la Casa Blanca, según la Universidad de Syracuse. A ello se suman otros 300.000 casos que el Departamento de Justicia, de quien dependen estas cortes, ha ordenado revisar.

Entre septiembre de 2018 y febrero de 2019 se contabilizaron 174.628 casos, pero menos de un cuarto han sido tramitados como una familia en conjunto: la mayoría se ven por separado, es decir, padres e hijos cuentan como un caso aparte.

La Asociación de Abogados de Estados Unidos ha advertido además de la “crisis existencial” provocada por la llegada de inmigrantes, criticando las políticas del Gobierno como causantes de este atasco (según sus cálculos, en octubre de 2018 había 760.000 casos pendientes, más 330.000 a la espera de revisión).

En un informe de 176 páginas vaticinan que el sistema avanza hacia su colapso.