California quiere cobrar por los mensajes de celular. El Gobierno de Trump se lo impide

California quiere incluir un coste adicional en la factura para usar ese dinero con los más desfavorecidos. Pero el Gobierno de Trump ha realizado una maniobra de último segundo.

Las autoridades californianas han cancelado sus planes para imponer una tasa a los mensajes de celular, con el objeto de usar el dinero recaudado para dar acceso a teléfonos a las familias con menos recursos.

La Comisión de Servicios Públicos de California quería imponer un cargo mensual en la factura de los usuarios por el envío de mensajes de texto, que ahora viene incluido sin coste adicional en los contratos de la mayoría de operadores telefónicos. AT&T, Sprint y T-Mobile se habían opuesto a esta medida.

La medida debía votarse el próximo 10 de enero, pero la Comisión Federal de Comunicación (FCC), dependiente del Gobierno que preside Donald Trump, se ha adelantado: el pasado miércoles, aprobó una regla que clasifica los mensajes de texto como “servicios de información” en vez de servicio de telecomunicación.

Los mensajes de celular pasan así a estar al mismo nivel que los correos electrónicos, según informa la cadena CNN, lo que facilitaría por ejemplo la lucha contra los mensajes basura (spam), pero al mismo tiempo permitiría a los operadores telefónicos tener mayor control sobre sus contenidos.

La conclusión más inmediata, sin embargo, ha sido que los mensajes de celular han pasado así a ser competencia de la FCC, por lo que un estado no tiene capacidad para regularlos. De esta forma, California ha decidido abandonar sus planes “a la luz de la acción de la FCC), según informa la agencia de noticias The Associated Press.