La Patrulla Fronteriza advierte a congresistas hispanos que no podrán hablar con agentes que detuvieron a niña fallecida

La menor guatemalteca, Jakelin Caal de 7 años, murió dos días después de ser detenida por agentes de la patrulla fronteriza en un remoto tramo del desierto de Nuevo México. Congresistas hispanos planean visitar el centro mañana

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El Departamento de Seguridad Nacional advirtió a los miembros de una comisión del Congreso que no se les permitirá hablar con los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza involucrados en la detención de Jakelin Caal, según reportó primero BuzzFeed. La menor guatemalteca de siete años murió en un hospital de Texas, dos días después de ser detenida en un remoto tramo del desierto de Nuevo México. 

De acuerdo al reporte, que cita una fuente del Caucus Hispano del Congreso, tras la negativa el presidente del mismo, Joaquín Castro, advirtió que si los agentes no están disponibles durante la visita de este martes, podrían ser citados ante el Congreso tan pronto como los demócratas tomen el control de la Cámara en enero.
La comisión viajará mañana al centro al que fue trasladada la niña, informaron hoy fuentes legislativas.

El Caucus Hispano liderará la delegación que se trasladará a un centro de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) situado en Lordsberg (Nuevo México) adonde fue llevada la menor, quien murió horas después de ser reanimada tras sufrir un paro cardíaco.

Hace tres días, Castro, anunció en Twitter que la delegación "investigará las circunstancias que rodearon la muerte" de la niña, hecho en el que el Gobierno del presidente Donald Trump ha negado cualquier responsabilidad.

La niña y su padre integraban un grupo de 163 migrantes que fue detenido el pasado 6 de diciembre cerca de Antelope Wells, en el estado de Nuevo México, en medio del desierto.

Tanto la pequeña como su padre y el resto de migrantes estuvieron en unas instalaciones de la CBP, donde tuvieron acceso a agua, comida y baños, y después fueron trasladados en autobús a otro centro a 150 kilómetros de distancia y ubicado en Lordsberg, según el relato de funcionarios de la Patrulla Fronteriza.

La versión señala que tras su llegada a Lordsberg, el padre alertó de que su hija había estado vomitando y no respiraba, por lo que debió ser trasladada con fiebre de 41 grados en helicóptero a un hospital infantil de El Paso (Texas), adonde llegó con un paro cardíaco.

En el centro sanitario lograron reanimarla, pero murió horas después.

Aunque médicos del Hospital Providence de El Paso han señalado que la niña murió de choque séptico, deshidratación y fiebre, se ha señalado que los resultados de la autopsia pueden demorar algunas semanas.