Congresistas estadounidenses acompañaron a migrantes hasta el punto de entrada de Otay Mesa

"Para mí, está claro. Estamos en suelo estadounidense", dijo la representante Nanette Barragán con respecto a una ley estadounidense que prohíbe que el país devuelva personas a México después de haber cruzado la línea internacional
Entrada del Centro de Detención Otay Mesa, en San Diego, California.
Entrada del Centro de Detención Otay Mesa, en San Diego, California. AP / AP

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Los congresistas Nanette Barragán y Jimmy Gómez acompañaron este lunes a 15 migrantes hasta el puerto de entrada de Otay Mesa para que solicitaran asilo y ser testigos del trato que recibían, según el diario San Diego Union Tribune.

Ambos representantes de la zona de Los Ángeles interrogaron a los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza después de que se les informara que solo procesarían a los ocho niños no acompañados que viajaban en el grupo, y que los demás, incluyendo a una madre con cinco menores, tendrían que dirigirse hasta San Ysidro.

"Para mí, está claro. Estamos en suelo estadounidense", dijo Barragán con respecto a una ley estadounidense que prohíbe que el país devuelva personas a México después de haber cruzado la línea internacional.

Voluntarios del grupo de asistencia legal Al Otro Lado, encargado de organizar la petición de asilo, dijeron que los 15 migrantes habían sido seleccionados por su situación vulnerable. Todos ellos esperaban en los albergues habilitados en Tijuana.

Barragán describió la situación como "desafortunada y pertubardora", y alegó que aunque el Congreso asegura que los migrantes pueden pedir asilo en cualquier frontera, en Otay Mesa no se siguen las instrucciones.

De acuerdo a la publicación citada, los migrantes, todos hondureños, salieron de Tijuana en pequeños grupos cerca de las 2:30 p.m. para no levantar sospechas. Una vez que cruzaron la frontera fueron recibidos por un grupo de estudiantes, voluntarios y abogados que formaron un escudo humano para evitar que intentaran devolverlos a México.

Tras varias horas de espera, los migrantes continuaban sentados frente a la puerta de entrada. Varios oficiales los vigilaban, pero ninguno les tomaba declaraciones o comenzaba el proceso de petición de asilo. Cuando fueron consultados por ello, respondieron que la agencia tenía ciertas limitaciones y que el número de casos de asilo había aumentado considerablemente.

"El CBP procesa a las personas indocumentadas lo más rápidamente posible sin negar la misión general de la agencia, ni comprometer la seguridad de las personas bajo nuestra custodia", dijo la portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

En el grupo de los migrantes también se encontraba María Mesa, la mujer que quedó inmortalizada en una imagen mientras huía con sus pequeñas hijas de los gases lacrimógenos que lanzaron los agentes estadounidenses en la frontera en Tijuana después de que varias personas comenzaran a intentar cruzar hacia territorio de Estados Unidos.