Entrevista exclusiva a Emma Coronel: “El Chapo está muy positivo. Creo que le gusta la fama"

En una entrevista exclusiva con Noticias Telemundo, la mujer de Joaquín Guzman cuenta su opinión sobre la culpabilidad del narco, cómo era su vida antes, cuáles son sus planes si sale de prisión, y cómo están viviendo el juicio ella y sus dos hijas.

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Emma Coronel quiere pensar, dice, que su esposo, Joaquín Guzmán, apodado El Chapo, recibirá un juicio justo. Guzmán, condenado ya en México como líder del cartel de Sinaloa, está siendo juzgado ahora en Nueva York. Su esposa, en una entrevista en exclusiva a Noticias Telemundo, cree que será “conforme a lo que dicta la ley”, y que “todo va a salir bien para él y para nosotras”, en referencia a sus dos hijas, gemelas de siete años. Coronel insiste: “Todo el mundo lo está viendo como que ya es culpable”, pero “el ahorita está como acusado”, “hay que esperar a que esas acusaciones serias”, añade, “demuestren que son ciertas”.

 Ella afirma que nunca notó nada raro en casa que le hiciera pensar que su marido es, como asegura la Fiscalía, un sanguinario asesino que dirigía el mayor cartel de narcotráfico del mundo. En su opinión, fueron los medios de comunicación los que “dieron demasiada fama a Joaquín”, obviando que “era humilde, sencillo”. “No es justo”, asegura, porque “no quieren bajarlo de ese pedestal a ponerlo más como que es una persona normal, común y corriente”.

En su opinión, los testigos, entre ellos narcotraficantes arrepentidos, que han declarado en contra de su marido “van a decir cualquier cosa para tener algún beneficio” penitenciario, puesto que están condenados, dice, a cadena perpetua. Ella, sin embargo, no quiere opinar sobre la supuesta relación de su marido con el narco (“prefiero no hablar de esos temas”). Cuando se le pregunta, por ejemplo, si El Chapo utiliza una canción ranchera (Un puño de tierra) cuando piensa ejecutar a alguien, ella ríe y replica: “Bueno, prefiero no contestar esa pregunta”.

A El Chapo no lo ve tan mal como sus abogados aseguran (intentaron relajar su régimen penitenciario asegurando que le estaba minando la vida). “Se puede notar que está más delgado”, explica, pero en la sala del juicio lo ve “muy despierto, muy positivo”.  “Está muy tranquilo, nunca lo he visto intranquilo”, añade. “Hay que ser sinceros, yo sí creo que le gusta un poco” la fama, añade Coronel. Y le da gusto, cree, que su juicio concite tanta atención para que se “vea lo que realmente pasa y todo esté claro”, dice, “que todo el mundo se dé cuenta y vea realmente cómo son las cosas”.

Y si eso no funcionara, queda la posibilidad de hacer una película. Coronel, que dice no haber visto la serie de televisión Narcos (“no me dan ninguna curiosidad, la verdad”), indica que El Chapo “quería hacer en algún momento” una película sobre su vida. “En este momento él no puede hacer nada de eso porque esta en un proceso legal”, añade, pero ella estaría dispuesta a apoyar una serie sobre Guzmán.

Coronel no quiere pensar en que las cosas no vayan a salir bien para El Chapo (que se enfrenta a una posible condena a cadena perpetua). “Quiero pensar en que todo va a estar bien. quiero pensar en cosas positivas”, explica. Se dice incapaz de imaginar lo que sentiría si es condenado. Y, entre tanto, hace lo que piensa que “haría cualquier esposa” en su lugar: “Estar con su esposo en momentos difíciles”.

Hace todo lo posible, dice, para acudir cada día a la vista judicial: “Para que me sienta y me vea presente y se sienta con mi apoyo”. “A pesar de la situación en la que esta pasando, de lo fuerte que es todo esto para él, para nosotros”, añade, El Chapo la busca con la mirada (según dice, porque es la única persona a la que reconoce en la sala, su único familiar), y “tiene la capacidad de sonreír”, de hacer una gesto con la cabeza “como que todo está bien”. “Y yo también me siento mejor”, añade.

El juicio es “cansado”, “pesado” e “incómodo”, asegura, pero ella está “tranquila”. Vive a caballo entre Nueva York y México, donde dice sentirse “segura”. “Yo siento que todas las personas que me conocen saben perfectamente como soy, que conocen a Joaquín saben perfectamente como es, y yo nunca, nunca, he temido por mi seguridad, yo siempre he estado tranquila”, explica. “Nadie nunca nos ha querido hacer ningún mal que sepamos”, añade.

Así, su vida familiar es “normal”, viviendo, según dice, de sus “negocios legales”, que son “tierras de riego y cosas así” de las que tampoco quiere hablar. “La realidad es muy diferente a como se plantea o como las personas se la puedan imaginar, de verdad que mi vida es muy tranquila”, explica.

Sus dos hijas están “muy contentas, muy felices”, aunque “adoran y aman a su papá”  y son “siempre conscientes de todo” lo que está ocurriendo. “Ellas saben todo”, dice, “están enteradas y conscientes de todo”, “saben dónde está su papá, saben que está pasando”. Respecto a lo que les cuenta sobre los motivos por los que El Chapo está en prisión, Coronel responde: “Ay, eso si preferiría guardármelo para ellas y para mí”.

Dice no haber tenido contacto con El Chapo (niega haber contactado con él mediante un teléfono celular deslizado por sus abogados), asegura que no han hablado desde que fue extraditado a Estados Unidos. Y sueña con que el juicio acabe: “Estar en alguna parte del mundo donde podamos estar tranquilos, que podamos hacer la vida como siempre normal, una vida normal como cualquier persona, hacer las cosas que hago, como siempre, como cualquier persona, no sueño las grandes cosas, tranquilidad, felicidad, nada del otro mundo”

“Hay que esperar que el juez decida si es culpable o inocente”, concluye sobre El Chapo, pero ella se dice ya satisfecha: “Estoy feliz de la vida que tengo, la vida que me tocó, del esposo que tengo, de las hijas que tengo, de la familia que tengo”. Y sólo pide: “Que me vean como una persona normal”, explica, “que actúo como una persona normal, que hago todo lo que las personas hacen normal”.