Una enfermera separada de su familia después de 20 años de vivir en EE.UU. consigue una visa para regresar

María Mendoza trabajaba con pacientes con cáncer en el Highland Hospital, que pagó la visa de trabajo para que regrese a ayudar a los enfermos.

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Hace 15 meses María Mendoza-Sánchez, madre de cuatro niños en Oakland, fue deportada a México por la administración Trump. Este viernes, Mendoza tenía una noticia que compartir con sus hijos por teléfono, “¡Mamá regresa a casa!”, dijo, según reporta el sitio de noticias web BuzzFeed.

A pesar de que Mendoza no tiene antecedentes criminales, ha tenido una carrera exitosa como enfermera y tiene tres hijos que son ciudadanos estadounidenses, no logró escapar al recrudecimiento de la política inmigratoria del presidente, Donald Trump.

Sus hijos, de 24 años, 22, 17 y 13 exclamaron emocionados, “madre, oh Dios mío” en inglés, cuando escucharon la buena noticia de su propia boca en la sala de su casa. Por más de un año Mendoza ha intentado regresar al país que considera su hogar, el lugar donde viven sus hijos.

La embajada de Estados Unidos en México le notificó que las prohibiciones que le impedían viajar al país habían sido desestimadas, dejando la puerta abierta para su regreso. Lo único que le resta por hacer a Mendoza es esperar al estampado de su pasaporte con una visa de trabajo H-1B, que su empleador, el hospital Highland ya le ha conseguido.

Antes de ser deportada Mendoza trabajaba como enfermera de pacientes con cáncer. Su nuevo permiso de trabajo le permitirá permanecer en el país legalmente por los próximos seis años.

Su hija mayor, Vianney de 24 años, está protegida por el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia; Melin de 22 años; Elizabeth, 17 y Jesús, 13 son ciudadanos por derecho de nacimiento.

“No puedo esperar para ver a mis hijos y abrazarlos y ayudarlos”, dijo Mendoza a Buzzfeed.

Su abogada, Camiel Backer, dijo que era el momento que todos estaban esperando, sin embargo, aclaró que aún no podían cantar victoria hasta que el visado fuera estampado en el pasaporte y ella se encontrara de vuelta en suelo estadounidense.

María Mendoza obtuvo ayuda de la senadora Dianne Feinstein, quien la apoyó para obtener la visa. En su opinión fue una decisión importante y positiva.

“María es una persona trabajadora, una madre devota y estoy encantada de que pronto se reunirá con sus hijos y estará de vuelta en el hospital de Highland, ayudando a los pacientes con cáncer” dijo  Feinstein a Buzzfeed.