Los desafíos que enfrenta AMLO ante Trump

Los avances positivos en comercio no pueden enmascarar las tensiones sobre inmigración y narcotráfico. Si no se solventan pueden derivar en una crisis, especialmente cuando Trump se acerca a la campaña para las presidenciales de 2020
El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, la semana pasada en una reunión en la Ciudad de México.
El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, la semana pasada en una reunión en la Ciudad de México.AP / AP

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Migrantes, comercio, delincuencia, el muro fronterizo: los desafíos que enfrenta la moderna relación entre Estados Unidos y México quizás nunca hayan sido tan duros y divisivos como ahora, en un momento crítico para ambas naciones.

Nuevo acuerdo comercial

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, asumirá el sábado, apenas un día después de que los dos países y Canadá firmen el acuerdo que sustituirá al Tratado de Libre Comercio de América del Norte que Trump vilipendió en la campaña electoral de 2016 y que se había comprometido a cancelar. Aunque la disputa parece solucionada, los otros asuntos están abiertos y podrían ser focos de conflicto para ambos países. 

Sellar el acuerdo fue un éxito tanto para el presidente mexicano saliente, Enrique Peña Nieto, como para el yerno de Trump, Jared Kushner, quien asistirá a la firma del pacto entre las tres naciones en la cumbre del G20 en Buenos Aires ( Argentina) y recibirá el mayor honor que México concede a los extranjeros: la Orden Mexicana del Águila Azteca.

Ni Trump, que se ha puesto en contacto varias veces con López Obrador desde su elección en julio, ni Kushner asistirán a la toma de posesión, en la que sí estarán el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y la hija del líder estadounidense, Ivanka Trump. 

Inmigración y narcotráfico

Pero los avances positivos en comercio no pueden enmascarar tensiones más profundas sobre inmigración y narcotráfico, las demandas de Trump para que México pague por un muro fronterizo y el despliegue de soldados estadounidenses en la frontera unido a la amenaza de cerrar todos los pasos. Además está el asunto de la frecuente denigración que Trump hace de los mexicanos, tras apuntar repetidamente que el país envía “delincuentes” y “violadores” a Estados Unidos.

Si no se solventan, podrían derivar en una crisis, especialmente en un momento en el que Trump se acerca a la campaña para las presidenciales de 2020.

"¿Es posible que las cosas vayan horriblemente mal? Absolutamente", señaló Duncan Wood, director del Instituto México en el centro de estudios Wilson Center. "El ambiente de campaña va a incrementarse, y lo que está claro es que la inmigración no va a desaparecer como tema. Mientras Trump vea ahí una oportunidad política para golpear a los mexicanos y presionar al Congreso para obtener el dinero para su muro, todo esto va a causar problemas”.

Una posibilidad es también que López Obrador pueda verse obligado por la política nacional a alejarse de las relaciones cordiales con Washington. El ejecutivo saliente ya exigió a Estados Unidos que investigue un incidente ocurrido durante el fin de semana, cuando guardias fronterizos estadounidenses dispararon gases lacrimógenos hacia México a una multitud de migrantes.

En vísperas de su toma de posesión, López Obrador intentó continuar con el objetivo de su predecesor de tratar de demostrar que México es un socio fiable para su vecino del norte.

El gobierno entrante de AMLO ha dicho este semana que aceptará que los migrantes de la caravana se queden en territorio mexicano mientras se resuelven sus solicitudes de asilo en Estados Unidos a cambio de la contribución estadounidense a la creación de empleo en Centroamérica y México. El secretario de Relaciones Internacionales entrate sugirió que 20.000 millones de dólares era una cifra razonable. "Esto es como el Plan Marshall en términos del tamaño del esfuerzo que se necesita”, apuntó refiriéndose a la iniciativa para reconstruir Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

El equipo de López Obrador evitó cualquier acuerdo formal simplemente reconociendo los hechos sobre el terreno.

Raúl Benítez, experto en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México, dijo que hasta el momento López Obrador ha demostrado ser un experto en el manejo de las relaciones internacionales pese a no tener casi experiencia. “Con Estados Unidos tiene buena relación”, señala Benítez. “La política exterior es lo que yo he visto mejor” en el próximo gobierno, apunta “En el tratado de libre comercio, él metió las manos en la negociación y no estuvo mal”.

Pero otros no se mostraron tan satisfechos.

Erika Guevara-Rosas, directora de Amnistía Internacional para América, considera que, "si México accede a hacer el trabajo sucio de Estados Unidos a costa de la dignidad y los derechos humanos de los miembros de las caravanas, estará pagando, en la práctica, el vergonzoso muro fronterizo de Trump”.