La ruta favorita de El Chapo: trenes, aceite de cocina y cocaína

Tirso Martínez describió a su patrón como un aficionado de los trenes que se enorgullecía de haber descubierto la manera de contrabandear coca en las barrigas de los contenedores.

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Este lunes, en el juicio contra Joquín, El Chapo, Guzmán en una corte de Nueva York la fiscalía ha presentado a otro de sus antiguos socios para que testifique en su contra.

Tirso Martínez Sánchez, también conocido como El Ingeniero o El Futbolista, describió las operaciones del Cártel de Sinaloa durante las dos décadas posteriores a 1990, cuando trabajó para El Chapo, según sus declaraciones al jurado.

Como es frecuente en el mundo de los narcotraficantes, el momento de Martínez para brillar y hacerse un nombre en la organización criminal sinaloense tuvo origen en una serie de eventos desafortunados para sus predecesores. Después de la muerte de Amado Carrillo Fuentes, también conocido como El Señor de los Cielos, en la mesa de un cirujano y del disparo en la cara que se auto infligió el Flaco Quirarte, El Ingeniero pasó a supervisar una de las rutas más lucrativas para el tráfico de cocaína, la que iba por tren desde México hasta Nueva York.

Para pasar la droga por la frontera los narcos camuflaron sus actividades bajo el negocio lícito de aceite para cocinar. Para ello, construyeron compartimientos secretos, que rellenaban con cocaína, dentro de los gigantescos contenedores que transportaban el aceite.

Para despistar a la policía, los contenedores que llevaban el cargamento escondido iban repletos de aceite e incluso los paquetes mismos eran sumergidos en grasa para evitar que los perros de la policía pudieran olfatearlos.

De este modo, cada tren podría transportar cargamentos que vendían en 500 millones de dólares y en ocasiones hasta en 800 millones en Los Ángeles, Nueva York y Chicago.

Martínez se mostró nervioso al inicio de la audiencia, deletreando mal su nombre al reportero de la corte, según el diario New York Post, pero se relajó un poco cuando la respuesta que dio a los fiscales, que pidieron identificara a Guzmán, suscitó algunas risas en la corte, “el chaparro” con la playera azul, dijo, según el diario neoyorquino. 

También describió a su jefe como un aficionado de los trenes, que incluso tenía una locomotora en la mansión donde tenía un zoológico.

En New Jersey descargaban la droga del tren y la guardaban en bodegas. De ahí, movían su mercancía a otras bodegas en la ciudad de Nueva York. Para hacerla llegar a los distribuidores locales, los citaban en un restaurante de comida rápida, McDonalds o Burger King, y les daban las llaves de un auto estacionado en el local con la droga.

“Les decíamos que carro tenía las drogas y les dábamos las llaves”, dijo Martínez.

El Ingeniero fue detenido en México en 2014 y extraditado a Estados Unidos el año siguiente, donde se declaró culpable de traficar toneladas de cocaína.