Resucita una niña cuyo corazón se detuvo tras cruzar la frontera y ser detenida por la Migra

El caso de Jakelin Caal no es único: podría haber cuatro niños que enfermaron hasta casi morir en manos de la Patrulla Fronteriza. Una de ellas, “por suerte”, volvió a la vida en Texas.
Un grupo de personas intenta cruzar el muro fronterizo en Tijuana (México) el 9 de diciembre.
Un grupo de personas intenta cruzar el muro fronterizo en Tijuana (México) el 9 de diciembre. AP / AP

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Jakelin Caal, la niña de siete años que murió el 8 de diciembre bajo custodia de la Patrulla Fronteriza, no es un caso único. Otra menor tuvo que ser hospitalizada en noviembre en El Paso (Texas) y fue resucitada tras sufrir un paro cardiaco, según confirmó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).

Aaron Hull, jefe de la CBP en la ciudad texana, reconoció este incidente a preguntas de congresistas que visitaban sus instalaciones para recabar información sobre la muerte de Jakelin Caal. La niña cruzó la frontera en la noche del 6 de diciembre por una zona remota de Nuevo México junto a su padre y dentro de un grupo de más de 160 inmigrantes. Empezó a sentirse mal en el autobús en el que era trasladada a la base más cercana, a 90 millas de distancia, según la CBP. Cuando llegó, ya no respiraba: sufrió un paro cardiaco, y murió horas después, tras ser trasladada en helicóptero a un centro médico de El Paso.

La delegación de congresistas acudió el martes a esta ciudad texana para tratar de esclarecer qué pudo ocurrir (hay además al menos dos investigaciones oficiales en marcha), y el oficial de la CBP les confirmó el citado caso y otros episodios anteriores de niños enfermos, según reporta la web informativa BuzzFeed News. En aquella ocasión, “por suerte”, los doctores pudieron salvar a la menor, cuya identidad no se ha hecho pública. Pero el congresista demócrata Lou Correa ha indicado a este medio: “Nos han dicho que hay al menos cuatro [casos]”.

La CBP alertó ayer además de “un nuevo fenómeno” que consiste en la llegada de grandes grupos de inmigrantes a las zonas más remotas de la frontera suroeste con México, y en concreto en la zona por donde cruzó la niña muerta. Según su comisionado, Kevin McAleenan, puede deberse a que, al no ser Nuevo México un corredor habitual para los coyotes (que optan más por Texas o California), el precio cobrado a los inmigrantes sea menos.

El Gobierno que preside Donald Trump ha enviado a miles de militares a reforzar la frontera, concentrando su interés en particular en California, adónde llego la última caravana de centroamericanos; además, sigue insistiendo en construir un muro que cubriría todo el borde con México, excepto las regiones más remotas y peligrosas (porque tienen montañas, desiertos o ríos bravos, ha explicado).